Selección por provincias

viernes, 18 de enero de 2019

Cañada de los Gatos - Gran Canaria

La Zona Arqueológica de Cañada de Los Gatos es un conjunto emblemático en el ámbito de la arqueología prehispánica insular conformado por diversos enclaves que antaño formaron una unidad; un poblado costero que se originó en la desembocadura del barranco de Mogán y que fue creciendo hasta convertirse en un gran asentamiento en el que se concentraba un importante núcleo poblacional: las casas de piedra que forman el poblado de La Cañada de Los Gatos, La Casa de Las Siete Esquinas, los enterramientos en cistas y túmulos de La Puntilla y Las Crucecitas y las cuevas de enterramiento, aparecen dispersas en la vertiente oriental del barranco muy cerca de su desembocadura y son los vestigios arqueológicos que se conservan en la actualidad.

Zona Arqueológica de Cañada de Los Gatos
Declarado Bien de Interés Cultural por su interés científico, su importancia dentro del marco cronocultural de las poblaciones indígenas y por su estado de conservación, la Zona Arqueológica de Cañada de Los Gatos es un asentamiento principalmente costero, ubicado en un lugar estratégico, elegido por los antiguos habitantes de la isla por las buenas condiciones que ofrecía el medio: buen clima para vivir, agua corriente continua procedente del barranco, buenas tierras, buenas condiciones climáticas para el cultivo y una costa cercana que ofrecía abundantes especies marinas, componente importante en su dieta. Así lo atestiguan los restos encontrados a través de las excavaciones arqueológicas que han proporcionado una antigüedad al poblado de más de 1300 años.
Hoy, esta Zona Arqueológica está preparada para la visita con unos recorridos que comunican las diferentes áreas del poblado y que ofrecen al visitante un paseo excepcional a través del cual conocerá el modo de vida de los antiguos canarios a la vez que disfrutará de unas espectaculares vistas del Puerto de Mogán y de la desembocadura del barranco desde su mirador-cafetería.

(Gran Canaria)

miércoles, 16 de enero de 2019

Túmulo prehistórico de los Tiesos - Mediana de Voltoya

El monumento se ubica dentro del término municipal de Mediana de Voltoya, y destaca en un pequeño replano sobre la ladera que cae hacia el cauce del arroyo del Prado Casares, actualmente de caudal estacional y su altitud sobre el nivel medio del mar es de 1.100 m.
Descubierto en 1997, no fue investigado hasta 2001 y restaurado un año más tarde. En la actualidad se accede a él desde la localidad abulense de Mediana de Voltoya, tomando el camino vecinal que lleva a Urraca Miguel, hacia el SE. Se encuentra señalizado, descrito y protegido por una valla metálica que impide el acceso del ganado y otros grandes mamíferos. Su mantenimiento y estudio está gestionado por la Junta de Castilla y León.
El punto concreto elegido aprovecha el afloramiento del sustrato rocoso, que es de esquisto clorítico. Desde tal posición se domina visualmente la vega del arroyo del Prado Casares en su confluencia con el río Ciervos. Se trata de un monumento tumular no megalítico de 11 m de diámetro y 0,80 cm de altura en su punto central.
La excavación arqueológica en extensión de este túmulo en julio de 2001 permitió caracterizar su proceso formativo y contenido. Tras la excavación se constató que este túmulo se compone de una cámara central, seguramente circular, compuesta de lajas de pizarra colocadas verticalmente, donde se llevaban a cabo las ofrendas y los enterramientos. Tapando la cámara y rodeándola se encuentra un túmulo de piedras y tierra que le confería grandeza y singularidad.
Las investigaciones arqueológicas mostraron que el túmulo fue gravemente alterado por buscadores de tesoros en época post-medieval, razón por la cual la cámara fue alterada, desapareciendo buena parte de los ajuares y ofrendas depositados. Algunos de los que quedaron indican que puedo ser utilizado desde el final del Neolítico (3500 a.c.) hasta la Edad de Bronce (1400 a.c.).
Como muchos otros, su función no fue tan sólo funeraria sino que también servía como hito o mojón relacionado con la propiedad de las tierras, su uso y el control de las vías pecuarias. En el caso del túmulo de Los Tiesos es posible que marcara la separación entre pastos de las poblaciones prehistóricas que frecuentaban las tierras de Campo Azálvaro con sus ganados de manera estacional.

