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martes, 31 de marzo de 2015

Yacimiento de El Argar - Antas

El Argar es un importante yacimiento arqueológico situado en el municipio de Antas, Almería, España. Se levanta sobre una meseta con abruptas pendientes en su lado occidental, 35 m sobre el río Antas y laderas más suaves en el resto, extendiéndose por parte de estas últimas también. Forma parte de la zona arqueológica de El Argar y La Gerundia, constituyendo un poblado prehistórico de la Edad del Bronce del sudeste ibérico que da nombre a la cultura argárica.
Fue excavado inicialmente por los hermanos Enrique y Luis Siret que publicaron sus resultados en castellano bajo el título de Las primeras edades del metal en el sudeste de España en 1890. Los materiales recogidos en éste y otros yacimientos similares constituyeron el corpus básico para singularizar este grupo cultural, siendo estudiados una y otra vez por investigadores como B. Blance o H. Schubart.
El espectacular desarrollo de esta cultura hizo pensar a sus excavadores que no mantenía ninguna relación con las fases anteriores, buscando su origen en influencias mediterráneas. Pero ahora se sabe que hay una clara continuidad con la época previa de Los Millares.

domingo, 29 de marzo de 2015

Dólmen de Dombate - Cabana de Bergantiños

Dolmen de gran tamaño, que conserva un corredor de cuatro metros de largo, compuesto por tres tramos de ortostatos imbricados y decrecientes en altura y tamaño hacia el exterior. La entrada se encontraba tapiada por una losa vertical. Al igual que el resto de las mámoas registradas en Galicia, se hallaba violado.
La parte exterior del túmulo se encuentra delimitada por una estructura de piedras de pequeño tamaño, encajadas entre sí, cubriendo una estructura geométrica denominada corona circular, no la normal corona ya que parece que no cubre la totalidad del túmulo.
Entre los materiales destacan los líticos (prismas de cuarzo y cristal de roca, puntas de seta, hachas), cerámicos (fragmentos de recipientes cerrados, uno de tipo carenado), pero ante todo destaca el arte presente en el dolmen, ya que es uno de los pocos casos en el que en los ortostatos se han encontrado restos de arte parietal grabado y pinturas. Su cronología se fija entre el 2.500 y el 3.000 a.C.
El dolmen fue protegido con un atractivo edificio de madera y cristal que ayuda a una mejor visualización del monumento, así como un centro de interpretación para una mejor comprensión del megalitismo en A Costa da Morte.

Dólmen de Ardaitz

El dolmen de Ardaitz, en Navarra, es un dolmen que consta de un túmulo de piedras, cubierto de hierba y de bojes. Tiene en el centro una cámara compuesta por tres losas, sobre las que descansa una gran cubierta.

(Artespaña)

sábado, 28 de marzo de 2015

Círculo lítico de Prao das Chantas - O Valadouro

El crómlech o círculo lítico localizado en los montes de Penido, en el municipio de O Valadouro (Lugo) está formado por un alineamiento de unas 250 piedras hincadas, que mide en su eje Norte-Sur 79 m de diámetro y 101 de Oeste a este. Fue descubierto en l.994 y dado a conocer por M. Gago, R. Reigosa y X. Salgado en l.996. En sus inmediaciones se encuentra el dolmen de Santo Tomé.
Con toda seguridad no pertenece cronológicamente a la época en la que se desarrolla en Galicia el fenómeno megalítico, pero la casi total ausencia de este tipo de monumentos en nuestra comunidad hace que consideremos conveniente que aparezca en este trabajo.

viernes, 27 de marzo de 2015

Castro de Coaña - Villacondide

El castro de Coaña, Castrillon, Castelón de Villacondide o simplemente Castilón es un castro situado en la parroquia de Villacondide Coaña (Asturias España).
Fue el primer castro estudiado y actualmente es un Monumento Histórico Artístico, contando desde 1993 con un Aula Didáctica.
El castro data del comienzo del siglo IV a.C., o antes, durante la Edad del Hierro, y con posible habitación hasta el siglo I, mucho antes de la conquista romana, e incluso después. Fue excavado en 1877 por José María Flórez y tras la Guerra Civil se realizarían diversas intervenciones llevadas a cabo por Antonio García y Bellido y Juan Uría Ríu, quienes contribuirían notablemente a la elaboración del paradigma céltico asociado a los pueblos del norte peninsular, aunque las evidencias, viviendas circulares en vez de rectangulares o enterramientos sin el uso de urnas de cenizas, hacen que la cultura castreña no tenga una relación directa con los celtas.
El sistema defensivo del castro está compuesto por una muralla, un terraplén y pasillo de guardia así como varios torreones de diversas plantas. En su interior se diferencian dos espacios claramente: el recinto superior, que se cree que servía para guardar el ganado y carente casi de edificaciones; y el Barrio Norte, poblado con unas 80 cabañas con otra muralla perimetral más pequeña, situado debajo. A partir de este número se calcula que llegaron a vivir en él entre 1500 y 2000 personas.
La estructura de las edificaciones es la típica que se encuentra en esta zona: planta circular y con porche y construida con pizarra y barro, con tejado vegetal o, muy raramente, de pizarra. Otros edificios son ovalados o rectangulares con esquinas redondeadas y tienen tabiques. Las calles están enlosadas y tienen un sistema de desagüe.
Edificio singular es El Torreón, una atalaya desde la que se supone se realizaban labores de vigilancia dentro del recinto superior. En una pequeña terraza, sobre el camino de acceso, existen dos construcciones (que en realidad se sucedieron en el tiempo) que se caracterizan por haber tenido alguna de sus cámaras cubiertas por una falsa bóveda, suelo enlosado con canalizaciones y una gran pieza monolítica de granito en forma de bañera. Estas edificaciones se interpretaron en tiempos con hornos crematorios aunque posteriormente se aceptó como más probable que fuesen termas.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Yacimiento de Cancho Roano - Zalamea de la Serena

El  yacimiento de Cancho Roano no es realmente una antigua ciudad, sino un santuario (o quizá palacio-santuario), como se deduce de la presencia en un lugar muy destacado de un altar. Se trata en cualquier caso de un yacimiento prerromano, en el que se levantó entre los siglos VI a. C. y IV d. C. el edificio cuyos restos aún pueden contemplarse hoy en día y a colación del cual se ha erigido un interesante centro de interpretación.
Pero si incluimos a Cancho Roano es por su propia significación y más por un detalle significativo: su origen parece estar en una edificación -de la que se han encontrado algunos restos- del periodo tartesio, uno de los pocos vestigios de este periodo del que se tiene constancia comprobada.
 Y eso nos da la ocasión de hablar de la que es sin duda la gran «ciudad perdida» (y aún no encontrada) de España: la capital de Tartessos, el casi legendario reino del sur de la península del cual se habla en la Biblia y en la Historia de Heródoto. Esta ciudad, de la que no conocemos a ciencia cierta ni su nombre, es quizá el gran misterio de la arqueología española y su descubrimiento (algunos dicen que estuvo en donde hoy se halla Cádiz, otros que pudiera estar en Doñana) sería sin duda una noticia excepcional para cualquier aficionado a la Historia.

