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lunes, 27 de junio de 2022

Yacimiento de las Adoberas - Matasejún


La población de Matasejún se encuentra ubicada en una zona llana rodeada de agradables parajes a la orilla del arroyo del Prado. En este pequeño pueblo, las edificaciones en piedra fueron la costumbre dominante durante siglos, y como muestra de ello queda la iglesia de Santo Domingo de Silos, además de sus casas y calles empedradas.

En un agradable paseo entre campos de labor y vegetación de ribera, se llega al yacimiento de Las Adoberas. Allí dos superficies de roca caliza, rodeadas de un bonito entorno natural, muestran una gran variedad de icnitas.

Las icnitas que aparecen en Las Adoberas pertenecen a dos grandes grupos de dinosaurios: terópodos y ornitópodos. Todas las huellas que aparecen en el yacimiento son tridáctilas, es decir, poseen la impresión de tres dedos. En función de algunas de las características de las huellas se puede diferenciar si fueron producidas por un terópodo (dinosaurio carnívoro) o un ornitópodo (dinosaurio herbívoro), aunque en muchas ocasiones es complicado incluso para los paleontólogos. Las icnitas se presentan tanto aisladas como formando rastros, y cercanas a ellas se pueden descubrir los denominados ripples u ondulaciones, estructuras sedimentarias que se forman por la acción del suave oleaje de la orilla de un lago o un río.

Ruta de las icnitas de Soria 

martes, 11 de agosto de 2020

Yacimientos de Ambrona y Torralba


Los yacimientos de Ambrona y Torralba son los más relevantes del Paleolítico Inferior de la Península Ibérica.
Las excavaciones descubrieron restos de una abundante fauna de mamíferos (toros, caballos y otros), destacando un tipo de elefante de defensas rectas (elephas antiquus) de hace 300.000 años cuyos fósiles se muestran en el Museo de Ambrona.
Los grupos humanos que vivieron en estas tierras eran seminómadas, y habitaban en cuevas o al aire libre. Su vida se basaba en la caza de animales y la recolección de productos silvestres.

Dólmen de San Gregorio - Almarza


El dolmen de San Gregorio está situado en la confluencia de los ríos Zarranzano y de los Royos, en Almarza, ocupando un terreno llano, con amplio dominio visual sobre el contorno. El megalito constituye un interesante ejemplo del fenómeno dolménico en la provincia de Soria.
El monumento presenta una estructura perfectamente consolidada, con un túmulo circular de unos 25 metros de diámetro y 1,5 metros de altura, con estructura megalítica circular, formada por cinco ortostatos (grandes bloques de piedra colocados verticalmente), de los que dos sobresalen 1 metro
sobre la superficie del túmulo.
No parece presentar corredor, y sobre el recinto cameral se observa una laja inclinada en el centro, que pudiera formar parte del desplome de la cubierta.
Su datación podría situarse en torno a la segunda mitad del cuarto milenio, dentro del período Neolítico.

martes, 15 de octubre de 2019

El Chorrón (Valle de la fertilidad)

Los celtas adoraban las piedras, los montes, las cuevas, las fuentes, las aguas, los árboles. De los antiguos cultos a las aguas fecundadoras, creadoras, prolíficas, salutíferas y sanadoras nos han quedado miles de indicios como los santuarios colocados junto a  un manantial, canciones, leyendas y tradiciones.
Por el camino que lleva a este paraje tan peculiar nos encontraremos fuentes y muchos indicios de que la zona era rica en agua. Hay una piedra con forma de pedestal que esta echa de una sola pieza y otra piedra gigante con forma de falo, lo que nos sugiere viejas hidrolatrías y litolatrías. No tenemos ningún dato certero y no hay bibliografia ni estudios del lugar, pero nos parece que los merece. 