(Mediana de Voltoya)

Museo de los Dinosaurios - Arén

El Museo de los Dinosaurios de Arén pertenece al municipio de Ribagorza, Huesca. Creado para la difusión de los descubrimientos en el Yacimiento El Blasi de Arén, se han producido importantes hallazgos de restos fósiles de diferentes especies. Entre ellas hay que destacar la aparición de un gran hadrosaurio del que es probable que esté representado un 45% del esqueleto.
Además de dinosaurios estos yacimientos han proporcionado restos de cocodrilos, tortugas, anfibios y peces. Descubrimientos que se complementan con pisadas de dinosaurio (icnitas), casi con seguridad, a las mismas especies de las que se han encontrado sus huesos.
Si te apetece conocer la historia y gastronomía de Huesca y descansar unos días en familia, reserva ya aquí.

El Museo de los Dinosaurios
Está ubicado en el solar del antiguo ayuntamiento, la Casa de la Vila, que conserva la fachada blasonada. La intervención arquitectónica ha creado espacios llenos abiertos y llenos de luz. Con más de 500 metros cuadrados de exposición, volveréis 65 millones de años atrás con la ayuda de la paleontología. Todo ello a través de objetos, reconstrucciones y un lenguaje sencillo, directo y lúdico.
Las piezas fósiles que se exhiben en el Museo de los Dinosaurios son restos de dinosaurios hallados en las excavaciones. La visita para disfrutar de ellas se puede complementar con otras, como la visita a los yacimientos de huellas y huesos. A través de sus plantas sabréis que los dinosaurios hallados en Arén pertenecen a los últimas especies vivas (justo antes de la extinción). Además, se ha encontrado una especie única, a la que se ha bautizado con el nombre de Arenysaurio.
Los hallazgos de Arén son especialmente significativos sirviendo de marco para el debate científico entre las teorías que defienden la desaparición gradual de estos grandes vertebrados, frente a las que propugnan una desaparición catastrófica.
Merece la pena caminar por los alrededores y descubrir todo lo que ofrece la comarca, como la visita a los yacimientos icnitas y Blasi.

(Sapos y Princesas)

Centro de visitantes de la Fortaleza

El centro cuenta con recursos expositivos que acercan al visitante todos los aspectos del espacio arqueológico de La Fortaleza. Los contenidos expositivos se exponen en 3 idiomas (español, inglés y alemán).

Centro de visitantes de La Fortaleza
En la sala audiovisual se proyecta de forma permanente un documental que recrea la vida cotidiana de los habitantes prehispánicos del poblado de La Fortaleza.
En la terraza-mirador, los visitantes obtendrán información del entorno natural que rodea al yacimiento, así como una reproducción de una vivienda aborigen.
Así mismo, el centro cuenta con una pequeña tienda donde se podrán adquirir objetos relacionados con el yacimiento arqueológico y el pasado indígena de Gran Canaria.
Centro de visitantes de La Fortaleza
Además de contar la historia de este magnífico enclave arqueológico, la realización de talleres, visitas guiadas, exposiciones temporales y diferentes eventos relacionados con la arqueología, historia y la cultura en general hacen de este lugar el idóneo para el entretenimiento de toda la familia.

(Gran Canaria)

lunes, 14 de enero de 2019

Necrópolis de Arteara

El cementerio aborigen de mayor entidad de la isla
La Necrópolis de Arteara es el cementerio aborigen de mayor entidad de la isla, tanto en extensión como en número de inhumaciones, ocupa un espacio de 137.570 m2 y alberga 809 estructuras tumulares, con enterramientos individuales y colectivos.
Se localiza sobre un malpaís que obedece a un apilamiento de fonolita procedente de una avalancha. Arteara ha sido también centro de estudios astronómicos, descubriéndose el extenso conocimiento que de los astros debían tener los antiguos canarios, hasta el punto de levantar el "Túmulo del Rey", en un lugar estratégico para que el sol lo ilumine justo en el día del equinoccio.
Está situado junto al caserío de Arteara, en un paraje al que el contraste entre el verde palmeral y la dureza de la roca le confiere una singular belleza. Desde la necrópolis se observan los impresionantes riscos de Amurga con paredes de hasta mil metros de altitud, lugar desde donde los días del equinoccio el sol ilumina al amanecer el "Túmulo del Rey".
Un Centro de Interpretación y el recorrido por la Necrópolis desvelarán al visitante la vida y la muerte de los antiguos canarios.

