Selección por provincias

LISTADO POR PROVINCIAS
A CORUÑA
ALAVA
ALBACETE
ALICANTE
ALMERIA
ASTURIAS
AVILA
BADAJOZ
BALEARES
BARCELONA
BURGOS
CACERES
CADIZ
CANTABRIA
CASTELLON
CEUTA
CIUDAD REAL
CORDOBA
CUENCA
GERONA
GRANADA
GUALAJARA
GUIPUZCOA
HUELVA
HUESCA
JAEN
LA RIOJA
LAS PALMAS
LEON
LERIDA
LUGO
MADRID
MALAGA
MELILLA
MURCIA
NAVARRA
ORENSE
PALENCIA
PONTEVEDRA
SALAMANCA
SEGOVIA
SEVILLA
SORIA
TARRAGONA
TENERIFE
TERUEL
TOLEDO
VALENCIA
VALLADOLID
VIZCAYA
ZAMORA
ZARAGOZA

PORTUGAL

jueves, 21 de septiembre de 2017

Los Caristios



Los caristii habitaban el norte de la Península Ibérica (Vizcaya-Álava), en la parte occidental de la actual Eukadi. Limitaban al oeste y sur con los autrigones, y al este con los várdulos. Se discute su parentesco con los cántabros y celtíberos o si fueron tardíamente vasconizados.


La Beturia

La Beturia era un amplio territorio comprendido entre los cursos medios e inferiores de los ríos Guadiana –en latín Ana- y Guadalquivir –en latín Baetis-, que a partir de la II Edad del Hierro fue habitado por  dos pueblos de orígenes distintos, al Oeste los Celtici (célticos),
indoeuropeos, y al Este los Turduli (túrdulos), parientes de los turdetanos. El territorio fue anexionado por Roma a comienzos del siglo II a. C., e incluido en la provincia Hispania Ulterior.
Con el nuevo reparto provincial llevado a cabo por el emperador Augusto en 27 a. C., la totalidad de la Beturia se integró en la provincia senatorial Bética, aunque con distinta dependencia administrativo-judicial: mientras los célticos pertenecieron al convento
jurídico de Hispalis, los túrdulos quedaron bajo la dependencia del de Corduba.
En la actualidad la Beturia céltica corresponde en su mayoría al  suroeste de la provincia de Badajoz. La Beturia túrdula por su parte corresponde al sureste de la provincia de Badajoz, al norte de la provincia de Córdoba, y al suroeste de la de Ciudad Real.

Los Celtíberos

La cultura de los celtíberos hizo suya la herencia de los iberos, de quienes adoptaron el sistema de escritura. Tras la caída de Numancia en el 133 a. C., su territorio pasó a formar parte de la provincia romana Hispania Citerior.
Los romanos los consideraban una mezcla de celtas e íberos, diferenciándolos de sus vecinos, los celtas de la meseta y los íberos de la costa.
La devotio era una clase especial de clientela. Al elemento contractual de la clientela se añadía un vínculo religioso, por el cual los clientes de un jefe tenían obligación de seguirle a la batalla y de no sobrevivirle en caso de que éste muriera en combate. Con la clientela y la  devotio los lazos de consanguinidad no juegan ya ningún papel. Durante las guerras civiles de la República tardía, distintos políticos romanos como Sertorio, Pompeyo, Julio César, etc. labraron importantes clientelas indígenas.
La lengua de los celtíberos existe hoy solo en inscripciones antiguas. El idioma fue llevado a la península por inmigrantes celtas de Galia y se habló en la partes centrales y norteñas. El celtíbero perteneció a una rama paralela de la familia celta. El celtibérico se escribió en un alfabeto que también se usó para escribir los otros idiomas prerromanos de la península, sobre todo el ibero, lengua que no conocemos bien.

Los celtas

La palabra celtas se aplica, en sentido amplio, a un conjunto de pueblos de la Edad de Hierro que hablaban lenguas celtas, una de las ramas de las lenguas indoeuropeas. Como término étnico se refiere al grupo de sociedades tribales que compartieron una cultura material iniciada en la primera Edad de Hierro (1200-400 a. C.) en torno a los Alpes (periodo Hallstatt) y más tarde en el hierro tardío (periodo La Tène). A este grupo de adscriben los celtas de la Galia, norte de Italia, Alemania y Bohemia, los celtíberos de Iberia, los gálatas de Anatolia, este y centro de Rumanía y los celtas insulares (Irlanda, Gran Bretaña).
Los celtas llegaron a Europa hacia el 1200 a.C. y hacia el 900 a.C., en pequeños grupos, a la Península Ibérica. Vivían en pueblos amurallados llamados castros. Los griegos, los llamaron primeramente "hiperbóreos"; después, keltoi o gente oculta, que proviene del griego.



domingo, 17 de septiembre de 2017

Los cempsos

Los cempsos eran vecinos de los sefes. La raíz cemp- de este etnónimo es claramente indoeuropea, relacionada con el término griego kampé y con el celta camb, que significan "curva". El significado de cempsos podría ser ‘arqueros’. Este nombre puede ser un exónimo utilizado por los autores griegos. 
Los cempsos podrían haber sido un pueblo indoeuropeo diferente a los llamados "keltoi" o "celtici"localizados por otras fuentes clásicas en el valle del río Anas o Guadiana.
Para Schulten, los pueblos llamados Cempsos y Sefes, ocuparían el Occidente de la  Meseta, los primeros en el valle del Guadiana y los segundos en los del Tajo y Duero y los Beribraces en la Meseta Oriental, como antecesores de los Celtíberos.

Los arenosinos


A los arenosinos, (valle de Arán?) junto con los andosinos (Andorra?) parece que sólo los menciona Polibio como pueblos que sometió Aníbal al cruzar los Pirineos. Schulten supone que Aníbal pasó los Pirineos por el Col Perche entre el territorio de los Andosini, que sería Andorra, y el de los Airenosii, que sería el valle de Arán.


Los contestanos - Alicante

Los contestanos eran un pueblo íbero que habitaba la región conocida como Contestania, actual provincia de Alicante y parte de las provincias de Albacete y Valencia.
La Contestania pertenecía al mundo ibérico. Los contestanos tuvieron contacto comercial desde sus costas con fenicios y griegos focenses, y con Tartessos a través de las comunicaciones del interior. Las fuentes antiguas dan el nombre de Contestania a esta región, que se incluía dentro de la cultura ibérica. La contestana fue una de las culturas 
ibéricas más ricas y variadas.

Los ceretanos


Los ceretanos o cerretani habitaron la zona de los Pirineos, que ocuparon la actual Cerdaña (de la cual deriva el nombre) y en general el valle del Segre. 
Fueron maestros en curar jamones. Tenían al este los ausetanos y al sur los ilergetes. Su ciudad principal era Julia Libyca (Llivia).

Cuevas de Serinyà


Ocupadas por el hombre desde los inicios del Paleolítico Medio hasta la Edad de los Metales, el Parque de las Cuevas Prehistóricas de Serinyà lo forman varios abrigos o cuevas (la de la Arbreda, la de Mollet y el Reclau Viver).
Los estudios que se han hecho revelan que nos encontramos en uno de los mejores yacimientos de la Europa occidental para conocer el paso del hombre de Neandertal al hombre moderno. Hace unos 200.000 años (Paleolítico medio) los huéspedes fueron los preneandertales (Homo heidelbergensis); más tarde (entre 90.000 y 39.000 años) vivieron en ellas los neandertales y finalmente, durante el Paleolítico Superior, las cuevas fueron refugio para el hombre moderno (Homo sapiens). Todos ellos habitaron este lugar durante los últimos episodios glaciares, cuando el paisaje era muy diferente al actual.
Entre los hallazgos más importantes, destaca el cráneo localizado en 1973, que es el resto de humano moderno más antiguo de Cataluña (tiene 22.300 años de antigüedad).
Las primeras excavaciones arqueológicas las inició Pere Alsius i Torrent en la segunda mitad del siglo XIX. Ya en el siglo XX las continuó el doctor Josep Maria Corominas (1943) y actualmente trabajan en ellas investigadores de la Universidad de Girona y del Museo de Arqueología de Cataluña-Girona. En 1996 el Consejo Comarcal de El Pla de l'Estany inició las obras del actual parque.