Cómo llegar
A  Paones, se llega desde Berlanga, por la carretera que parte de las escuelas en dirección Retortillo y Tiermes, tras siete kilometros.
En Paones dejaremos el coche y subiremos la cuesta de Espioja, tras la que nos desviaremos por un camino que sale a la izquierda que lleva a un monte de carrascas. Seguimos este camino y nos desviamos por el segundo camino que sale a la izquierda. Tras quinientos metros de marcha habremos llegado

Celtiberia Net - Axinio y Ermengardo I

sábado, 12 de octubre de 2019

Castro El Castillejo - Gallinero

CÓMO LLEGAR?
Se coge desde el pueblo de Gallinero el camino de la Dehesa hacia el noroeste y tras un recorrido de aproximadamente unos 4,5km se llega una majada, desde donde tras andar aproximadamente1km de fuerte pendiente se llega al castro.

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
Fue dado a conocer por Blas Taracena, haciendo aportaciones posteriormente P. Harbison (1968) y revisado por Fernando Romero Carnicero (1991).

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Esta emplazado en la parte más elevada de la dehesa de Gallinero, a unos 1300 m de altura, y situado a unos 3 km del castro anterior (El Alto de la Cruz)

EL CASTRO
Es de forma ovalada, con un eje mayor de 128 m y una superficie aproximada de 8.500 metros cuadrados.
La muralla, rodea completamente su entorno, teniendo su derrumbe actual unos 6 m de anchura.
Franja de piedras hincadas: es visible delante de la muralla, en lazona peor defendida naturalmente, la franja característica de piedras hincadas, que mide unos 5 m de ancho.
El foso: Entre la barrera de piedras hincadas y la muralla se observa una zona deprimida que debe de corresponder al foso, creado con la extracción de piedra para hacer la muralla.

EL ESPACIO INTERIOR Y CRONOLOGÍA
En el interior del castro no se hallaron restos de muros de piedra, por lo que la presencia de abundantes carbones llevó a Taracena a interpretar estos restos como procedentes de cabañas de madera, de un asentamiento correspondiente a los siglos VI-IV a.C.

CONTACTOS Y HORARIO
El camino está señalizado, tiene cartel explicativo y acceso es libre.

Celtíbera Soria

sábado, 7 de septiembre de 2019

Castro de Langosto - Soria

Elementos arquitectónicos: Castro defendido por el norte y nordeste mediante muralla de mampostería y piedras hincadas.

Estado de conservación: Ruina Progresiva

Causas del deterioro:
Erosión, Abandono

Datos históricos: La cerámica demuestra su utilización hasta época romana

Amigos de los Castillos

Castro de ”Hoya del Mesado” - Olvega

Castro de”Hoya del Mesado” o más conocido como “Castro de La Muela”.
Ubicado en el kilómetro 3 de la Carretera Provincial P-2000, más conocida como “carretera de las curvas del ocho”, por sus pronunciadas curvas antes de salir al Puerto del Madero en la N-122..
Como todos los castros celtibéricos se eleva sobre un montículo para favorecer su defensa. Su situación permite divisar los movimientos hacia el casco urbano actual de Ólvega, y por otro se divisa toda la llanura de Campiserrado rodeada por la Sierra del Madero; y al fondo Muro, donde se ubicaría más tarde la ciudad de Augustóbriga, muy posiblemente sobre un castro anterior de mayor importancia.
El terreno interior ha sido utilizado como finca de labor.
Es de suponer que dada su ubicación la actividad principal de los celtíberos moradores, pocos por la superficie del castro, sería la ganadería.

Geocaching

jueves, 22 de agosto de 2019

Castro de Zarranzano - Soria

CÓMO LLEGAR?
Se llega fácilmente siguiendo la carretera N-111, de Soria a Logroño, y una vez recorridos algo más de diecisiete kilómetros, se llega a la Estación de Servicio y Hotel-Restaurante “El Valle”, donde se puede dejar el coche en el aparcamiento y coger una senda a la izquierda del edificio paralela a la carretera que lleva hasta el castro, pero el camino está interrumpido por una valla metálica (es propiedad particular)..

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
Fue dado a conocer por Blas Taracena, en 1929, pero fue excavado por Fernando Romero Carnicero, que realizó tres campañas de excavación en los años 1976, 1977 y 1979, que han permitido ampliar la información de este asentamiento y proporcionar nuevos datos al conocimiento del mundo castreño.