Cerro de Alarcos

Los hallazgos arqueológicos demuestran la ocupación humana del cerro desde la Edad del Bronce hasta la Plena Edad Media, con un largo periodo intermedio de despoblación en la época romana y visigoda. Los trabajos de excavación y restauración que se vienen realizando en el yacimiento desde 1984 han permitido recuperar un sector de la trama urbana de la ciudad ibérica, así como buena parte de la muralla y del castillo medievales.
Las ruinas del antiguo oppidum ibérico y de la ciudad medieval de Alarcos constituyen uno de los conjuntos arqueológicos más importantes y más extenso (33 ha) de Castilla-La Mancha. Situado en un enclave estratégico, en un cerro elevado en la margen izquierda del río Guadiana, fue un lugar idóneo para el asentamiento de grupos humanos, que lo ocuparon desde la Edad del Bronce.

lunes, 23 de marzo de 2015

Castro de Yecla la Vieja

Localización: a unos 2 km de la localidad de Yecla de Yeltes, por la carretera que conduce a Villavieja de Yeltes, se toma un desvío señalizado a derecha que conduce a las inmediaciones de la puerta del castro.

Grado de Accesibilidad: Bueno – Acceso señalizado – Posee cuadros explicativos – Aula Arqueológica (Yecla de Yeltes).

Cronología: siglo III a.C. al siglo I a.C.
 
Descripción: se trata de un emplazamiento claramente defensivo de unas 5 ha ubicado en una plataforma destacada rodeada de arroyos. El castro está rodeado, en su mayor parte, de una gruesa muralla construida sobre roca natural compuesta por sillarejo de granito en seco muy bien ajustado. Presenta un doble paramento de sillares al exterior construida de piedras sin argamasa, pero perfectamente encajadas entre sí. En distintos puntos de la muralla se aprecian numerosos grabados realizados sobre la piedra granítica que representan sobre todo animales, principalmente caballos, aunque no faltan asnos, toros o jabalíes. El acceso al poblado se realiza a través de una puerta franqueada por dos torreones que dibujan una entrada en embudo.

(Arqueomas)

domingo, 22 de marzo de 2015

Campa Torres - Cabo Torres

Se trata de un poblado fortificado conocido en las fuentes clásicas como Noega. Ejemplo destacable de la Cultura Castrexa del noroeste peninsular, ocupa una superficie de 5 ha.
Sus pobladores eran astures, de la gentilidad de los cilúrnigos, nombre de raíz céltica que significa “calderereros” y que, tal vez, hacía referencia a la actividad de la fundición del metal a la que se dedicaban (además de la ganadería, agricultura, pesca, etc.).
En el yacimiento se distinguen dos sectores: uno superior, en el que se encuentran las estructuras defensivas (un foso tallado en la roca, un contrafoso y la muralla) y uno inferior, en el que se distribuyen las casas de planta mayoritariamente rectangular, con varias dependencias, construidas en piedra y pavimentadas con pequeños cantos. Se han localizado tres pozos para el aprovisionamiento de agua, revestidos con mampostería y con escalinatas descendentes y, bajo el nivel de pavimento de algunas casas, hornos de fundición de bronce.

sábado, 21 de marzo de 2015

Dólmen de Axeitos - Oleiros

El dolmen de Axeitos, dolmen de Ageitos, anta de Axeitos, o "pedra do mouro", es una construcción megalítica prehistórica ubicada en la parroquia de Oleiros, municipio de Riveira, parte de la península de Barbanza en la ría de Arosa, provincia de La Coruña.
El 11 de marzo de 1978 fue declarado Bien de Interés Cultural.
El dolmen son los restos de una tumba de corredor con cámara, con el pasillo orientado el este, de época neolítica y fechado entre el 4000 y el 3600 a.C.
La construcción ocupa la parte superior de un montículo, y posiblemente estuvo cubierta formando un túmulo cubierto por piedras. La cámara está formada por ocho ortostatos cubiertos por una única losa de piedra, consiguiendo una altura, en la actualidad de unos dos metros. Los restos del corredor se limitan a tres piedras menores.
Se encuentra algún petroglifo grabado en la roca, aunque no todos antiguos, al menos uno de ellos se sabe que es un acto vandálico de alrededor del 1997.
Este tipo de construcciones eran enterramientos, la mayor parte de las veces colectivos y, probablemente, de personas distinguidas. El enterramiento solía ir acompañado de un ajuar funerario.

(Wikipedia)

Poblado íbero de La Bastida de les Alcusses

El poblado íbero de La Bastida de les Alcusses es un asentamiento del siglo IV a. C. ubicado en el extremo suroeste de la Serra Grossa. Está situado en el término de Moixent (provincia de Valencia, España), en la cumbre de un cerro alargado y aislado, a 741 m sobre el nivel del mar.
El yacimiento, situado sobre una loma, ocupa una extensión de 650 m de longitud y unos 150 m de anchura. Está a más de 720 m sobre el nivel del mar, y a unos 200 m por encima de las tierras circundantes del Pla de les Alcusses, que es una pequeña meseta elevada por la que se accede y de la cual recibe el nombre.
Está considerado como uno de los principales poblados ibéricos de la Comunidad Valenciana.
El entorno actual del yacimiento es un espacio forestal, con bosque de pino y matorral mediterráneo bajo. Y aunque el cultivo actual de frutales y cereales en el llano ha transformado muchas parcelas, aún se puede apreciar un paisaje marcado, fundamentalmente, por el ritmo tradicional de las labores agrícolas al no existir un fuerte impacto de construcciones modernas.

viernes, 20 de marzo de 2015

Santuario de Munigua - Villanueva del Río

Munigua, es un conjunto arqueológico enclavado en la Sierra Morena, a 8 kilómetros del municipio sevillano de Villanueva del Río y Minas.
Fue descubierto en 1765 cuando dos investigadores de la Academia de Buenas Letras de Sevilla visitaron las ruinas, entre ellos se encontraba Tomás Andrés de Gusseme. Ya estos eruditos las identificaron correctamente como un Santuario, aunque la tradición popular le sigue llamando "Castillo de Mulva". Con posterioridad cayeron en el olvido hasta que en 1957 volvieron a ser estudiadas por el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid.
A diferencia de otros núcleos de poblamiento de la Baetica, Munigua sólo cuenta con dos periodos de ocupación; uno prerromano desde el siglo IV a.C. que dura hasta la época de Augusto y otro ya plenamente romano que se extiende hasta el siglo V y VI d.C.
Se conservan de este primer asentamiento restos de los trabajos de sus habitantes con el principal material de la explotación, la fundición de hierro.
El urbanismo que se diseña y se conserva para esta ciudad comienza a realizarse en época de Augusto (27 a.C. 14 d.C), prolongándose hasta finales del siglo I y principios del siglo II. La mayoría de los edificios civiles y religiosos, entre los que destacan el Santuario, corresponden al último tercio del siglo I. Este auge constructivo se atribuye principalmente al cambio de estatus jurídico que el Municipio sufre.
El emperador Vespasiano (69-79 d.C) les concede el derecho latino y eleva la ciudad a la condición de Municipio con todo lo que ello representa desde el punto de vista administrativo. Esta relación con el Imperio romano queda reflejada en la placa de bronce,tessera de hospitalidad, que los muniguenses realizan con Augusto a través de cuestor Sexto Curvio Silvino. Gracias a este documento y por medio del toponímico que en él se menciona, conocemos el nombre de la ciudad Municipio Flavio Muniguense.
La ciudad tuvo su máximo apogeo en el siglo II, después comenzó a declinar a partir del siglo IV, donde se observa cómo las casas se reparan y reducen de tamaño con su considerable descenso de población, siendo este proceso más evidente entre los siglos V y VI. Se ha constatado ocupación islámica hasta el siglo VIII por ciertas construcciones de época almohade. En estos años el núcleo de población va desapareciendo de la zona, abandonándose la ciudad

Castillo de Sagunto

Los restos del castillo que se extienden a lo largo de casi un kilómetro, fueron testigos de la lucha que mantuvieron sus habitantes con Aníbal, dando lugar a la II Guerra Púnica. Fue la base de las construcciones de sus distintos moradores: íberos, romanos, visigodos, árabes... ; todos y cada uno de ellos dejaron su huella.
Los indicios de la presencia romana y anteriormente ibera, con la ocupación, desmantelación y reutilización de sus elementos es difícil de constatar. En las laderas sur y este han aparecido vestigios romanos y en la parte occidental se halla un lienzo de la muralla íbera y restos excavados en la roca de dos casas.
Es el lugar donde estuvo emplazada la antigua ARSE ibérica y la SAGUNTUM romana.
Dada su importancia histórica, fue declarado en 1931 Monumento Nacional.