(Patrimoni cultural)

Cueva de la Vieja - Alpera

La Cueva de la Vieja (Alpera, Albacete) es el primer santuario con pinturas rupestres prehistóricas descubierto en la provincia de Albacete, en 1910, por el maestro don Pascual Serrano Gómez, vecino de Corral-Rubio (Albacete), y que posteriormente sería nombrado miembro numerario por Alicante de la Real Academia de la Historia.
Fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento Histórico Artístico el 25 de abril de 1924, con número de identificador otorgado por el Ministerio de Cultura de España RI-51-0000285 y, además, su valor inestimable como documento de la Prehistoria determinó a la Unesco su declaración como Patrimonio de la Humanidad, en 1998, formando parte de la nomenclatura administrativa del Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica.
Este yacimiento es un ejemplo paradigmático del Arte Levantino, expresión creencial de los últimos cazadores-recolectores epipaleolíticos que poblaron las sierras alperinas entre los años 10.000 y 6.000 años antes del presente. Esta expresión plástica, exclusivamente pictórica, figurativa, monocroma, con un procedimiento técnico muy singular logrando el característico trazo de pluma levantino, conserva -en la que ha sido calificada popularmente como «una cueva de lujo»- más de 170 motivos pintados, en una notoria diversidad de tamaños y de opciones: 33 arqueros, 13 figuras humanas y 2, tal vez 3, representaciones femeniles, además de arcos, flechas, bolsas, etc. Entre la fauna pintada cabe destacar: 15 ciervos, 10 cabras, 5 toros, 1 caballo, 6 carnívoros y varios cuadrúpedos de especie no precisa. En definitiva, todos los elementos esenciales de la iconografía del Arte Levantino.
También se conserva en este abrigo un grupo de 37 motivos abstractos: barras, geométricos complejos, máculas, etc., como expresión creencial de los grupos productores neolíticos, que corresponden al denominado convencionalmente como Arte Esquemático, y cuya cronología se sitúa entre 6.500 y 3.200 años antes del presente.
La «Cueva de la Vieja» no está aislada y hay que destacar en el término municipal de Alpera la «Cueva del Queso» y los «Carasoles del Bosque I y II». En otros términos limítrofes merecen mencionarse: la estación del «Barranco del Cabezo del Moro» y «Cueva de Olula», en Almansa, la Cueva de Tortosilla, «Cueva del Rey Moro», abrigo cerca de la «Cueva Negra» también conocido como «Abrigo Pedro Mas y el Sordo», en Ayora (Valencia).

(Wikipedia)

Cueva de Arlanpe - Lemona

Arlanpe es un yacimiento arqueológico situado en Lemona (Vizcaya, España) en el cual se han documentado ocupaciones humanas del Achelense Superior, Solutrense, Magdaleniense, Edad del Bronce y Bajo Imperio romano.

Situación
La cueva de Arlanpe se abre en la ladera NNE de una peña caliza llamada Arlanpeko Atxa situada en el barrio de Landais del municipio vizcaíno de Lemona. Desde su actual entrada se visualiza el tramo final del río Arratia en su confluencia con el río Ibaizábal.

Historia
El yacimiento de Arlanpe se descubrió en el año 1961 por los espeleólogos Xabier Zumalde e Ignacio Espinosa miembros del Alegría Club de Amorebieta. Fruto de este descubrimiento se recuperaron unos escasos materiales en una cata de la entrada que posteriormente José Miguel de Barandiarán definió como “de aspecto inferopaleolítico”.3? Este yacimiento supuso a partir de ese momento la única referencia a posibles ocupaciones del Paleolítico Inferior en la provincia de Vizcaya4? y sin embargo cayó en el olvido para la comunidad de arqueólogos, llegando incluso a ser confundida en la carta arqueológica por otra cueva (Arlanpe II) situada a más de 100 metros de la original. En 2006 la cueva fue objeto de una revisión y una prospección mediante sondeos en la cual se evaluó el interés arqueológico del sitio. Desde 2007 el yacimiento es objeto de un proyecto de investigación pluridisciplinar que, bajo la dirección de Joseba Rios-Garaizar, reúne a más de una decena de especialistas de distintos centros y universidades entre los que cabe destacar el Arkeologi Museoa de Bilbao, la Universidad del País Vasco, la Universidad de Cantabria o la Universidad de Burgos entre otras. Este proyecto cuenta con la financiación de la Diputación Foral de Bizkaia, Fundación Barandiarán, Gobierno Vasco y Ayuntamiento de Lemoa.

Secuencia estratigráfica
El yacimiento ha sido excavado en una extensión de unos 11 m2, hasta 2010 se actuó en dos áreas situadas en la entrada y en el fondo de la cavidad. 

(Wikipedia)

Castellet de Bernabé - Lliria


Oppidum a destinado a la explotación agraria y ganadera. Fue la residencia de una familia de la elite edetana que convivía con un grupo de familias dependientes. 
Data del siglo V-III a.e.C.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Bronce de Luzaga - Guadalajara

El Bronce de Luzaga es una pequeña placa de bronce de 16 x 15 cm que contiene un texto en lengua y escritura celtibérica. La variante del signario usado es la variante occidental, donde se detecta el uso del sistema dual que permite diferenciar las oclusivas dentales y velares sordas de las sonoras. El texto está realizado con la técnica del punteado y se distribuye en ocho líneas que contienen 123 signos. La placa presenta siete orificios distribuidos de forma regular y presenta más de un tercio de la superficie exenta de escritura.
El bronce de Luzaga fue descubierto a finales del XIX en las ruinas que rodean la zona norte del casco urbano de Luzaga (Guadalajara), y hoy día está en paradero desconocido, aunque se supone que permanece en una colección privada en Soria.
A pesar de que la lengua celtibérica pertenece al grupo de lenguas célticas de la familia indoeuropea no hay consenso entre los investigadores sobre la traducción completa del texto, no obstante la mayoría de versiones coinciden en aceptar que contiene un tratado de hospitalidad entre varias ciudades de la zona, Lutia entre ellas.

Espina del Gallego - Cantabria

Localización
El Conjunto Arqueológico formado por los yacimientos de La Espina del Gallego  se localiza entre las localidades de Corvera de Toranzo, Anievas, Arenas de Iguña, Molledo, San Felices de Buelna y Puente Viesgo en Cantabria. 