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Es un ejemplo claro de asentamiento en espigón fluvial, a 1080m de altitud, en la horquilla que forman los ríos Zarranzano y Tera, que confluyen al suroeste del castro.

SISTEMA DEFENSIVO
Es de planta triangular, con duros escarpes por la zona de los ríos, mientras que por el noreste, al ser llano y de fácil acceso, presenta una potente muralla de mampostería en seco, de 6,5 m de ancho en la base y conserva 2 m de altura.

EL ESPACIO INTERIOR Y CRONOLOGÍA
El recinto del poblado tiene una superficie total de 9.000 m2  y está formado por dos terrazas escalonadas. La más elevada tiene 4.000m2 y ocupa la parte septentrional.
Las excavaciones realizadas por el Profesor Romero Carnicero, sobre todo en la terraza inferior pudieron diferenciar un poblado de la Primera Edad del Hierro con varias ocupaciones, que a pesar de su falta de mantenimiento, se puede apreciar todavía en la visita: de la primeras primera ocupación se conoce una casa rectangular, con base de muro de piedra, con hogar y vasar, que fue destruida por un incendio. a la casa anterior se le superpone otra circular, de 5 m de diámetro interior, con hogar central. Por encima de estas estancias se detectó un nivel de ocupación celtibérica.
Este castro se puede situar entre finales del siglo VI o inicios del siglo V y el siglo IV a.C., según las fechas de C-14 obtenidas, de 460 y 430+-50 a.C. Un segundo momento, cuando se levantó la casa circular, tendría lugar hacia mediados del siglo V a.C.

CONTACTOS Y HORARIOS
Está en finca particular vallada sin régimen de visitas.

Celtiberia Soriana

sábado, 10 de agosto de 2019

Castro del Pico - Sierra de Cabrejas

Asentamiento humano de la Edad del Hierro (400 A.C.) situado a 1.243 metros de altitud en la Sierra de Cabrejas. Es el ejemplo más significativo de "los castros sorianos de planta triangular y emplazamiento en espolón". 
Mirador natural sobre la Sierra de Urbión donde los restos culturales se mezclan con las tradiciones populares; allí yace enterrado, bajo un túmulo de piedras, el tesoro del "Becerro del Oro".

Ayuntamiento de Cabrejas

lunes, 1 de julio de 2019

Castro de las Espinillas - Soria


Pobladores de Valdeavellano de la edad de hierro
Al norte de Valdeavellano, a un kilómetro y medio aproximadamente del casco urbano y 500 metros de la ermita de la Virgen de las Espinillas, en el paraje conocido como La Dehesa y a 1350 metros de altitud se encuentran los restos del Castro de las Espinillas. En el siglo VIII a.C. un fuerte enfriamiento del clima propició migraciones de pueblos centroeuropeos hacia el sur del continente. A través del valle del Ebro llegaron al reborde montañoso del norte y noreste de la provincia de Soria donde se establecieron trayendo consigo la cultura del Hierro y un sistema de doblamiento conocido como castros. Estas aldeas fortificadas emplazadas en lugares de fácil defensa y difícil acceso y cuya denominación deriva de la palabra latina “Castrum” (fortaleza) son el origen de vocablos como castillo, Castilla, Cataluña o de mucha de la toponimia soriana como “los Castillejos”, “el Castellar”, “el Castillo”…Los habitantes de este espacio, denominados posteriormente por los invasores romanos como Pelendones, eran ganaderos, actividad propiciada por la morfología de la zona. Uno de los rasgos más característicos de su economía de subsistencia era la no utilización del torno. Tenían contacto con castros cercanos, en unas ocasiones para realizar trueque de materiales, en otras para robar ganado y también para garantizar la renovación genética. El hecho de contar con murallas evitaba esas incursiones, daba prestigio, su visión marcaría el territorio propiedad de ese poblado y delimitaría el área a construir y por lo tanto, el número de habitantes.
El castro de las Espinillas tiene una forma casi circular. Según los expertos se construiría en torno al siglo VI a. C. en un periodo de transición entre la cultura castreña y la posterior celtíbera. Podemos contemplar enormes derrumbes de lo que fue la alta muralla, que tendría unos cuatro metros de altura a juzgar el volumen de piedras acumuladas y que estaría coronada por una empalizada. Esta recorre los lados oeste, norte y este, no siendo necesaria en el lado sur por el escarpado desnivel de esta zona. Durante mucho tiempo unos muros adosados a la muralla se tomaron como restos de torreones, pero se ha comprobado que son construcciones posteriores, posiblemente de pastor. Anteceden a los muros un cinturón perimetral de cantos hincados, que se acompañarían con estacas, para entorpecer los ataques de la caballería. El acceso principal estaría en el lado oeste. En el interior se intuyen espacios de planta circular donde estarían las viviendas que en ocasiones podían compartir con su ganado.
Con la progresiva expansión de la cultura celtibérica, este castro pasaría muy probablemente a ser tributario de Numancia, no demasiado lejos de este lugar, proporcionándole ganado a cambio de protección y cierta organización del territorio. Años después se impuso su romanización, pudiendo tener un uso militar por las monedas y restos hallados en el mismo. Y tras siglos de uso ganadero, modificado en gran medida su aspecto, hoy exige una fuerte observación para reconstruir mentalmente el esplendor de este lugar que la naturaleza ha reclamado para si.