Se halla dividido en siete plazas o recintos independientes: la plaza de Almenara, la plaza de Armas, tres Castelles, la plaza de la Conejera, la plaza de la Ciudadela, la plaza Dos de Mayo, la plaza de San Fernando y Estudiantes.
En la plaza de Almenara los restos son escasos, encontramos una pequeña cisterna romana rectangular, reaprovechada en épocas posteriores y construida con opus signinum. Un poco más abajo aparece otra cisterna más deteriorada. En la parte más alta de la plaza hay otras construcciones que se asientan sobre muros romanos. En tres Castelles solo nos queda el recinto de muralla este. En este lugar encontramos vestigios de dos cisternas romanas construidas con opus caementicium y de una cantera, que se constata por los huecos existentes para las cuñas de madera y su escalonamiento. En la plaza de armas se situaba el foro romano. La pendiente del terreno hizo que se tuviera que aterrazar. Hoy solo se conservan sus cimientos. Hay vestigios de grandes construcciones realizadas conopus caementicium y cisternas. En este recinto se hallaron restos escultóricos como un relieve con dos patas de caballo, un trozo de cornisa con dentículos y contario, un relieve zoomorfo, una cabeza masculina con corona de laurel, dos pezuñas de caballo, etc.
Todas estas obras están realizadas en caliza travertina. El origen del foro se cree que es de época augusta. También han aparecido los restos de cuatro tabernae y la basílica, de la que solo se conservan sus cimientos. En la plaza de san Fernando aparecen los restos de dos edificios. Se observa la base de un pórtico y sillares de cimentación. En la plaza de estudiantes aparecen los restos de viviendas, escalonadas por la pendiente. También existe varias cisternas construidas con opus caementicium y revestida con opus signinum. En la Ciudadela supuestamente estarían los edificios monumentales, se han hallado gran cantidad de restos de pavimentos realizados con opus signinum y otros con argamasa y grava, vinculados a antiguos edificios hoy desaparecidos.

(Tarraconensis.com)


jueves, 19 de marzo de 2015

Necrópolis ibérica del Corral de Saus - Moixent

La necrópolis ibérica del Corral de Saus (siglos V-III a. C.) se localizada en Mogente (Provincia de Valencia), en la partida de Garamoixent, en la finca del Corral de Saus. Fue descubierta en 1971.
La necrópolis se sitúa al pie del monte Castellet de Baix en el que asentó un poblado ibérico, actualmente destruido en su totalidad. Entre los descubrimientos más destacados se encuentran los de varias tumbas en que se reutilizaron restos escultóricos como material de construcción, como los restos de "Las Damitas", y de "La sirena". Se han identificado numerosos fragmentos que incluyen un busto con ojos almendrados y sonrisa arcaica, y que podría corresponder al busto de la sirena, y un bloque con bajorrelieve de un jinete. También se han hallado amplias zonas con empedrado de guijarros, sillares, bloques con restos de decoración, y tumbas protegidas por pequeñas piedras. Entre la cerámica destacan fragmentos y piezas con decoración geométrica y floral, zoomorfa con aves, peces, esfinges, humana.
Los hallazgos parecen indicar una fase final de la necrópolis correspondiente al siglo III a. C. en que se reutilizaron materiales arquitectónicos y escultóricos de época anterior. Los materiales arquitectónicos y escultóricos reutilizados procederían probablemente de un monumento tipo pilar-estela, que incluiría las damitas en cuyo remate se colocaría la figura de la sirena, posiblemente un túmulo principesco del siglo VI o V a. C

La casa ibera

Los materiales empleados en la construcción de una casa eran: la tierra, la piedra, la madera y la cal. Las casas poseían un zócalo de piedra de entre 0'5 y 1m de altura, sobre el que se alzaban las paredes de adobe. Posteriormente las piedras y adobes se revestían con barro, se enlucían y se encalaban; e incluso algunas casas se pintaron con tonos rojizos, verdes o azulados.
Los suelos eran de tierra apisonada y raramente de guijarros o lajas . Los techos eran planos y consistían en un entramado de vigas y rollizos sobre el que se disponía una densa cubierta vegetal, se han documentado improntas de tallos de gramíneas; y finalmente, se le dotaba de una capa de arcilla o barro, a veces mezclado con algún fragmento cerámico.

Las casas son de una sola planta y separadas por muros medianeros, se organizaban en manzanas y ocupaban, cada una, una superficie que variaba entre los 80 y 150 m2, aunque la casa del jefe del poblado seria la más grande llegando a los 300m2.
La pendiente del cerro donde se situaba el poblado obliga a nivelar el suelo de las habitaciones mediante la construcción de muros de contención que servían de base a las paredes y que se rellenaban con tierra y piedras. Las habitaciones van así escalonándose a lo largo de la cumbre y las puertas se abrían en los lugares más accesibles, condicionando la forma y la organización interna de las casas. El poblado estaba casi siempre rodeado de murallas y en ocasiones con torres adosadas. Sus puertas tenían llaves para poder cerrarlas. En cada vivienda el espacio se distribuía de forma distinta, según las necesidades y actividades de sus ocupantes, predominando el modelo de una estancia principal y habitaciones secundarias anexas, de menores dimensiones.
Las casas aparecen compartimentadas en habitaciones: la zona principal, ocupa un lugar preferente y concentra las actividades culinarias y textiles; las despensas, en donde se almacenaban las ánforas y tinajas, se sitúan en espacios apartados y oscuros. Otras dependencias se destinan al reposo, molienda o talleres.
 El estudio de las estructuras excavadas muestra la existencia de numerosas remodelaciones y ampliaciones de las casas. Estas nuevas dependencias no se comunican directamente con la vivienda original, sino que los accesos se realizaban desde la calle.
 Las manzanas de casas se disponían a uno y otro lado de la calle central que recorrería prácticamente todo el poblado. De este eje principal arrancarían las calles secundarias perpendiculares, cruzadas a su vez por otras, con pequeñas plazas situadas en torno a elementos destacados como una cisterna. Con el paso del tiempo y la masificación las ampliaciones en las viviendas fueron invadiendo y reduciendo el espacio de las calles secundarias, salvo donde era necesario mantener una anchura mínima para la circulación de los carros, de tal forma que se han encontrado calles donde sólo era posible el paso de una persona.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Poblado ibérico del Puig de Sant Andreu - Ullastret