Historia
El Conjunto Arqueológico Espina del Gallego data de la edad del Hierro y época romana cuya principal función  era ser un campo de operaciones militares durante las Guerras Cántabras que se dieron entre los años 29 al 19 antes de Cristo. Antes de esto dichas construcciones fueron un castro indígena
Juan de Riancho fue uno de los primeros en descubrir estos yacimientos pero no es sino hasta que Eduardo Peralta Labrador decidió estudiar y realizar las primeras excavaciones en estos yacimientos cuando su verdadera importancia salió a la luz.
EL yacimiento se encuentra a una altura de 965 msnm; para describirlo necesitamos separar sus dos distintas épocas de ocupación. La primera de ellas es el castro indígena. Este tiene una forma triangular y contaba con tres líneas de defensa en las que los estudios lograron identificar rampas, portillos y los vestigios de un foso. Años más tarde se encontraron también estructuras de forma rectangular que serian posibles casas.
Los restos encontrados a la época romana serian parte de un barracón romano de 100 metros de largo por cinco de ancho, otro edificio aun sin identificar, un horno de fundición y un camino empedrado. Entre los materiales arqueológicos que encontraron están un tesorillo de denarios de época republicana del siglo primero antes de Cristo, materiales metálicos, un camafeo de cornalina y cerámica romana común. También “pilum” legionarios, los “pilum” de catapulta, glandes de honda, tachuelas de calígulas, remaches, regatones, entre otros.
El Conjunto Arqueológico formado por los yacimientos de La Espina del Gallego fue declarado como Bien de Interés Cultural de Cantabria, con la Categoría de Zona Arqueológica el 6 de junio del 2002.

(Viajar por Cantabria)

Castro de Villasviejas del Tamuja - Botija

El castro de Villasviejas del Tamuja se encuentra a unos 3 kilómetros de la localidad cacereña de Botija, pudiéndose llegar a él por una pista de tierra en buen estado. Destacar que buena parte de sus materiales y aún de sus estructuras han sido reutilizadas para la construcción de corrales para el ganado ovino propio de la zona. Ubicado en la superficie de una colina ancha pero de escasa altura, la suave pendiente de sus laderas no ofrece especiales ventajas desde el punto de vista de la fortificación con la única excepción de su frente occidental, bastante más agreste al discurrir por su parte inferior la delgada corriente del río Tamuja. 
A juzgar por los restos de muralla conservados, en su mayoría derrumbes de más de 2 metros de espesor, el castro contó para su defensa con dos recintos concéntricos situados a diferente cota. Totalmente colmatados en la actualidad los espacios situados al pie de las murallas –en su lado interior se entiende--, formando así una suerte de muros de contención del terreno, es posible caminar por sus maltrechos adarves, sin duda fuertemente disminuidos en altura. Aunque se han excavado recientemente algunas estructuras de habitación en el interior del castro, con interesantes hallazgos, así como la necrópolis de incineración del poblado, es evidente que lo más llamativo del yacimiento son sus derrotadas murallas. Sin embargo no por ello deja de ser menos cierto al avanzado grado de deterioro que éstas presentan, permitiendo tan sólo en algunos lugares puntuales reconocer la fábrica de sus paramentos, a saber un frente exterior ejecutado en granito con bloques prismáticos de buen tamaño –aunque no ciclópeo—, en no pocos casos bastante bien labrados así como colocados a hueso, relleno al interior con mampostería irregular y tierra. A día de hoy es imposible determinar las características del intradós de la muralla, es decir el paramento que cerrara por dentro la fortificación, al estar del todo terraplenado. No obstante es dable suponerle unas características constructivas similares a las del extradós, quizás, si acaso, algo más tosca de ejecución según paralelismos con otros castros contemporáneos. 
Históricamente los restos de Villasviejas del Tamuja ha sido identificadas con la ciudad vetona de Tamusia, sin duda siguiendo la evidencia proporcionada por el actual hidrónimo Tamuja. 
Las últimas excavaciones han arrojado un periodo de vigencia de la ciudad que va desde el siglo IV a.C. en que fuera fundada hasta el siglo I a.C. en que se constata su abandono. Afectada, pues, por la romanización de la zona tras su conquista por las legiones romanas en el siglo II a.C., se cree que tuvo su principal motor dinámico en la explotación de los yacimientos de plomo argentífero –mena de plata—existentes en la comarca. 
A su época clásica pertenecen de hecho las monedas –ases concretamente—acuñadas tanto en el siglo II a.C como en los inicios del I a.C. y que grabadas respectivamente con el nombre latino de Tamusiensi y céltico de Tnusia --TANUSIA en caracteres ibéricos—revelan un momento álgido de la ciudad de Tamusia, lo suficientemente importante en aquel entonces como para labrar moneda de curso legal.

(Celtiberia.Net)

jueves, 14 de septiembre de 2017

Cueva del Sol - Tarifa

La Cueva del Sol es un abrigo o cueva prehistórica situada cerca de Tarifa, provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía, España. Pertenece al conjunto de manifestaciones artísticas prehistóricas denominado Arte Sureño que se encuentra en el sur de Andalucía (España) y que sirve de continuación al Arco Mediterráneo de la Península Ibérica.

Situación
Este abrigo está situado en un paisaje de excepcional belleza, dentro del Parque Natural del Estrecho. Se caracteriza por la gran cantidad de pinturas rupestres. Entre éstas se encuentra un motivo en forma de sol, que da nombre a la cueva, representaciones de la figura humana (antropomorfos) e ídolos “oculados”. Gran interés ha despertado una figura que se ha interpretado como posible representación de un cometa. La mayoría de estas figuras datan del Calcolítico y de la Edad del Bronce.

(Wikipedia)

Belos - Zaragoza y Soria

Belos o belaiscos - Pueblo celtíbero afincado en las actuales provincias de Zaragoza y  Soria. Son citados en textos asociados con el rey de Iliria, así que se pensaba que eran de origen ilirio. Tienen una gran relación con los titos y los lusones, compartiendo la mayoría de las características. 
Una ciudad importante es Nertóbriga que emite moneda de bronce en el siglo III a. C. en las que aparece un jinete lancero. La más destacada, sin embargo, es Sekaisa (Segeda), que acuña moneda en torno al siglo II a. C. En el 154 a. C. amplía su territorio provocando las Guerras Celtibéricas.

Yacimientos de Colmenar Viejo

La Dehesa de Navalvillar, situada al norte del municipio de Colmenar Viejo, cuenta con dos yacimientos visigodos de gran importancia para entender la transición entre el mundo antiguo y medieval en la presierra madrileña.
Se trata de las aldeas de Navalvillar y Navalahija, situadas a escasa distancia y separadas por el arroyo de Tejada. Son dos establecimientos con un hábitat disperso y con un sistema económico basado en la ganadería, la explotación minera y la metalurgia del hierro.
El yacimiento de Navalvillar está orientado preferentemente a la ganadería ovina y a la actividad metalúrgica. Según los expertos data de los siglos VII y VIII d.C., aunque posiblemente fue reutilizado durante la Edad Media (S. XIII). Entre 1981 y 1990 fue objeto de seis excavaciones arqueológicas que dejaron al descubierto tres áreas con diferentes funciones: viviendas, establos y almacenes. Se han documentado numerosos objetos como vasijas, cuchillos e incluso, una moneda omeya de plata, la más antigua del período islámico de la Península.
Las excavaciones en Navalahija son más recientes. Entre 2008 y 2012 se intervino en tres edificios, uno de ellos con una superficie de unos 140 metros cuadrados. Lo más representativo del conjunto es una estructura con diferentes estancias para trabajar el hierro, algo que aporta una valiosa información sobre esta actividad económica.
Ambos enclaves están ubicados en las inmediaciones de la Necrópolis visigoda de Remedios y complementan la información arqueológica e histórica de la organización territorial de esta zona madrileña en la transición de la Antigüedad tardía al Medievo (siglos VII y VIII d.C.).
Los materiales arqueológicos encontrados en las excavaciones arqueológicas, tales como vasijas, elementos pétreos y metálicos, están expuestos en la Casa Museo de la Villa de Colmenar Viejo.

martes, 5 de septiembre de 2017

Lobetanos - Albarracín

Aparecen citados únicamente por Ptolomeo. La mayor parte de los autores los sitúan en la serranía de Albarracín. Eran vecinos de los edetanos (ubicados al este), bastetanos (al sur) y celtíberos (al norte). Su capital, Lobetum, se ha identificado con la misma Albarracín, aunque no existen por el momento argumentos arqueológicos válidos para demostrarlo. 
Respecto a su origen, Bosch Gimpera opina que podría tratarse de la supervivencia de un grupo de celtas de la cultura hallstátticaarcaica y Taracena los entronca con los bebrices o beribraces.