Diputación de Soria

jueves, 6 de junio de 2019

Castro de Torre Beteta - Villar del Ala


Cuenta también Villar del Ala con los restos del castro de Torre Beteta, en la ladera norte de la sierra de Carcaña, cerca de la ermita de Azapiedra, desde donde es visible la ciudad celtíbera de Numancia, a tan sólo unos kilómetros de distancia.

Guía de Soria 

domingo, 26 de mayo de 2019

El Castillejo - Ventosa de la Sierra

CÓMO LLEGAR?
El pueblo de Ventosa de la Sierra está situado en la carretera, que une la N-115, que asciende al Puerto de Oncala, con la N-111, que lleva de Soria a Logroño. Desde Ventosa continuamos por la carretera que se dirige a Arévalo de la Sierra y apenas a un kilómetro, a la derecha de la carretera, vemos un cerro cónico destacado (a unos 700), donde está el castro.

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
Fue dado a conocer por Blas Taracena, con aportacipones posteriores de M. Fernández Miranda (1972) y de Fernado Romero Carnicero (1991).

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Está situado en un alto cerro cónico, con cota de 1333 metros de altura, situado al noreste del pueblo, que está unido por el este a otras elevaciones con alturas mayores de la Sierra del Alba.

EL CASTRO
Es de cumbre circular, de unos 100 m de diámetro máximo, ocupando una superficie de unos 5.000-5.500m2, dominando el curso del río Zarranzano.

-Sistema defensivo y cronología:

El castro está rodeado por una muralla derruida, que tendría una puerta o acceso por su lado oeste, fechándose en los siglos V-IV. Este cerro ha sufrido muchos cambios, como consecuencia de intensos trabajos de aterrazamiento, realizados para acondicionamiento agrícola.

CONTACTOS Y HORARIO
El camino está señalizado, tiene cartel explicativo y es de acceso libre.

Celtíbera Soria

viernes, 3 de mayo de 2019

Castro Ciclópeo - Santa María de Huerta



La provincia de Soria ocupa una parte importante del territorio de la Celtiberia.  Los Castros, primeros poblados estables, de pequeñas dimensiones, se situaban en lugares estratégicos y fuertemente defendidos. La tribu de los arévacos era la más poderosa de entre los celtíberos.
El enclave arqueológico descubierto por el Marqués de Cerralbo a principios del s. XX fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en junio de 1931 y se encuentra en un cerro sobre el valle del Jalón,  en el límite con la provincia de Zaragoza. Está formado por unas muralllas destruidas y un torreón compuesto por enormes piedras: algunas alcanzan los 2,5 metros de largo y 1 m. de ancho. Este núcleo fue excavado en 1909 por el Marqués de Cerralbo y posteriormente estudiado por Taracena. La apariencia de estos restos nos habla de las grandes necesidades defensivas de esta tierra fronteriza.
Está ubicado en una zona que cuenta con numerosas evidencias de asentamientos celtiberos y de la 1ª Edad de Hierro.