El poblado ibérico del Puig de Sant Andreu de Ullastret es el mayor de Catalunya, y actualmente se considera una auténtica ciudad. Fue la capital de la tribu ibérica que los antiguos autores nombraron indiketas.
En el yacimiento se han hallado restos de ocupación humana ocasional de época calcolítica. El primer asentamiento que hubo con continuidad fue un poblado de inicios de la Edad de Hierro, de finales del siglo VII a.C., del cual se conocen básicamente los materiales arqueológicos.
El primer poblado ibérico de Ullastret data de mediados del siglo VI a.C., y ya en la segunda mitad de este siglo se fortificó con una muralla reforzada por siete grandes torres. Durante la primera mitad del siglo IV a.C. el poblado se amplió hasta triplicar casi la superficie amurallada. Su organización urbana es la propia de un oppidum -poblado fortificado en altura-, con calles adaptadas a las pendientes y las irregularidades del suelo.
El poblado experimentó diversas fases de reurbanización de las cuales la más conocida es la del momento de ampliación, que comportó una importante obra de acondicionamiento con la que se habilitaron tres terrazas para la implantación de nuevos barrios y la construcción de grandes casas pertenecientes a familias aristocráticas. También se conocen diversas obras públicas importantes como los templos y las cisternas, claro ejemplo de la compleja organización social de la comunidad. El poblado dominaba un amplio territorio del que se explotaban los recursos económicos, especialmente la agricultura y la ganadería y, también, las minas y las canteras. Comerciaban con las comunidades indígenas cercanas y, a través de la colonia griega de Ampurias, con griegos y fenicio-púnicos.
Con la llegada de los romanos durante la Segunda Guerra Púnica, se inició un proceso de transformación en el sistema de ocupación y explotación económica del territorio que condujo al abandono forzoso del sitio a inicios del siglo II a.C. En época carolingia, en la cumbre de la colina, se construyó un castillo del que se conservan restos de la muralla y las torres. En los siglos XVI y XVII hubo una ermita dedicada a Sant Andreu y, posteriormente, una casa de labranza.
Unos 500 m. al nordeste del yacimiento de Puig de Sant Andreu se encuentra el poblado de la Illa d'en Reixac, coetáneo y con el que constituyeron una única comunidad.
Puig de Sant Andreu forma parte de la Ruta de los Íberos.

Vía Heráclea

La Vía Heráclea fue un importante camino histórico que discurría por la península Ibérica, que data de al menos el siglo VI a. C. Gran parte de su trazado es el antecesor directo de la Vía Augusta romana. Se utilizaba principalmente para realizar el comercio entre las colonias griegas del Levante español con los territorios de Turdetania (Bética).
La vía tenía su comienzo en los puertos helenos del este de Iberia: Akra Leuké (hoy Alicante), Alonis (Villajoyosa) y, Hemeroscopio (Denia). Desde allí, partía hacia la actual provincia de Albacete, bajando posteriormente hacia Sierra Morena y entrando en territorio Oretano (ya considerado Turdetano).
Tartessos, que coincide en casi su totalidad con lo que posteriormente sería denominado Bética, comenzaba al sur de las actuales ciudades de Ciudad Real y Albacete, por lo que a pocas jornadas desde Albacete ya se entraba en el territorio comercial perteneciente al directorio de servicios de las minas del Guadalquivir y Guadiana. La vía heraclea seguía por sierra Morena, bien entrando por la capital Oretana, Castulo (cerca del actual Linares) o bien desde el este, por la ciudad de Obulco (actual Porcuna). Tras ello, seguía hacia el sur llegando a Kart Iuba (Córdoba) y Spalis (Sevilla).

martes, 17 de marzo de 2015

Pintia, ciudad vaccea - Padilla del Duero

Pintia es el nombre de una antigua ciudad vaccea, situada en la pedanía de Padilla de Duero (Peñafiel), en la actual provincia de Valladolid. Los vacceos fueron los primeros pobladores asentados en el centro del Valle del Duero y en el curso bajo del Pisuerga, en una zona que englobaría la actual provincia de Valladolid, buena parte de la de Palencia y zonas de las provincias de Zamora, Segovia y Ávila. En 1993 fue declarado Bien de Interés Cultural como zona arqueológica Los vacceos eran un pueblo celta proveniente del norte de Europa que llegó en diversas oleadas a esta zona. Fundaron varias ciudades (Pallantia, Pintia) que tenían un gobierno autónomo hasta ser casi ciudades-estado, pero sin perder las relaciones con las ciudades hermanas de su entorno. Hasta tal punto era el hermanamiento de las ciudades, que los vacceos ayudaron a los arévacos de Numancia durante el asedio a que fueron sometidos por los romanos. Precisamente por esta ayuda, los invasores romanos atacaron las ciudades vacceas tras someter Numancia. Al cabo de los año Pintia acabaría por ser romanizada. Durante años, se pensó que Valladolid era la antigua Pintia; sin embargo, ni las distancias viarias ni la arqueología de la propia ciudad así lo mostraban. Las excavaciones arqueológicas que se vienen realizando en Padilla de Duero han descubierto un importante núcleo de población que ha sido identificado como su posible emplazamiento. La zona arqueológica consta de tres partes diferenciadas: La ciudad en el pago de "Las Quintanas", el lugar de enterramiento o necrópolis de "Las Ruedas" y el barrio alfarero de "Carralaceña". En "Las Quintanas" se ha descubierto que la ciudad fue destruida por un incendio. Posteriormente los visigodos de la zona instalaron su necrópolis sobre la antigua ciudad vacceo-romana. En la necrópolis de "Las Ruedas" se han encontrado ricos ajuares de guerreros, mujeres, niños... Por otro lado, ya en el término de la cercana localidad de Pesquera de Duero se encuentra el barrio artesano de "Carralaceña", situado al otro lado del río Duero, para evitar que por un accidente sobrevenido durante el proceso de cocción de la cerámica, el fuego se pudiera propagar al núcleo de población principal. Este barrio alfarero, unido a Pintia por un vado en el río Duero, contaba además con su propia necrópolis o lugar de enterramiento. Los hornos encontrados aquí son únicos en Europa, por sus dimensiones y cronología, pero no se pueden visitar porque la Junta de Castilla Y León no consideró rentable su restauración y puesta en valor. La permisividad institucional y la falta de apoyo a los proyectos de excavación ha supuesto la destrucción parcial del poblado con la plantación de viñedos. La Universidad de Valladolid se encarga actualmente de la recuperación del poblado y de su estudio. Parte del material exhumado se puede contemplar en el Museo de Valladolid.

( Wikipedia)

lunes, 16 de marzo de 2015

Trilitos

Trilito de Barbate
Son dólmenes compuestos de tres grandes piedras, dos de las cuales, clavadas verticalmente en el suelo, sostienen la tercera en posición horizontal.