La Montravana - Illiria


Poblado ibero. Su cronología data del siglo V-II a.e.c. Conserva todo el recinto amurallado. Probablemente estaba dedicado a la transformación de alimentos.



domingo, 3 de septiembre de 2017

Andosinos - Andorra

Los andosinos están localizados en los Pirineos. La única mención que se tiene de ellos es de Polibio en sus Historias, mencionados como uno de los cuatro pueblos o etnias que hubo de someter Aníbal en su marcha hacia los Pirineos. Y esto es también todo lo que sobre esta comunidad puede afirmarse con certeza. El territorio controlado por los andosinos era relativamente pequeño y se puede identificar con la Andorra actual. 
Schulten compara el nombre con el vasco (h)andi ‘grande’, Michelena acepta la interpretación vasca de los nombres aquitanos Andose, Ansussus, etc. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Várdulos

Tribu establecida en el norte de la Península Ibérica, en la parte oriental del País Vasco: provincias de Guipúzcoa y Álava.
Se discute si estaban emparentados a cántabros, celtas, celtiberos, o vascones, aunque lo cierto es que los nombres de sus ciudades son claramente Indoeuropeos, cuando no típicamente célticos, como ocurre con Tritium (desde el céltico Tritos "tercero"), Segontia "victoriosa".
Tullonlom (desde Tulno o Tullo "valle") o los eventuales Brigantium reflejados por los actuales Bergüenda y Berganzo (Álava).
Por otro lado, no se constata ningún topónimo vinculable al eusko-aquitano con formas Iltur-, -berri, -egi/-ekl, tan habituales en el Pirineo navarro.
Otras consideraciones las realizó Julio Caro Baroja, indicando que la denominación várdulo no tiene origen vasco.

Vascones Navarra

Pueblo cuyo territorio se extendía hacia el siglo I entre el curso alto del río Ebro y la vertiente peninsular de los Pirineos occidentales, una región que se corresponde en la época contemporánea con toda Navarra, áreas del oeste de la provincia de Zaragoza, y noreste y centro de La Rioja.
Con anterioridad a la llegada de los romanos, y al igual que otros pueblos del más extenso ámbito de Vasconia, el pueblo de los vascones hablaba una lengua que lingüistas consideran como antecesora del euskera moderno, referida a veces en la bibliografía como euskera arcaico, histórico o aquitano.
Algunos investigadores consideran que el territorio vascón se encontraba inscrito, a la llegada de los romanos y durante los primeros tiempos tras la introducción de la escritura, en un contexto de mayor complejidad lingüística donde se entremezclan los datos lingüísticos vascones con los de las lenguas célticas, de influencia en las áreas occidentales como la Tierra de Estella, y la ibera presente en las áreas meridionales y centrales de Navarra.
«SI el nombre de vasco está relacionado con el de los Vascones, no hay que considerar el sentido moderno que se aplica a la lengua con el antiguo, lo que significaba una unidad política. Las monedas navarras con le leyenda BAR(S)CUNES pueden explicarse por una raíz indoeuropea, y su desinencia de nominativo plural es igual al de las monedas celtíberas.
Tampoco los nombres de otros pueblos antiguos vecino tienen apariencia vasca y, sin embargo, ocupan el territorio actualmente vasco de lengua. Cabe formular la hipótesis de que la lengua vasca se extendía más allá de los límites de los vascones, y por otro lado no necesitamos admitir que en todo el territorio de esta tribu, de nombre no vasco, se hablara la lengua vasca.»
Estrabón dice que los pueblos «que ocupan el lado septentrional de Iberia: galaicos, astures y cántabros, hasta los vascones y el Pirineo» llevan una «vida de montañeses, pues el modo de vivir de todos es semejante: son sobrios, los hombres llevan larga cabellera que se recogen con una banda para combatir; comen carne de macho cabrío; sacrifican al dios de la guerra machos cabríos y prisioneros y caballos; la educación guerrera estriba en luchar desnudos y armados, en pugilatos, carreras, ejercicios de tiro y combate en batallones; se sirven de pan de bellotas secas molidas, de cerveza en vez de vino, de mantequilla en vez de aceite; comen sentados por orden jerárquico y van pasando los alimentos por orden; danzan al son de la flauta y trompeta, con saltos y cayendo sentados sobre los talones; no conocen la moneda, sino que se sirven de trueque o pagan con trozos de plata; entre los castigos figura el despeñamiento de criminales, la lapidación de los parricidas; el matrimonio es al modo griego (monogamia)».
«Los indoeuropeos traen nuevas armas, un modo de vida en el que la ganadería tiene mucha importancia, una organización social guerrera y aristocrática, disponen del caballo y del carro, y no se puede dudar que en todas partes imponen su autoridad. Si nos fijamos en tribus pirenaicas como índigetes, Ausetani, Cecetani, Andosini, Airenosii, salta a la vista que son pueblos pequeños, de poco desarrollada organización.
¿No podría ser la gran tribu de los vascones una organización política promovida por aquellos invasores? Tal entidad política podría haber comprendido en sus límites varias lenguas: p. ej. indoeuropeo en restos importantes, como el mismo nombre de los vascones, y el del Dios Peremusta en Eslava, una divinidad Indoeuropea antiquísima. En cuanto a la onomástica personal, sorprende que las inscripciones navarras y de Álava y aun que Vizcaya presenten casi exclusivamente los mismos nombres que las de otras regiones de la Hlspania indoeuropeizada.
Esta presencia de elementos indoeuropeos en inscripciones que corresponden a las gentes más romanizadas y ricas en las llanuras de Álava y Navarra no quiere decir sino que las invasiones indoeuropeas habían dejado grupos, bien donde el suelo les ofrecía condiciones favorables de subsistencia, bien en castillos que favorecían el dominio del país».

(A. Tovar)

Vetones

Conjunto de los pobladores prerromanos de cultura celta que habitaban un sector de la parte occidental de la península Ibérica y que compartían un denominador más o menos común. Su asentamiento tuvo lugar entre los ríos Duero y Tajo, principalmente en el territorio de las actuales provincias españolas de Ávila y Salamanca, y en parte de las de Cáceres, Toledo y Zamora. En la parte del oriente de Portugal también existen ejemplares de una de sus creaciones más características, los verracos de piedra.
En líneas generales los vetones limitaban con los pueblos vacceos al norte, con los astures al noroeste, al este con los carpetanos, al sur con los oretanos, túrdulos y célticos y al oeste con los lusitanos. Es posible que también entraran en límite con el territorio arévaco al noreste. Su cultura se caracterizó por su carácter guerrero y ganadero.
Martín Almagro Gorbea considera «evidente» que los vetones pertenecieron a un conjunto de pueblos prerromanos calificable como celta por sus características culturales.
Una de las manifestaciones artísticas de los vetones son los verracos, esculturas de toros y cerdos (los Toros de Guisando), e incluso en algunas ocasiones, jabalíes, que se hallan esparcidas por todo el territorio que se supone la Vetonia. La función de estas esculturas ha sido muy debatida, y puede tratarse tanto de monumentos conmemorativos de victorias, como tener significados mágico-religiosos de protección y reproducción del ganado.