Ayuntamiento 

martes, 23 de abril de 2019

Castillejo de Fuentesauco - Soria

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Está situado en un cerro de escasa elevación con diferentes aterrazamientos, junto a la carretera N-122, de Soria a Zaragoza y del arroyo Molino, que desciende de la Sierra de Ontalvilla, suministrando el agua a la fuente del pueblo, situado a un kilómetro y al otro lado de la carretera.

En este poblado, no castreño, de la Edad del Hierro se han documentado tres momentos sucesivos: uno inicial de los siglos VI-VI a.C., formado por cabañas circulares; una segunda ocupación de los siglos V-IV a.C. de viviendas rectangulares y finalmente un nivel más reciente con cerámicas a torno, del siglo III a.C., como lo indican las fechas de C-14, entre 350 y 280 a.C.

Celtiberia Soria

miércoles, 17 de abril de 2019

Cerro De Castro San Cristóbal - Cuevas de Soria

CÓMO LLEGAR?
Desde la localidad de Cuevas de Soria sale una pista dirección norte de la que parte un ramal en dirección este que da acceso al castro que se identifica fácilmente por la situación de la Ermita.

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
E. Saavedra (1863) recoge la noticia de autores anteriores, como Lópe de Morales y Loperraez, que hablan genéricamente de restos antiguos; pero será Taracena (1941), en su Carta Arqueológica de la Provincia de Soria, quien concrete que se trata de un castro de la Edad del Hierro, incluyéndolo entre los castros de lo que definió como “Cultura castreña Soriana”. Fernández Miranda (1972) lo incluyó en su estudio sobre los castros sorianos, dando a conocer los restos de cerámica depositados en el Museo Numantino; recogiéndolo también en su estudio sobre los castros Bachiller Gil (1985). Pero la referencia más completa sobre este yacimiento se incluye en el trabajo de Pascual Díez sobre la Carta Arqueológica de la Zona Centro de la provincia de Soria(1991).

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Esta situado en el cerro de Castro, debajo de la ermita de Los Santos Mártires o San Cristobal, a una altura de 1060m sobre el nivel del mar y a unos 20m sobre el valle del río Izana, que discurre al Oeste. Este castro junto al de los Castillejos del Cubo de la Solana serían los situados más al sur del conjunto de los castros de la Serranía Norte soriana.

SISTEMA DEFENSIVO
Está defendido artificialmente por su lado sur y este, que es el de más fácil acceso, por una potente muralla, que tiene una longitud de 93m y una altura de 2,50m. En su lado oeste está defendido por un cortado natural.

En el espacio interior que ocupa una superficie de 5000 m2, se recogieron cerámicas a mano típica de los castros de la Edad del Hierro y también escasos restos de cerámica pintada y algo de cerámica sigillata romana, correspondientes a una ocupación más reciente.
En la ventana de la sacristía de la ermita hay embutida una inscripción funeraria romana dedicada a Valeria Titulla, de…años de edad, a Valeria Ata, de 12 años, …a su madre y a su hermana cuidó de hacerla.

CONTACTOS Y HORARIO
El acceso es libre y el yacimiento está sin señalizar

Celtíbera Soria

miércoles, 3 de abril de 2019

Castro de El Castellar - Arévalo de la Sierra

Situado al Sudeste del pueblo, entre Arévalo de la Sierra y Ventosa de la Sierra, se encuentra el cerro de El Castellar también conocido como El Castillo. Fue dado a conocer y excavado en 1929 por Blas Taracena y se ha fechado el poblado en los siglos IV-II a.C. De planta oval, y con una superficie de unos 18.000 metros cuadrados, es el mayor de todos los estudiados en la provincia.
El castro estaba rodeado por una muralla de la que se conservan sus cimientos, de 1,50 metros de grosor, hecha a canto seco y reforzada a dos metros al exterior por un terraplén revestido de piedra seca, de 80 cm de grosor, colocada a tizón. Las habitaciones estaban adosadas a la muralla y dispuestas en forma radial y más al interior del poblado se descubrieron algunas otras habitaciones más, de plantas también irregulares o retangulares.