(RAE)

Petroglifos

Petroglifo de Outeiro do Cogoludo
Los petroglifos son diseños simbólicos grabados en rocas, realizados desgastando su capa superficial. Muchos fueron hechos por nuestros antepasados prehistóricos del periodo neolítico. Son el más cercano antecedente de los símbolos previos a la escritura. Su uso como forma de comunicación se data hacia el 10.000 a. C. y puede llegar hasta los tiempos modernos en algunas culturas y lugares.
Este término no debe confundirse con el de pictografía, una forma de comunicación escrita mediante imágenes que se remonta al neolítico, aunque ambos pertenecen a la categoría general y más amplia del arte rupestre.
Los petroglifos más antiguos datan del Paleolítico Superior o del Neolítico. Más adelante, hacia alrededor de 7000 ó 9000 años comenzaron a aparecer sistemas de escritura como las pictografías y los ideogramas. Los petroglifos siguieron siendo muy comunes y algunas sociedades menos avanzadas continuaron utilizándolos durante milenios, incluso hasta el momento de entrar en contacto con la cultura occidental. Se han encontrado en todos los continentes, exceptuando la Antártida, aunque se concentran especialmente en zonas de Suramérica, África, Escandinavia, Siberia, Islas Canarias, el suroeste de Norteamérica, istmo de Panamá y Australia.


domingo, 15 de marzo de 2015

Motillas, morras y castillejos

Motilla de las Cañas
Motillas, morras y castillejos son topónimos frecuentes en La Mancha, asociados a un tipo de restos arqueológicos que dan nombre a una cultura prehistórica, las estructuras propias de la denominada Cultura de Las Motillas o Bronce Manchego, datables arqueológicamente entre el 1700 y el 1300 antes de Cristo, con notables similitudes a las características de la Cultura de El Argar.

Motillas
Las motillas, morfológicamente, destacan sobre la llanura de La Mancha con el aspecto de grandes túmulos. Su excavación arqueológica ha manifestado su condición de fortalezas circulares de 30 a 50 metros de diámetro dispuestas en anillos concéntricos (hasta tres líneas de muralla) en torno a una torre central. Acogían viviendas y silos y dominaban el entorno agrícola circundante como centros de control, almacenamiento y distribución.


Morras o castillejos
Una condición similar tienen las morras o castillejos, aunque estas denominaciones se reservan para altozanos en las sierras que bordean la llanura de La Mancha. Las edificaciones que los presiden se han interpretado como centros religiosos.

Menhir del Cabezo - Alcántara

Un menhir es un monumento megalítico consistente en un gran bloque de granito, alargado, situado en el término municipal de Alcántara con colocación vertical sobre el suelo. El menhir del Cabezo se encuentra en al actualidad tumbado, seguramente sobre el mismo lugar original donde estuvo levantado.
El del Cabezo es uno de los pocos ejemplares que se conservan en la Alta Extremadura.
Sus dimensiones son 4,65 metros de largo, y un diámetro máximo de 1,20 metros. Presenta decoración de cazoletas: Un par de cazoletas de gran tamaño (de 15 cm a 25 cm), y a lo largo del del cuerpo del menhir se observan algunas de menor tamaño. En la zona capital se aprecia el golpe sufrido por una maquina de desmonte.

sábado, 14 de marzo de 2015

Los Tholoi

Falsa bóveda
Son construcciones funerarias con elementos constructivos no megalíticos, esto es con la fabricación de muros y cámaras a base de la conjunción de piedras de mediano o pequeño tamaño. Las cubiertas son de falsa bóveda, compuesta de planchas de piedra en hileras que se van juntando.
Destaca el yacimiento de Los Millares en Santa Fé de Mondújar, Almería.

Los Layetanos

Los layetanos era un pueblo íbero que habitaba en la costa de la actual provincia de Barcelona, entre los ríos Llobregat y Tordera. Por el interior se extendían por la llanura del Vallés, quizá hasta la actual Manresa, aunque más probablemente esta ciudad fuera de los lacetanos.
Las principales ciudades de su territorio fueron Ailuron o Lauro -la actual Mataró, como ciudad extramuros que formaría un conjunto con la ciudadela y cerca de Ilturo—Burriac-, Baitulon -Baetulo, la actual Badalona, a orillas del río, hoy Besós-,Barcinon o Barkeno, Egara -Tarrasa— y Blanda —Blanes, cerca del río Larnum, hoy Tordera—.
Barcinon fue fundada hacia el siglo VI a.C. —aunque después quizás fue refundada como Barkeno por los cartagineses—. Anteriormente existió una ciudad cercana a Montjuic, que probablemente se llamaba Laie de la que tomaron el nombre.
Como otros pueblos iberos, construían sus poblados sobre cerros y rodeados de murallas; las casas eran rectangulares y de piedra. Vivían de la caza, la pesca y la agricultura y tejían lana y lino. Su cerámica era poco desarrollada y trabajaban el bronce y el hierro. Almacenaban el grano en silos. Sus vinos eran apreciados.
Uno de sus alimentos básicos fue un derivado lácteo similar al yogur. Claudio Ptolomeo menciona también, como situado entre Baitulon y Ailuron, el «Promontorio Lunario», probablemente un santuario lunar. Existen referencias de monedas acuñadas con las leyendas Laiesken e Ilturo. Los lacetanos provienen probablemente de los layetanos.

(Wikipedia)

miércoles, 11 de marzo de 2015

Toros de Guisando - El Tiemblo

Al igual que otros pueblos prerromanos, los vetones encontraban en la cultura megalítica su forma de expresión. El símbolo más popular y original del arte vetón son los verracos, toscas esculturas en piedra de toros y cerdos, dedicadas a la magia protectora. Algunos se conservan junto a los castros, en sus ubicaciones originales, otros han visto crecer ciudades a su alrededor o han sido desplazados para ornamentar monumentos de posterior factura.
Camino de Toledo, se encuentra el conjunto más ilustre, el de los Toros de Guisando. Se trata de cuatro representaciones de toros de grandes dimensiones colocadas en un prado en el municipio de El Tiemblo. Labradas en granito, las cuatro figuras miran hacia el oeste y algunas presentan cavidades para insertar los cuernos. Su factura data de los siglos IV-III a.C., aunque una de ellas muestra en el lomo una inscripción romana.

Talayot de Sa Clova d'es Xot

Este es el talayot más bonito de Mallorca. Su gran tamaño, su razonable estado de conservación y la perfección de su técnica constructiva lo convierten en el paradigma del talayot circular mallorquín. El aspecto exterior impresiona por el tamaño de sus piedras, sillares de roca tallada de hasta cuatro metros de longitud por uno de altura, y por su perfecto encaje entre sí. El portal y el corredor de entrada son la parte más deteriorada del monumento, se ha perdido el dintel del portal y la cobertura del corredor. Debemos tener cuidado al entrar: a veces hay alguna oveja dentro que nos puede dar un buen susto, y además debemos atravesar un matorral que bloquea la entrada, con el consiguiente riesgo de ser picados por las temibles garrapatas.
Pero en el interior nos encontramos con un gran espacio circular presidido por la columna central polilítica, de tipo mediterráneo (tambores irregulares más anchos arriba que abajo), y un pequeño camarín cerca de la entrada. Entre las piedras del suelo podremos reconocer las que son trozos de alguna de las grandes lajas de cobertura, que se distinguen por tener dos lados más o menos planos, paralelos, y un grosor aproximado de 30 cm. En muchos talayots, la cobertura de lajas y otras características parecen indicios de que éstos tenían dos pisos de altura; así el cubrimiento de lajas era el techo del piso inferior, a la vez que suelo del piso superior. Pero en el caso de este ejemplar, parece que estamos ante un piso único, porque la altura a la que está "recortado" el talayot es demasiado perfecta. No hay lados donde podamos ver una o más hiladas de piedras, sino que todo tiene la misma altura: exactamente la de la columna central y, por tanto del techo.
Este monumento perteneció a un gran complejo o poblado: en un área bastante amplia, podemos encontrar todavía los restos de varias construcciones talayóticas, entre ellas un hermoso talayot cuadrado (ver "Canova d'en Morell"). Pero, como todo este solar es un campo de cultivo, la mayor parte de las construcciones han desaparecido ya desde antiguo y para siempre. Quizás la enormidad de las piedras de este talayot ha hecho tan difícil desmantelarlo que le ha "salvado la vida."