domingo, 9 de julio de 2017

Túrdulos

Pueblo asentado entre los valles del río Guadiana y el Guadalquivir. Llega desde La Serena hasta la vega del Genil en Granada, entre la Oretania y la Turdetania, cuya capital fue el antiguo oppidum de Ibolca, conocida como Obulco en tiempos de los romanos, y que se corresponde actualmente con la ciudad de Porcuna, entre las actuales provincias de Córdoba y Jaén. Limitaban al sur y al oeste con los Turdetanos, al norte con los Carpetanos, al oeste con los Conios y al este con los Oretanos.
Se cree que se diferenciaban de los demás pueblos ibéricos en el idioma, supuestamente de origen tartesio. la escritura y el idioma túrdulos son una evolución histórica del idioma y la escritura tartésica.
No se deben confundir con un grupo de pueblos de la costa central del actual Portugal, en el área cultural de los lusitanos, que se denominaban túrdulos viejos (turdull veteres) o túrdulos oppidanos (turdull oppidani).

Turmogos

No tenemos muchas noticias de este pueblo, posiblemente por su poca significación en el proceso de conquista romana. Parece estrechamente emparentado con los vaceos, los autrigones y los celtíberos.
Los turmogos ocupaban la zona centro-occidental de la actual provincia de Burgos y parte de la oriental de Palencia. Tienen frontera con los cántabros y satures por el Norte, los autrigones por el Este, los pelendones por el Sur y los vaceos por el Oeste.
El sustrato del pueblo turmogo parece ser de poblaciones indoeuropeas presentes ya en la Edad del Bronce, cercanas culturalmente a los cántabros y astures, y también a vacceos y autrigones, como muestran ciertos elementos.

sábado, 10 de junio de 2017

Turdetanos

Pueblo que habitaba en la Turdetania, región que abarcaba el valle del Guadalquivir desde el Algarve en Portugal hasta Sierra Morena, coincidiendo con los territorios de la antigua civilización de Tartessos. Limitaban al norte con los Túrdulos, al oeste con los Conios y al este con los Bastetanos.
Tartessos había tenido una gran influencia griega, que condujo a la desaparición de su monarquía a manos de los feno-púnicos como venganza por su apoyo a los focenses tras la batalla de Alalia en el siglo VI a. C. De esta desaparición surgió una nueva civilización descendiente de Tartessos.
Perdido el enlace comercial y cultural que Tartessos mantenía con los griegos, la Turdetania se vio inmersa en la influencia cartaginesa, pero siguió conservando su identidad como descendiente de los antiguos tartesios: tenían una personalidad propia dentro de la cultura de los íberos.

Tartesios - Andalucía

Tartessos o Tartéside fue el nombre por el que los griegos conocían a la que creyeron primera civilización de Occidente. Posible heredera del Bronce final atlántico, se desarrolló en el triángulo formado por las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, en la costa suroeste de la península ibérica, durante el Bronce tardío y la primera Edad del Hierro. Los tartesios parece que desarrollaron una lengua y escritura distinta a la de los pueblos vecinos y, en su fase final, tuvieron influencias culturales de egipcias y fenicias.
La tradición literaria clásica dice que su forma de gobierno era la monarquía y que poseían leyes escritas en verso en tablas de bronce desde tiempo inmemorial. La primera fuente histórica que alude a Tartessos es la Historia de Heródoto, del siglo V a. C, que habla del rey Argantonio (significa Hombre de plata) y su incontable riqueza, sabiduría y generosidad.
Tartessos desapareció abruptamente de la historia. Los centros de poder político-económico se desplazaron hacia la periferia del área tartésica, concentrándose en Carmona o Cástulo, que darían lugar a los estados iberos turdetanos.
Existe una serie de lápidas sepulcrales halladas en el Algarve, Alemtejo y bajo Guadalquivir que contienen inscripciones en un idioma desconocido pero que parece ser que es de tipo semisilábico y se escribe de derecha a izquierda. En ellas se ha querido ver una representación del idioma tartésico, del que parece que derivó la lengua hablada por los turdetanos, de los que dice Estrabón que tenían escritos y leyes con más de 6000 años de antigüedad.

Titos - Aragón

Pueblo celtíbero que siempre aparece subordinados a los belos, de los que quizás fuesen clientes. Su localización, muy imprecisa, puede estar en el valle medio del río Jalón, hacia Alhama de Aragón y alcanzando a las parameras de Molina, junto con los belos.
Este pueblo que aparece citado en las fuentes clásicas contribuye a las guerras de resistencia contra Roma, firmaron, en el 179 a. C, los pactos de Graco y entraron en guerra con Roma, junto con los belos y los arévacos, en la segunda guerra celtíbera, que terminaría con la destrucción de Numancia en el 133 a. C.. A partir de entonces desaparece, como pueblo, de las fuentes.

viernes, 26 de mayo de 2017

Sefes - Portugal

Para Schulten, los pueblos llamados Cempsos y Sefes, ocuparían el Occidente de la Meseta, los primeros en el valle del Guadiana y los segundos en los del Tajo y Duero y los Beribraces en la Meseta Oriental, como antecesores de los Celtíberos.
El etnónimo saefes puede ser de origen fenicio y no tener nada que ver con el griego sepes (serpientes) ni con los celtas. El territorio de los sefes (el Saefumum de Avieno) se encontraba cerca de la isla Petanla o Poetanion, que normalmente se ha identificado con la isla portuguesa de Alpeidáo (en el estuario del Tajo).
«El nombre de esta tribu es uno de los más antiguos y nebulosos que nos han llegado de la etnología de Híspanla. Aparece en el perlblo de Avieno, podemos interpretar que este pueblo habitaba en el interior de la Península.
El nombre de los sefes se explica a partir del griego sepes 'serpiente, una especie de largarto', que sería la traducción de la enigmática tierra de Ophiussa [= Hispania), o bien, como sugiera Schulten, el animal totémico de la tribu.» 

(A. Tovar)

Turboletas

Fue el primer pueblo de la península en formarse por la unión de celtas e iberos y por lo tanto se cree que es el primer pueblo celtíbero al igual que sus vecinos los olcades. Su ciudad mas importante fue Túrbula, actual Teruel y confundida con la otra Turbula de la que habla Tolomeo en la Bastetania, que no ha sido encontrada.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Suesetanos

Pueblo celta establecido en las llanuras centrales de Aragón. Ocupaban la reglón que actualmente se corresponde básicamente con la comarca zaragozana de las Cinco Villas. Su límite oriental más probable fue el río Gallego. Su nombre parece aludir a la raíz indoeuropea svasti, con el significado de "tener suerte", el mismo significado que se esconde tras la palabra esvástica.
«Podría pensarse que el nombre Suessetani es indoeuropeo, puesto que se parece a la ciudad carista de Suestatium, a los Suess(i)ones de Galla Bélgica que yo quería relacionar con "sweks- 'seis', pero también con las arcaicas Suessa Aurunca (hoy Sezza) en el Lacio y Suessa Pometia, también en el Lacio.» [Antonio Tovar]
A comienzos del siglo II a. C. se cree que eran aliados de Roma, pero después se sublevaron. Tras su derrota en el 184 a. C, su territorio fue entregado a los vascones, que aparecerán más tarde como sus poseedores.