Guía de Soria 

sábado, 25 de agosto de 2018

Cueva del Ojo de Pradejón - Paones

El paraje de la Cueva del Ojo está en el término de Paones, ayuntamiento de Berlanga de Duero, y se llama así por un agujero redondo de unos dos metros de diámetro que el agua del arroyo del Pradejón, ahora seco, hizo en un tolmo que le cortaba el paso.
La cueva es pequeña y de baja altura, su entrada está rodeada de una pared de piedra, pero lo mas importante es un grabado rupestre que hay en la entrada, y que representa dos figuras humanas unidas. La secular ignorancia del dominguero depredador ha hecho de las suyas pintando y haciendo rayajos encima de las pinturas. Recientemente Gómez Barrera ha hecho un estudio de la cueva, que no he podido encontrar.
Junto a la cueva hay tambien una curiosa formación  de piedras que da la impresión de ser un dolmen. 
Frente a la cueva, en lo alto de risco, hay restos de una pequeña construcción de forma circular, posiblemente un refugio de pastores.
En el camino también se encuentra un abrigo pastoril aprovechando una cueva. Toda la zona es un paisaje espectacular, con riscos y cañones, destacando la Buitrera y la senda Salinera que discurre pegada al rio Talegones.

(Celtiberia.net - Axinio y Ermengardo I)

viernes, 29 de septiembre de 2017

Peñón del Majuelo - Valonsandero

Este abrigo es, según los investigadores, uno de los más importantes ya que podría describir el ciclo diario de actividades. El panel se divide en dos partes y cada una está presidida por signos que podrían representar el sol y la luna. Debajo de cada uno de ellos se localizan las actividades que podrían desarrollarse durante el día (pastoreo y labranza) y la noche (encierro del ganado).

jueves, 14 de septiembre de 2017

Belos - Zaragoza y Soria

Belos o belaiscos - Pueblo celtíbero afincado en las actuales provincias de Zaragoza y  Soria. Son citados en textos asociados con el rey de Iliria, así que se pensaba que eran de origen ilirio. Tienen una gran relación con los titos y los lusones, compartiendo la mayoría de las características. 
Una ciudad importante es Nertóbriga que emite moneda de bronce en el siglo III a. C. en las que aparece un jinete lancero. La más destacada, sin embargo, es Sekaisa (Segeda), que acuña moneda en torno al siglo II a. C. En el 154 a. C. amplía su territorio provocando las Guerras Celtibéricas.