lunes, 9 de marzo de 2015

Dólmen de Vieira - Antequera

Es un claro ejemplo de Dolmen-sepulcro de corredor de grandes dimensiones, cubierto por un túmulo de arcilla.  Se construyo hace 4.500 años, aunque su datación es problemática, ya que fue, como casi todos, expoliado antes de su descubrimiento científico y no se encontraron elementos suficientes para su determinar una fecha más ajustada. 
Se conserva en condiciones muy aceptables manteniendo cuatro de las piedras de cubrimiento o cobijas.  El corredor esta compuesto de piedras laterales -ocho ortostatos a la derecha y siete a la izquierda- finalizando con una piedra labrada con un hueco que hace de puerta. Mide 1,20 m. de ancho y 1,85 m. de altura con una longitud de 20 m. El grosor de las piedras va desde los 20 cm a los 50cms. 
La cámara mortuoria es cúbica, de planta cuadrada, formada por grandes losas encajadas entre si. Mide 1,80 m. de lado y 2,10 m. de altura.

Ciudad celtibérica de Tiermes

Tiermes fue una ciudad celtibérica aliada de Numancia contra los romanos, que sobrevivió hasta la Edad Media, pero quedó abandonada en la época en que Soria era terreno fronterizo entre cristianos y musulmanes.
Habitada ya desde la Edad del Bronce (y con restos de presencia humana incluso anteriores), destaca sobre todo por estar en parte excavada en la roca. Es posible que ya los habitantes celtíberos hubieran comenzado a usar esta técnica, pero fueron sin duda las innovaciones en cuanto a construcción traídas por los romanos las que facilitaron la creación de unos espacios tan singulares como los que aún hoy pueden verse.
 Abiertos en la roca se pueden ver restos de viviendas particulares, con habitaciones que conservan vestigios de su pavimento de mármol y de pinturas en las paredes. También marcas de forjados para la construcción de una ínsula (bloque de viviendas con varios pisos) que usaba la superficie de una cortada de 30 metros como una de sus paredes. Igualmente tallado en la roca se ve un graderío correspondiente a algún espacio público cuyo uso no se conoce de manera concluyente.
 Aparte de estas edificaciones rupestres tan particulares, se han hallado en Tiermes restos romanos más usuales, como murallas, dos foros y un acueducto.

sábado, 7 de marzo de 2015

Cuevas de Santimamiñe - Kortezubi.

Las cuevas de Santimamiñe están situadas en un bello paraje en la orilla derecha de la cuenca de Urdaibai, en las faldas del monte Ereñozar y muy cerca del valle de Oma y su famoso bosque pintado por Ibarrola. Fueron descubiertas por unos muchachos en 1916 y en su interior se pueden ver diversos animales, tales como bisontes, caballos, cabras, ciervos u osos pardos.
En las cuevas, que han estado cerradas al público, se ofrecen recorridos guiados de una hora y media de duración. Para empezar, los visitantes acceden a la entrada de la gruta, lo que les permite contemplar la cavidad en sus primeros 40 metros ya que por criterios de conservación el resto de la cueva permanece cerrada. En el vestíbulo se puede comprobar el alcance de los trabajos de investigación del yacimiento reiniciados hace unos años y después se desplazan a la ermita de San Mamés, convertida en improvisado centro de interpretación. Allí, mediante una sofisticada visita virtual, se puede conocer el interior de la cueva, incluyendo las célebres pinturas rupestres del interior de la época Magdeleniense (hace más de 13.000 años).

viernes, 6 de marzo de 2015

Chabola de la Hechicera - Elvillar

La Chabola de la Hechicera (en euskera: Sorginaren Txabola) es un dolmen situado en Elvillar, Álava, en el País Vasco (España).
Tres grandes piedras verticales soportan una gran piedra plana horizontal. Nueve piedras grandes forman la cámara en una forma poligonal. El pasillo está hecho de piedras y se divide en dos mitades. Probablemente se trataba de una construcción funeraria.
Fue descubierto en 1935 por Álvaro de Gortázar en un estado bastante bueno de conservación. Jose Miguel Barandiaran lo exploró parcialmente en 1936, encontrando un hacha pulida de ofita, fragmentos de cerámica y restos humanos. La piedra en la parte superior se encontraba dividida en tres partes, pero fue restaurada y reemplazada en su posición original.
Los hallazgos se conservan en un museo en la cercana localidad de Laguardia.
Antes de las festividades de agosto se celebra un aquelarre en torno al dólmen.


(Wikipedia)

jueves, 5 de marzo de 2015

Los Carpetanos

Los carpetanos, también denominados carpesios, fueron una de las tribus prerromanas que habitaban la península ibérica. Se incluyen dentro de los pueblos de filiación céltica o indoeuropea que poblaron el centro, norte y oeste peninsulares, ubicándose concretamente en la Meseta Sur, un área con sustrato mayoritariamente indoeuropeo. Su situación cerca de los territorios íberos posibilitó que recibieran influencias culturales de éstos, lo que ha llevado a la historiografía a polémicas sobre su adscripción.
Fueron un pueblo relativamente próspero que aprovechó la posibilidades agrícolas de su territorio y las oportunidades de comercio que ofrecía su situación geográfica. Con una estructura política descentralizada, se considera que no existieron grandes diferencias sociales en el seno de su sociedad, ya que no se han encontrado enterramientos suntuosos que lo indicasen ni tampoco son conocidas actuaciones suyas como mercenarios o razias de saqueo sobre sus vecinos, algo de lo que sí fueron protagonistas las capas más desfavorecidas de otras tribus prerromanas.
No dieron grandes líderes como Istolacio, Indíbil o Viriato, ni fueron protagonistas de sucesos como Numancia o Sagunto, siendo algo olvidados por la historiografía tradicional española.
Sufrieron un gran desgaste en su lucha contra los cartagineses, lo que debilitó posteriormente sus posibilidades de resistencia frente los romanos, contra los que lucharon ayudados —o quizás dirigidos— por sus vecinos vetones y celtíberos. Acabaron por integrarse en el 179 a. C. como aliados en la Hispania romana de una manera pragmática; esto se deduce del hecho de que no se ha encontrado en las fuentes material acerca de rebeliones posteriores en su territorio.