Tosal de San Miguel

Tosal de San Miguel (en valenciano Tossal de Sant Miquel) es el nombre que recibe el yacimiento arqueológico situado en el solar de la antigua ciudad ibérica de Edeta o Leiria, capital de la Edetania. Se situaba en un alargado montículo de 200 msnm de altura media a unos 500 m del actual núcleo histórico de Liria (Valencia, España). Sertorio la destruyó en el año 76 a.C., razón por la que la población se reinstaló en el valle formando una nueva ciudad de estilo plenamente romano que tuvo su esplendor en los siglos I y II y que fue, según Plinio el Viejo un municipium de derecho latino.
Está catalogado como Bien de interés cultural de la provincia de Valencia, con número de anotación ministerial: R-I-55-0000360, y fecha de anotación 5 de julio de 1994, con la denominación de Poblado Ibérico Cerro San Miguel.

Historia
El emplazamiento es muy estratégico, ya que domina una gran zona de la llanura valenciana, y fue ocupado por primera vez ya en la Edad del Bronce. En tiempos ibéricos todo el cerro y sus laderas fueron solar de una gran ciudad, identificada con Edeta, capital de la Edetania que, según Claudio Ptolomeo, fue conocida también con el nombre de Leiria. Su trazado urbanístico es propio de los poblados en falda, en el que las edificaciones se disponen adosadas a la pared rocosa, a lo largo de terrazas artificiales. La estructura del poblado, que sigue las curvas de nivel (escalones de 10 a 15 metros), le da un aspecto escalonado. Esto se ve reforzado por la estructura de las casas -empotradas a la roca-, con tejado plano y acceso desde los dos niveles de calle.
Territorio bajo el control de Edeta durante el período Ibérico Pleno, según Bernabeu, Bonet y Mata.
Las primeras investigaciones profesionales las llevó a cabo el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia en 1933. En diversas campañas se pusieron al descubierto 131 habitaciones, diversas escaleras, callejas, etc. así como un extraordinario conjunto de vasos cerámicos decorados con escenas pintadas sobre danza, tauromaquia, naumaquia y pesca, entre otros. Se hallaron también numerosos letreros en idioma ibero, monedas, objetos de adorno y armas. El poblamiento del cerro se interrumpe el año 76 a.C. tras la destrucción de Sertorio, momento en que se comienza a construir la ciudad de la llanura.

La sociedad edetana
Las escenas pintadas en la cerámica hallada en el tosal, dispuestas en friso y siempre con representación de varios personajes, representan actividades muy concretas de un sector de la sociedad: la aristocracia. Muestan un mundo lúdico, como la cacería, y el mundo militar, la guerra, los duelos y los juegos competitivos que reflejan la importancia del caballero. Las damas entronizadas, las procesiones y las danzas muestran el carácter festivo y religioso de aquellas ceremonias colectivas donde siempre participan mujeres que, por sus atuendos y atributos, representan damas de alto rango.
Así pues, la cerámica muestra la clase privilegiada del contexto urbano de Edeta entre finales del siglo III a.C. y principios del siglo II a.C., inmortalizada por los artesanos y artistas especializados que trabajaban a su servicio y que, como el campesinado, no aparecen reflejados en la iconografía.

Hallazgos
La gran mayoría de los materiales hallados en los yacimientos se exponen en el Museo de Prehistoria de Valencia, aunque una pequeña parte se expone en el MALL (Museo Arqueológico de Liria).

(Wikipedia)

sábado, 13 de mayo de 2017

Culchas

Culchas (ca. 204-194 a.C).
Rey del antiguo pueblo prerromano de los túrdulos (ca 204-194 a.C). Las fuentes de los siglos VI-V a.C. llamaron tartessios a los pueblos del sur peninsular; más adelante se les denominó túrdulos o turdetanos. Para los autores actuales el término túrdulo designaría a la población que habitó en la zona sudoeste desde el siglo V a.C. hasta la conquista romana, de lo que resulta que los tartessios serían la fase anterior de poblamiento en la misma región. Estrabón situó a la turdetania en el valle del Guadalquivir, limitando con los carpetanos y bastetanos. Dentro de aquel territorio habitaron otros pueblos de carácter menor como los olbisios, cilbicenos, igletes o etmaneos.
Los túrdulos fueron el pueblo de mayor importancia y extensión de Iberia gracias a la herencia cultural y política recibida de Tartessos. La monarquía continuó siendo la forma de gobierno entre los turdetanos. Según Julio Caro Baroja la idea de monarquía era innata a los pueblos iberos ya que relacionaba a la realeza con los episodios bélicos, con lo que los monarcas resultaron vitales para la supervivencia del grupo, sobre todo en una época de numerosos y frecuentes enfrentamientos. Los datos acerca del carácter de la monarquía turdetana provienen de los hallazgos de monedas, excavaciones arqueológicas y sobre todo, al testimonio de los autores clásicos como Estrabón, Tito Livio o Polibio.
Más que de verdaderos reyes debe hablarse de reyezuelos o caudillos militares. Su posición era muy inestable al haber desaparecido la forma hereditaria de sucesión que gozaron los reyes tartésicos. La permanencia en el poder dependía fundamentalmente de dos aspectos: las riquezas y posesiones que gozaban y sobre todo, la mayor o menor potencia de las clientelas que les rodeaban y protegían (devotio ibérica). Estos régulos solían formar parte de las aristocracias de las tribus, los cuales gozaban de un gran prestigio entre el resto de la población debido a su potencial económico y militar.
Otro aspecto vital para los reyes turdetanos fue el ejercer un férreo control sobre la riqueza minera de la región, que según los autores clásicos era fabulosa. Una vez obtenidos los minerales pudieron establecerse beneficiosas alianzas con otros pueblos. El carácter militar de aquellos régulos era innegable, no sólo por la existencia de comitivas armadas que les rodeaban o por los ajuares encontrados en sus tumbas, en los que abundaban las armas, sino porque el aspecto militar era, al fin y al cabo, la única razón de su existencia. Tras la desintegración de Tartessos lo normal era que diversos régulos gobernasen cada uno sobre una ciudad.
Las crónicas, sin embargo, mencionan a uno de los principales régulos de los túrdulos, Culchas, que logró extender su dominio sobre veintiocho oppída y cuyo ejército se componía de tres mil infantes y quinientos jinetes (Livio 27, 12, 13; Polibio 11, 20). En el año 206 a.C. luchó como aliado de los romanos contra los cartagineses en la famosa batalla de llipa, en la que tomaron parte cincuenta mil turdetanos. Pero en el año 197 a.C. Luxino es nombrado en las crónicas como un rebelde a Roma que ejerce el control sobre sólo diecisiete oppida (Livio 28, 13, 3; 33, 21, 6). Las causas de la rebelión fueron los malos tratos a los que habían sometido los romanos a la población indígena, así como la dureza mostrada a la hora de exigir las contribuciones.
La rebelión encabezada por Culchas se extendió como la pólvora hacia las tierras del norte; entre los muchos otros régulos que se unieron a su causa, destacó por su importancia el ya citado Luxino, rey de los bastetanos (Livio 33, 21,7). Culchas y Luxino contrataron a diez mil guerreros celtíberos, conocidos por su especial valor y dureza en la batalla, quienes fueron mandados por sus propios cabecillas: Budar y Besadines. La revuelta hizo que los romanos perdiesen el control efectivo sobre numerosas regiones, hecho respondido por Roma con el envío de Marco Porcio Catón para aplastar a los rebeldes. La rebelión terminó en el año 194 a.C con la muerte de Culchas y Luxino.