(Gran Canaria)

Cerámica de Boquique - Plasencia

Cerámica de Boquique o de punto y raya, se denomina al conjunto de obras de alfarería prehistórica halladas en la Península Ibérica, las Islas Baleares y algunos yacimientos de Europa Central. El dibujo superficial de "punto y raya" que caracteriza a esta técnica decorativa alfarera doble o mixta, se conseguía punteando con un punzón o algún tipo de sierra dentada, trazos pequeños y sucesivos a lo largo de una línea incisa continua, «dando el aspecto de un cosido».
La cerámica de Boquique se asocia en especial a la producida por la cultura de Cogotas I, que da nombre al conjunto de comunidades asentadas en la meseta durante el Bronce Final. No obstante, como han estudiado Bosch Gimpera, García Faria,​ María Dolores Fernández-Posse y Caro Bellido, se encuentra en etapas muy dispares desde el Neolítico, pasando por la Edad de Bronce hasta alcanzar la Edad de Hierro. Esta cerámica suele caracterizar de hecho los primeros yacimientos neolíticos de la zona centro-occidental de la Península Ibérica, tanto en el Alentejo como en Extremadura.
Debe su nombre al lugar en que se encontraron los primeros restos arqueológicos, en la llamada Cueva de Boquique, a 2 km al noroeste de la ciudad de Plasencia. Los primeros hallazgos los publicó en 1873, Vicente Paredes Guillén en su obra Historia de los tramontanos celtíberos, si bien la cerámica de dicha cueva no se popularizaría hasta 1915 gracias a una publicación de Pere Bosch i Gimpera.

(Wikipedia) 

Arte rupestre en Cuenca

La serranía baja de Cuenca guarda uno de los tesoros más sensacionales y todavía desconocidos de España: el conjunto rupestre de Villar del Humo, a unos siete kilómetros del pueblo homónimo. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desgranamos algunas de sus claves en este artículo.
En 1917, Enrique O'Kelly, ayudante de ingeniero de Montes, se topó con unas sorprendentes pinturas rupestres en el abrigo de la Peña del Escrito. El paraje le había llamado la atención porque le recordaba el topónimo de otros lugares con pinturas, y tal y como señaló en la carta, descubrió "el clásico abrigo con magníficas pinturas rupestres, representando animales diversos, toros, ciervos, etc.". Ese hallazgo fue el primero de una larga lista que el tiempo y la paciencia irían complementando. 
Sin embargo, como suele suceder en estos casos, tras la emoción del encuentro se vivieron décadas de descuido hasta que, a finales de los años sesenta, la Acción Rescate que encabezó Ruiz Ferrer sacó a la luz cuatro nuevos abrigos, que se enriquecerían en 1979 con otras pinturas. Los once abrigos conocidos hasta entonces fueron incluidos por la UNESCO en la Lista de Patrimonio Mundial en 1998, bajo la denominación de Arte Rupestre del Araco Mediterráneo de la Península Ibérica, reconociendo la excepcionalidad de los conjuntos de arte rupestre al aire libre de la mitad oriental peninsular. Desde entonces, el número de enclaves conocidos se eleva ya hasta el total de 39. 
Las figuras fueron perfiladas hace miles de años por unos individuos que se escamotearon de este paréntesis llamado "vida" gracias a un sentido de la trascendencia que se materializó en estas pequeñas maravillas. Los paneles que exploró Enrique O'Kelly hace ahora cien años son muy elocuentes. En uno de ellos, por ejemplo, se aprecia una cierva con una lanza o una flecha en el dorso, junto a otros animales que aportan extraordinaria sensación de movimiento. Aquellos artistas tenían múltiples inquietudes, y en sus obras encontramos también posibles referencias a la actividad solar o símbolos para nosotros indescifrables, típicos del arte esquemático. El abrigo más interesante de la Peña es el número 2, algo castigado por la erosión pero copioso en figuras, antropomorfas o zoomorfas, e interpretaciones. En el número 3 advertimos a un arquero que persigue a una manada formada, posiblemente, por una hembra y dos cachorros. La fascinación crece abrigo a abrigo, figura a figura. 
Otra de las figuras más impactantes es el jabalí de Peñalta, en las proximidades del Puntal de la Pililla. La cabeza se ha perdido y las patas traseras son borrosas, pero la tinta insinúa a un zoomorfo levantino de cola corta y estirada que mira a la derecha. Estos animales se suelen manifestar en escenas de caza, por lo que su "soledad" resulta especialmente llamativa.

(Pigmentos para la eternidad)