(Wikipedia)

Los menhires de Valdeolea

Como exponíamos, ocho son los ortostatos pétreos identificables como menhires conocidos hasta la actualidad en el término municipal de Valdeolea.
Varios presentan grabados incisos y pequeños agujeros aparentemente realizados con instrumentos metálicos. Así, es frecuente la aparición de cruces (menhires de Piedrahita, El Cabezudo, La Matorra I y II), seguramente de época altomedieval y que habrían servido para "cristianizar" estos elementos que para las primeras comunidades cristianas eran vestigios de un paganismo secular. En ocasiones las cruces se asocian a puntos (Piedrahita y El Cabezudo), se trata de acuerdos -de época Medieval o Moderna- de división de tierras entre juntas vecinales, que quedaban sellados con una inscripción (que representaba la repartición del terreno) sobre el menhir desde el cual se oteaba el territorio para ser dividido. Por último, el menhir de La Puentecilla presenta una serie de grabados incisos más bien finos, de origen y significado desconocidos, pero de aspecto antiguo. Sobre su interpretación se han apuntado algunas ideas, en general bastante disparatadas, cuando no fruto de mentes con mucha imaginación, sin que sea posible, en el estado actual del conocimiento arqueológico, descifrar con cierta coherencia estos grabados.
A la vista de todos estos datos hay que reseñar, en primer lugar, que nos encontramos ante la mayor concentración de evidencias megalíticas de esta naturaleza conocida en el norte de la Península Ibérica. Este hecho, sumado a la particularidad de que los menhires de Valdeolea se alinean, prácticamente en línea recta, a lo largo del territorio, orientándose su caras principales en todos los casos hacia el Sudeste, introducen una serie de incógnitas sobre su significado y utilidad.
Los menhires son monumentos del Neolítico final y primeras etapas del Calcolítico, fases en las que se desarrolló el fenómeno que conocemos como Megalitismo. Habitualmente aparecen en cordales montañosos (principalmente en collados), y generalmente asociados a otras manifestaciones megalíticas (como túmulos, dólmenes y cromlech). Si bien no es frecuente en Cantabria la aparición de concentraciones, en ocasiones pueden aparecer varios juntos, cómo también ocurre con los menhires del Collado de Sejos.

El más destacado de los menhires de Valdeolea es el que denominan "Cabezudo" con casi 4 m de altura visible:
Paraje de situación: El Olmo
Pueblo: Las Quintanillas
Tipo de piedra: Arenisca del Triásico
Litología base: Calizas del Jurásico
Distancia mínima de acarreo: 1,2 km
Altura total: 4,85 m
Altura visible: 3,85 m
Anchura: 1,20 m
Espesor: 0,40 m
Peso estimado: 5 Tn
Orientación: 150° SE


miércoles, 4 de marzo de 2015

Ciudad ibera de Cástulo

Cástulo fue una importante ciudad íbera, capital de la región de Oretania. Las ruinas de lo que fue aquel asentamiento se encuentran a apenas 5 km. de Linares.
La ocupación del lugar se inició 3000 a.C. estando basada en la economía agraria del valle del Guadalimar. Algunos agricultores se establecen en ciertos lugares dando lugar a la llamada “Cultura de los Silos”.
Durante el Bronce Medio, Cástulo toma entidad e importancia como conglomerado urbano, muy vinculada a los yacimientos minerales de su área de influencia. Durante los siglos X al VII a.C. Cástulo es considerado como un núcleo avanzado de la periferia de Tartessos, por lo que tanto griegos como fenicios ponen su punto de mira en la ciudad.
En el periodo ibérico, Cástulo es considerado como uno de los oppidum –fortalezas elevadas y urbanizadas- más importantes de Andalucía. Fueron los tiempos de la capitalidad de la Oretania. Se fundió moneda propia como ciudad íbera. Oretania expandió sus límites hasta Ciudad Real por el norte, Málaga por el sur, Gibraltar por el oeste y Cartagena por el este. En el 208 a.C. y tras un año de guerra la ciudad cae en manos de los cartagineses.
En el 206 a.C. Cástulo pierde esta capitalidad tras entregarse al ejército de Publio Cornelio Escipión, que asedió la ciudad. Desaparece de ese modo la Oretania, puesto que la región es incorporada a la Tarraconensis romana. A pesar de perder la capitalidad, Cástulo sigue siendo una ciudad –ahora romana- muy importante.
Con el comienzo de la Segunda Guerra Púnica, Cástulo se alía de primeras con Cartago, alianza sellada con el enlace entre el cartaginés Aníbal y la castulonense Himilce. En último instante Cástulo se alía con Roma, que sale vencedora. Cástulo consigue con ello privilegios como la explotación de los yacimientos de metal de la Sierra Morena Oriental.
La ciudad se adapta al modelo organizativo romano, construye nuevos edificios y cuenta con un gran teatro, posiblemente también tuvo un anfiteatro. De esta época son buena parte de los restos que hoy en día podemos encontrar en el yacimiento.
En época visigoda Cástulo posee una sede episcopal, que queda interrumpida en el siglo VII, al trasladarse el obispado a la pujante ciudad de Beatia –Baeza-. La ciudad de Cástulo es literalmente desmontada para construir los nuevos edificios de Baeza. Como muestra la estatua de Himilce que remata la fuente en la plaza del Pópulo de la ciudad baezana.
La llegada de los musulmanes a la Península Ibérica solo trae más decadencia para Qastuluna, la próspera ciudad ibero-romana no es más que unas casas dispersas protegidas por una endeble muralla. Finalmente, coincidiendo con la fundación de Bury al-Hamma -Baños de la Encina- la ciudad queda totalmente apuntillada. A partir del siglo X, Cástulo no aparece en ninguna fuente escrita, por lo que se supone que hubo un traslado masivo de sus habitantes hacia poblaciones vecinas.
Entre los siglos XI y XIII existe un renacimiento del núcleo de la antigua Cástulo, propiciado por la posición estratégica junto al río Guadalimar. De este periodo es el Castillo de Santa Eufemia, del que hoy todavía perduran algunos restos.
En el siglo XIV Cástulo es abandonado definitivamente, las ruinas sirven de cantera para las florecientes ciudades de Baeza y Linares. Un siglo más tarde se ordena la demolición de las murallas y restos de edificios que quedaban en pie. Desaparece de ese modo una de las ciudades iberorromanas más importantes.

Cámara Funeraria de Toya

En las cercanías de la aldea de Toya, en 1909, un vecino de Peal de Becerro descubrió unas piedras grandes mientras trabajaba la tierra. No se podía imaginar lo que iba a descubrir tras esas grandes losas. Había descubierto la tumba de un rico aristócrata íbero por lo que corrió a avisar a su familia para entrar en la sepultura y recuperar los tesoros que permanecían ocultos desde hacía 2.300 años. Recuperó algunas vasijas y adornos que pronto fueron malvendidos en el pueblo. Cuando se quiso documentar la cámara y su ajuar ya era tarde, pues había sido saqueada repetidamente.
La tumba se estructura en tres salas y en su interior podrás observar todavía bancos y poyetes para depositar las urnas cinerarias y los ajuares. En total la cámara presenta unos 12 metros cuadrados y está realizada con grandes sillares cubiertos por una estructura de grandes piezas de piedra.
En cuanto a su contenido, poco se conservó tras los iniciales saqueos, aunque había cerámica griega, armas y un carro. A partir de aquí podemos reconstruir el momento en que el guerrero íbero era incinerado y sus cenizas eran introducidas en la tumba.
Durante el siglo V-IV a.C. existen en la provincia de Jaén varios oppida, poblados fortificados de los cuales tenemos ejemplos cercanos en Castellones de Ceal (Hinojares) y en Bujalamé, (La Puerta de Segura). Juntos a estos grandes asentamientos había otros asentamientos menores y que tenían estaban bajo el control de estos grandes asentamientos. Podemos imaginar el momento en el que el aristócrata era incinerado en el pira, sus sirvientes introducirían las cerámicas griegas en la tumba con las ofrendas, armas, y otros elementos metálicos como señal de prestigio e incluso su carro de guerra. Junto a la pira estarían enviados de los distintos asentamientos en señal de sumisión hacia esa élite aristocrática que representaba a los grandes oppida de la zona.