(La Web de las Biografías)

Luxino

Luxino [ca. 204-194 a.C).
Rey de la antigua tribu prerromana de los bastetanos (ca. 204-194 a.C), situados por Estrabón entre Calpe y Gades, pertenecientes a la región de turdetania. Existió una gran confusión entre los autores antiguos a la hora de localizarles, ya que, incluso el mismo Estrabón en otro de sus pasajes los situó en el interior, desde las sierras de Cádiz hasta Granada, llegando casi a Málaga. Ptolomeo los dividió en dos grupos: los bástulos al oeste, a los que denominaba bástulos poenos y los bastetanos, al este de los anteriores. La región de los bardulos recibió intensas influencias culturales y políticas desde Tartessos. Asi, la monarquía fue la forma predominante de gobierno entre los bastetanos. Lo más frecuente fue que cada una de sus ciudades estuviera gobernada por un rey, aunque también se dieron casos en los que lograban extender su poder sobre varias oppida bastetanas. Al igual que en otras regiones de la península, más que de reyes debe hablarse de reyezuelos o cabecillas militares, los cuales eran elegidos por su situación de privilegio dentro de la propia tribu lo que les convertía en una élite económica, política y militar.
La base del prestigio de aquellos régulos estaba basada principalmente en las riquezas que poseían, asi como en la importancia de las clientelas militares que les rodeaban y protegían. Según Julio Caro Baroja la idea de monarquía era innata a los pueblos íberos ya que se relacionaba con los actos bélicos. Así los reyes, régulos o cabecillas, pasaban a ser vitales para la supervivencia de la tribu por su potencial militar, tanto era asi que su función bélica llegaba a ser la única razón de su existencia. Su posición nunca fue estable, ya que podían ser derrocados por cualquier otro con mayores riquezas y prestigio dentro de la tribu. Las noticias acerca de los régulos bastetanos provienen de numerosas y diversas fuentes, entre las que destacan los hallazgos de monedas, las excavaciones arqueológicas y sobre todo los escritos de los autores clásicos.
Por Tito Livio se conocen algunos episodios de la vida de uno de los más importantes régulos de los bastetanos, Luxino, que llegó a extender su control sobre centros tan vitales como Carmona, Bardon, Málaga o Almuñécar (Livio 33,21,7). A pesar de los pactos de colaboración que le unían a Roma, se unió a la rebelión del año 197 a.C, la cual, encabezada por el rey de los túrdulos Culchas, se extendió como la pólvora hacia los territorios del norte. Las causas del levantamiento fueron las malas condiciones a las que los romanos habían sometido a la población indígena, asi como la rudeza empleada a la hora de exigir las contribuciones. La rebelión del 197 a.C. fue un último y desesperado intento de recobrar la libertad. Culchas y Luxino contrataron a unos 10.000 guerreros celtiberos, conocidos por su especial dureza y valor, quienes fueron capitaneados por los caudillos Budar y Besadines. Los romanos llegaron a perder el control efectivo sobre numerosas zonas peninsulares, ante la gravedad de la situación fue enviado desde Roma Marco Porcio Catón, quien sofocó la rebelión en 194 a.C Tanto Luxino como Culchas fueron ejecutados como castigo de su traición a Roma.

(La Web de las Biografías)

Pelendones

Pueblo celtibérico que habitaba la reglón de las fuentes del Duero, norte de la provincia de Soria, sureste de la de Burgos y suroeste de la de La Rioja. Por el sur limitaban con los arévacos y por el norte con los berones.
Las fuentes también utilizan el nombre de cerlendones para denominarles. Según Aplano estaban emparentados con los arévacos y los numantinos. Se atribuye a los pelendones la llamada "cultura de los castros sorianos".

Cueva de Sopeña Cantabria

Hasta Miera, donde "cielo y tierra se juntan", llegaron nuestros más remotos antepasados. Hombres y mujeres cazadores-recolectores ascendían hasta las escarpadas cimas del Valle del Miera entre hace 30.000 y 10.000 años. Las condiciones climáticas limitaban sus visitas al verano, cuando la caza de cabras monteses y la pesca de salmones y truchas en el Río Miera, atrajeron a numerosos ancestros hasta nuestras incontables cuevas. Fruto de estas visitas son los importantes vestigios documentados en las Grutas de El Rascaño, El Puyo y especialmente El Salitre. Ésta última, además de servir de refugio, fue empleada como santuario rupestre en al menos, dos momentos, en el Solutrense (18.000 años) y en el Magdaleniense (15.000 años de antigüedad).
La Cueva de Sopeña (Salitre II), una auténtica recreación de la Cueva de El Salitre durante el Paleolítico Superior, permite descubrir cómo era la vida en las cuevas del Alto Miera y cómo se pintaron las representaciones rupestres conservadas especialmente en Salitre. Sopeña es una cueva de gran belleza y naturalidad. Realizaremos un viaje al pasado más remoto y conoceremos cuáles son las labores cotidianas realizadas en el campamento. En este punto se abordan temas del día a día... las dificultades con las que habitualmente se encuentran y cómo se enfrentan a ellas, desde la preparación del fuego a la recolección de alimentos, la caza, la pesca, el trabajo del sílex o el trabajo de hueso y asta.
No lejos del campamento, encontramos los fácsímiles de los paneles de las pinturas rojas de El Salitre. ¿Por qué pintan? ¿cuál es el sentido de las figuras? ¿cómo y con qué realizan sus dibujos? Son incógnitas que a día de hoy se desconocen en su mayoría, pero haremos un esfuerzo por ponernos en su piel y tratar de entender su mundo en una doble vertiente... “nosotros estamos mirando sus pinturas... pero sus pinturas nos observan también a nosotros”. En el interior de la cueva, donde la oscuridad es total, descubrimos el panel de las pinturas negras con las mismas incógnitas... ¿por qué entrar a lo desconocido a realizar estas representaciones artísticas?
Nos adentramos en Sopeña bajo tierra... tras un estrecho pasillo, la gruta se convierte en una fantasía geológica donde caben todas las formaciones posibles. Comprenderemos y entenderemos los caprichos que forma el agua en conjunción con el tiempo. En lo más profundo de la cavidad encontramos a los primeros moradores de Sopeña... el gran oso de las cavernas. Varias oseras albergaron en su día durante los duros inviernos glaciares a esos grandes e imponentes animales. Adultos, y sobre todo crías que allí nacieron, nos han dejado sus huellas en la arcilla para que hoy las podamos disfrutar.

(Paula Ríos Diaz)