lunes, 29 de junio de 2015

Ruinas de Numancia - Cerro de Garray

De Numancia (Soria), en el cerro de Garray, apenas quedan unas pocas ruinas. El emplazamiento de la ciudad fue establecido en 1860 por E. Saavedra. A. Schulten inició en 1905 las excavaciones. Se ha descubierto una ciudad arévaca de pequeña extensión en la cima del cerro. Esta ciudad indígena constaba de casas de piedra y adobe, de unos 40 m2. de superficie, y habría albergado unos 10 000 habitantes. Poseía un sistema de canalización de aguas residuales. Sobre sus ruinas se construyó, tras la conquista en el año 153 a.c., una ciudad romana, mucho más extensa, con una muralla de 3100 metros de perímetro, poblada mayoritariamente por pelendones, a los que los romanos vendieron las tierras de los arévacos.
Quedan unos muros apenas resaltando sobre el terreno, quedan unas marcas por las estancias que fueron, unas pocas piedras en la llanura soriana. Aquí estuvo Numancia. Su caso recuerda a Sagunto, y sin embargo ha quedado con mayor fuerza en la memoria española. Quizá porque la ciudad levantina luchaba por mantener una amistad dada a un extranjero - Roma - contra otro extranjero -Cartago- mientras que en Numancia no había más que unos hispánicos -los arévacos - resistiéndose a aceptar consignas y leyes de gente lejana, por duros que fueran sus soldados, por sofisticadas que resultaran sus armas contra las pequeñas defensas de los numantinos. Ninguno de ellos se salvó para escribir la historia del cerco, de forma que tenemos que acudir a las fuentes enemigas que, en esta ocasión, hablan con gran respeto de los vencidos. Appiano, en las «Guerras Ibéricas», nos da cuenta de la lucha que se inicia con una estrategia calculadora y precisa de Escipión. Los numantinos -sólo ocho mil- aceptaron la llegada de sus tropas con alegría. Habían vencido tantas veces a los romanos que no les importaba mostrar de nuevo su valentía. Así salían continuamente de la ciudad provocando el combate... Era en vano. Escipión había decidido no perder uno solo de sus hombres luchando con aquellos locos y por primera vez hizo algo en la historia de los ataques a una ciudad amurallada. La amuralló a su vez. Con burla primero, preocupación creciente después, los sitiados vieron levantarse siete fuertes a distancia regular alrededor de la villa. Siguió a esto la apertura de un foso y detrás un muro de ocho pies de alto. Como el río Duero era camino de espías y de proveedores de víveres, el romano alzó en sus márgenes unos castillos de los que pendían unas vigas atadas con cuerdas y erizadas de púas de hierro. Movidas por la corriente, eran obstáculo peligroso para quien intentara el paso... Con ello no sólo cortó la llegada de alimentos. Cortó también la entrada de información, lo que para un sitiado, como para un prisionero, es lo más duro que pueda ocurrirle. ¿ Qué hay al otro lado del enemigo? ¿ Le llegan refuerzos? O por el lado de la esperanza: ¿se darán cuenta los hispanos vecinos de la necesidad de ayudarles acabando con los sitiadores extranjeros? Nada. Silencio. En el silencio, unos muros, unas torres, unas catapultas listas, unos ballesteros. Cuando grupos desesperados de numantinos atacaban un punto, se levantaba una señal y centenares de soldados acudían al punto amenazado hasta que dominados por el número - había alcanzado los setenta mil- los numantinos retrocedían, y volvían a encerrarse en su ciudad... donde naturalmente faltaba día a día el pan. «Hermana mía, ¿pan tienes?¡Oh pan Y cuán tarde vienes que no haya pasar bocado! Tiene la hambre apretada mi garganta en tal manera,que aunque este pan agua [fuera no pudiera pasar nada.» Recuerda Miguel de Cervantes en El cerco de Numancia. La situación obliga a pensar en la entrega. Los enviados dirigidos por Avaro recordaron al general romano las muestras de valor que había dado Numancia y pidieron una paz honrosa que no les llevase a la desesperación de morir matando. Escipión rehusó. Sabía la situación crítica de la ciudad y quería la rendición sin condiciones. La ira de los numantinos al oír la respuesta fue tal que los primeros en pagarla fueron los mismos enviados acusados de jugar la carta enemiga.
Sólo por el hambre podía rendirse Numancia» -comenta Appiano-. y por el hambre fue. Tras comer pieles cocidas devoraron a los muertos y después a los enfermos que daban vida a los más fuertes. El fin estaba cercano. Decidieron matarse unos a otros y que cada uno que matara entrara a su vez en el fuego que hicieron en medio de la plaza.
Así lo vio Cervantes. Teógenes pide a un numantino que le atraviese con la espada como si se tratara de un romano.
«Numantino: También a mí me agrada y satisface pues que lo que quiere es nuestra fortuna, mas vamos a la plaza donde yace la hoguera a nuestras vidas importuna, porque el que allí venciera pueda luego entregar al vencido al duro fuego.
Teógenes:
Bien dices; y camina que se tarda el tiempo de morir como deseo. Hora me mate el hierro, el fuego me arda, que gloria y honra en cualquier muerte veo.»

«La mayor parte de los habitantes de Numancia -concluye el historiador- se dieron muerte a sí mismos y los que quedaron salieron a los tres días para el lugar donde les habían destinado, ofreciendo un espectáculo horrible y extraño con sus cuerpos escuálidos, sucios y desgreñados, malolientes, con las uñas crecidas, los cabellos largos y los vestidos repugnantes.»
En el atardecer, sobre el campo numantino, parece verse todavía esa larga, triste procesión. Si ha habido un castillo donde flotaran los fantasmas que dan aprensión y temor es éste.