(Parque Natural Sierras de Jaén)

Yacimiento de Castro Ventosa - Pieros

El yacimiento arqueológico de Castro Ventosa se encuentra situado en el pueblo de Pieros (Municipio de Cacabelos) compartiendo territorio con Villafranca del Bierzo, sobre un cerro formado por el río Cúa a 638 metros de altitud, y desde el cual se puede contemplar la práctica totalidad de la comarca.
De origen prerromano, se ha localizado tradicionalmente en este lugar el poblado de Bergidae de las fuentes clásicas, citada por Floro y Orosio en relación a las Guerras Cántabro-Astures (29- 19 a . de C.) cuya toma daría por finalizada la campaña militar. Sin embargo, la existencia del importante yacimiento romano de La Edrada al Norte de Cacabelos, sume en la duda a los investigadores que tradicionalmente asocian este último yacimiento a los restos de la ciudad de Bergidum Flavium y a la mansión viaria, duda que no será despejada hasta que las excavaciones arqueológicas de ambos yacimientos sean regulares y sistemáticas.
El vestigio más monumental del yacimiento de Castro Ventosa es la magnífica muralla de Época Bajo Imperial Romana comparable a las de León, Lugo, Astorga o Braga. Este elemento estructural, poderosamente atractivo, ha propiciado la atención de diversos eruditos y viajeros que lo describieron desde el siglo XVIII, siendo declarado Monumento Histórico en 1931, y actualmente protegido como Zona Arqueológica.
El conocimiento científico de Castro Ventosa es bastante precario por la ausencia de excavaciones sistemáticas, y hasta el momento todos los esfuerzos se han dirigido a la conservación y estudio de sus murallas. Este recinto fortificado está constituido por una muralla torreada de 1.136 m ., adaptada a la topografía del terreno, de 4 m . de ancho y 8 de alto, y 15 torreones situados al noroeste. Las puertas de acceso a la ciudad están situadas en los extremos del camino central que atraviesa la meseta castreña, orientadas al Este y Oeste, la Puerta de Sol y la Puerta del Viento, y flanqueadas por bastiones. Esta orientación situarían las calzadillas en dirección a la Vías Augustas y Vía Nova situadas en el llano que se dirigen hacia el Noroeste desde Asturica Augusta a Lucus Augusti y hacia Bracara Augusta , ciudades que se amurallan al mismo tiempo que Bergidum .
Los hallazgos materiales acreditan su urbanismo -si bien nada se conoce de su planimetría-, y permiten ver la perfecta integración de la ciudad en los circuitos comerciales y económicos del Imperio Romano, y por tanto de las Vías Augustas.
Recientemente( a través del 1% cultural del Ministerio de Fomento) ha sido construido un camino de acceso desde el pueblo de Pieros, además de un amplio camino de ronda y la restauración de la muralla, lo cual facilita la visita y revaloriza el yacimiento.


(Ayuntamiento de Cacabelos)

martes, 3 de marzo de 2015

Castro de Santa Tecla - La Guardia

El castro de Santa Tecla cumple con las características típicas de estas poblaciones: está situado estratégicamente en el alto de un monte y es rodeado por una muralla defensiva.  La situación de este castro no sólo era excelente defensivamente hablando -se visualizaba la costa y la desembocadura del río Miño-, también económicamente, ya que se encontraba cerca de los cultivos y de la zona de pesca y marisqueo. 
En al muralla se observan dos puertas de entrada, aunque probablemente se construyesen más.  Urbanísticamente se compone de construcciones circulares, comunicadas con calles estrechas, enlosadas y algunas pequeñas plazas. Se utilizan elementos puramente urbanísticos como las escaleras o muros de contención de tierras. 
Las casas en si, son de planta circular u ovalada, algunas con vestíbulo. De fábrica de piedra y cubierta de madera y paja con un pilar central de madera para su sustentación. No tenían vanos a excepción de las puertas. Estas eran adinteladas y en algunas ocasiones estos dinteles estaban decorados.
Algunas viviendas de planta rectangular son posteriores, de influencia romana.  Se habitó desde el 1900 a.C., quedándonos pocos restos de esta época, siendo los últimos habitantes y construcciones de la época de la conquista romana.
Se abandonó hacia el año 68 d.C.

lunes, 2 de marzo de 2015

Cueva de Tito Bustillo - Villaviciosa

En abril de 1968 un grupo de miembros del grupo de montaña Torreblanca junto con dos jóvenes riosellanos descendieron por una pequeña sima conocida como Pozu'l Ramu. Durante su incursión descubrieron dos de los conjuntos artísticos más importantes, el Camarín de las Vulvas y el Panel Principal. A los pocos días del hallazgo, uno de sus protagonistas, Celestino Fernández Bustillo, falleció en un accidente de montaña, hecho que motivó que se rebautizara la cueva del Pozu'l Ramu cpon su nombre.
La cueva de Tito Bustillo conserva doce conjuntos de arte rupestre distribuidos por toda la cavidad. La rica variedad de estas manifestaciones, con pinturas y grabados de signos, animales y representaciones antropomorfas, hacen que la cueva de Tito Bustillo sea considerada uno de los mejores ejemplos de arte rupestre paleolítico de Asturias y uno de los yacimientos más completos de toda la Cornisa Cantábrica.
La sala del Panel Principal es la única visitable de la cueva y la más destacada, tanto por el número de representaciones del conjunto artístico como por su variedad técnica y estilística. Se ha reconocido mas de un centenar de representaciones, en las que predominaban los animales frente a los signos: 30
cérvidos, 13 caballos, 9 renos, 5 cabras, 4 bisontes, 1 uro, 2 animales indeterminados, 17 signos y 10
líneas de difícil interpretación. Sobresale la Galería de los Caballos, en la que abundan las composiciones grabadas sobre la roca, con seis figuras de este animal y otras dos de un bóvido y un posible oso. Hay también muchas representaciones fálicas y un emblemático Camarín de las Vulvas, espacio donde los prehistóricos valoraban la fecundidad de la mujer, y una de las escasas muestras sexuales femeninas del arte rupestre conocido por los especialistas.
Junto a la cueva hay un Centro de Arte Rupestre que brinda un recorrido por la exposición permanente. los visitantes pueden conocer de manera didáctica cuándo se produjo el descubrimiento de la cueva, su valor geológico, quiénes la habitaron y cómo son las muestras de arte rupestre que conserva en su interior.

(ABC Viajar)

domingo, 1 de marzo de 2015

Cueva de El Pindal - Pimiango

La cueva de arte rupestre de El Pindal se encuentra en Pimiango, muy cerca de Colombres y al borde del mar con una maravillosa vista hacia los acantilados donde anidan numerosas aves. Fue descubierta en 1908 y representa la primera manifestación del hombre prehistórico estudiada en Asturias.
Sus figuras, agrupadas en varios paneles y esbozadas en color rojo, muestran bisontes, ciervos, caballos, signos claviformes, de puntos e impresiones antropomorfas. Dos de sus figuras más famosas son un pez y un mamut con la mancha en forma de corazón, en el fondo de la galería, que se extiende a lo largo de 300 metros de longitud.
Estas muestras pictóricas pertenecen al Paleolítico Superior, en una época que nos situaría hace 18.000 años y concluiría en el periodo Magdaleniense, 6.000 años antes de nuestra era. Sus autores eran cazadores, recolectores y mariscadores.
Situación: Pimiango. Carretera del Faro. Por motivos de conservación hay un cupo de visitas al día y los grupos no superan las ocho personas. 
Horarios: Abierta todo el año, de miércoles a domingo, entre 10.00-14.00 y 15.15-16.15 horas. Guía e información: Tfno. 608 17 52 84.