Edificio protohistórico de la Mata - Campanario

En el término municipal de Campanario (Badajoz), a dieciocho kilómetros en linea recta del santuario de Cancho Roano, se encuentra el yacimiento arqueológico conocido como Edificio protohistórico de la Mata. Construido hace unos dos mil quinientos es, por tanto, contemporáneo del citado santuario, presentando, según los estudios de diversos investigadores, muchas similitudes entre ambos...
Así, los dos yacimientos tienen en común su aparente aislamiento geográfico, la orientación este, su cronología, sus dimensiones y planta cuadrada o los fosos que rodean sus murallas. Esto, unido al carácter aristocrático de las construcciones e incluso su posición como centro de poder ante la población autóctona son razones más que suficientes para pensar en que hubo una fuerte relación entre la Mata y Cancho Roano...
La función de la Mata estaría, sin embargo, más orientada al aprovechamiento agrícola, ganadero, forestal y cinegético, mientras que Cancho Roano tendría vocación religiosa y comercial. La Mata sería, por tanto, una hacienda o casa de campo señorial, aunque construida probablemente sobre algún antiguo símbolo religioso como alguna estela de guerrero o algún enterramiento.
Este edificio, situado al contrario que Cancho Roano, sobre una pequeña elevación natural, tuvo diferentes fases constructivas aunque finalmente tendría el aspecto de una fortaleza de dos plantas rodeada de una muralla y un foso. En el interior, además de la correspondiente zona residencial, habría otras dedicadas a almacén y a la realización de las labores de transformación de los productos. Así, durante las excavaciones, se encontraron numerosos molinos e incluso un lagar.
Además, esta casa de campo no alcanzaría la monumentalidad que si tuvo en sus últimas fases el santuario tartésico. El final de ambos tampoco sería el mismo. Mientras que Cancho Roano fue abandonado y ocultado a propósito, la Mata pudo ser objeto de algún ataque y de un posterior expolio, que explicaría la diferencia de piezas de prestigio encontradas en ambos yacimientos, según explica Javier Jimenez Ávila en el completo artículo "La construcción del poder en el mundo post-orientalizante".
Pero ¿quién eran estos hombres que hace 2500 años habitaron y construyeron este edificio en medio de la enorme extensión boscosa tan diferente del paisaje de pastos y estepas, sin apenas arboleda, que hoy podemos ver cuando recorremos la comarca de la Serena? Probablemente habría que hablar de una aristocracia procedente de las costas del sur, de ascendencia tartesia y muy influenciados por griegos y fenicios, que se extendió hace 2500 años por parte del suroeste de la península, protagonizando un fenómeno o unidad cultural. Este fenómeno, desconocido hasta hace pocas décadas y definido en 1978 por M. Almagro-Gorbea como "cultura post-orientalizante", se extinguió tan misteriosamente como apareció, dejándonos, eso si, importantes muestras de su arquitectura, de su arte y de su modo de vida...

Estanque de la Barbacana - Laguardia

El estanque celtibérico de la Barbacana, situado en Laguardia (Álava), fue construido hace 2.100 años, y se puede considerar el mayor estanque construido de la Edad de Hierro que existe en Europa. Es una obra, de carácter hidráulico, que permitía acumular más de 300.000 litros de agua. Se trata de un estanque o depósito, que se construyó para recoger las aguas de un manantial que nace en la zona alta del cerro donde actualmente se extiende la villa medieval de Laguardia, en la Rioja Alavesa.
Además, también se le ha supuesto a este estanque el ser un espacio con funciones rituales, teniendo en cuenta algunos de los hallazgos arqueológicos puestos al descubierto en la intervención arqueológica, así como el hallazgo en las proximidades del estanque, de un ara romana dedicada a las Matres, de clara raigambre céltica, que se asocia a manantiales o acuíferos minero-medicinales o termales.
El estanque tiene unas medidas máximas de 18 x 15 metros con muros perimetrales de una altura que oscila entre 0,85 y 3,10 metros. La superficie total estimada alcanza los 218 metros cuadrados.
Centro de interpretación
El estanque celtibérico de La Barbacana se encuentra cubierto y protegido por una cubierta arquitectónica. Bajo esta cubierta se encuentra también la instalación museográfica del estanque, apoyada por avanzados medios audiovisuales, reconstrucciones corpóreas de personajes de la época, recreaciones pictóricas y objetos relacionados con los temas tratados. Todo ello ayuda a comprender e interpretar la importancia de esta estructura hidráulica y de los habitantes que aprovecharon este acuífero a lo largo de los siglos.

(Euskadi Arte y Cultura)

viernes, 5 de mayo de 2017

Ciudadela ibérica de Calafell - Tarragona

La Ciudadela Ibérica de Calafell es el nombre con el que se conoce el yacimiento arqueológico de Alorda Park, en el municipio de Calafell.
Fue excavado en 1980 por los arqueólogos Joan Santacana y Joan Sanmartí.
El asentamiento esta frente al mar, es un recinto fortificado que se fundó a principios del siglo VI aC, en época ibérica.
Su abandono tuvo que ver con la Segunda Guerra Púnica, cuando el cónsul Catón el Viejo, aplastó la sublevación general de tribus ibéricas contra Roma.
Es el primer yacimiento arqueológico de la Península ibérica que ha sido reconstruido con técnicas de arqueología experimental.
La reconstrucción permite ver y entrar en las casas, subir a las murallas y torres.

(Pueblos fantasmas de Cataluña)

Monte Bernorio - Palencia

Cualquier definición del Monte Bernorio se queda corta para explicar lo que ha significado y significa este lugar en la historia de los antiguos cántabros. Podríamos comenzar diciendo que es una de las ciudades fortificadas de la Edad del Hierro más grande halladas en España y también en Europa. O también que se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la época prerromana en la península. Aún así, seguiríamos quedándonos cortos, ya que sus entrañas siguen albergando secretos y misterios aún por descubrir.
Situado junto a la localidad de Villaren de Valdivia (al norte de de Palencia), se eleva majestuosos a unos 1.170 metros de altitud, dominando una gran llanura donde en la actualidad se pueden contemplar desde su cima mas de 40 pueblos de las provincias de Burgos, Palencia y Cantabria. Creo que con esto podemos entender el valor estratégico y militar de este enclave. Fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 1992 y desgraciadamente, más que por su valor arqueológico, fue noticia no hace mucho por ser incluido como ubicación de un futuro parque eólico de 24 aerogeneradores.

INTRODUCCION
Las primeras extracciones arqueológicas del Monte Bernorio fueron llevadas a cabo en 1890, encargadas personalmente por el segundo Marqués de Comillas:Claudio López Bru (en la imagen). Desde entonces hasta la actualidad se han realizado decenas de campañas que han localizado gran cantidad de construcciones y utensilios que atestiguan la importancia del yacimiento y lo allí acontecido, abarcando desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media.
Los últimos trabajos de investigación allí realizados se han llevado a cabo por “Monte Bernorio y su entorno”, Proyecto de Investigación Arqueológico financiado por fondos públicos provenientes de la Junta de Castilla y León(en 2004 dejaron de colaborar económicamente), Diputación de Palencia y Comunidad Autónoma de Cantabria. Además de estos fondos, se financia a través deIMBEAC (Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico), quienes se encargan de investigar y difundir la importancia de este asentamiento y otros de la zona. Destacar también la colaboración de prestigiosas entidades como la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Frankfurt y la Universidad de Oxford entre otros.

EL YACIMIENTO EN SU CONJUNTO
El Monte Bernorio fue ocupado ininterrumpidamente desde el siglo VIII a.C hasta el siglo I a.C, aunque existen indicios de ocupación durante el Calcolítico y la Edad del Bronce. En las prospecciones de los años 2006-2007 aparecieron gran cantidad de elementos relevantes, tales como cerámicas, armamento y elementos de adorno de la Edad de Hierro y restos oseos de dos bebes. El perímetro de la montaña se hallaba rodeado por una inmensa muralla, de la cual se han encontrado restos, ademas de otra muralla interior que protegía la acrópolis. En la campaña de 2007 (citada previamente) aparecieron los primeros muros de piedra y adobe cocido de las viviendas, ademas de objetos personales, armamento y restos de fauna.
El conjunto del yacimiento se completa con los restos de un campamento romano de más de 18 hectáreas, haciendo del mismo el más grande hallado en la Península Ibérica. Esta ubicado a 2 km aproximadamente del Monte Bernorio, concretamente en el alto del Castillejo (Pomar de Valdivia). Se cree que desde este campamento dos legiones acometieron el asedio del Monte Bernorio, del cual hablaremos un poco más adelante. Destacar por último que en este campamento se han encontrado numerosos indicios de material militar: puntas de flecha, tachuelas de caligae, regatones y postes de tienda de campaña, un pilum, algunas monedas, etc.

(Regio Cantabrorum)