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martes, 9 de agosto de 2022

Tesoro de los Almadenes - Alcaracejos


El Tesoro de Los Almadenes es un conjunto de varias piezas ibéricas, datadas a finales del siglo II a. C., encontradas en 1926 por unos agricultores en la zona del Cerro del Peñón (Alcaracejos) cerca de la Mina de Almadenes, de donde recibe su nombre. Las piezas fueron adquiridas por el pozoalbense Moisés Moreno Castro quien, posteriormente, las entregó a Antonio Carbonell para su conservación en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba.

 Durante mucho tiempo ha estado identificado erróneamente como procedente de Pozoblanco, error que se repite incluso en sitios oficiales.

En 1929 fue expuesto en el Palacio Nacional de Montjuic durante la Exposición Internacional de Barcelona.

Alrededor de 200 monedas

7 vasos

7 fíbulas

2 torques

8 placas circulares

Anillos y pulseras

domingo, 24 de julio de 2022

Iponuba - Baena


Iponoba​ es el nombre de una ciudad ibero-romana de la Bética asentada en el actual cerro del Minguillar, en el término municipal de Baena.

Citada por Plinio el Viejo, de sus restos se han obtenido numerosos descubrimientos arqueológicos de gran relevancia: torsos, ánforas griegas, la famosa Leona de Baena, etc.

Wikipedia 

jueves, 7 de julio de 2022

Yacimientos de Fernán Núñez


Las muestras de asentamientos humanos en el término municipal de Fernán Núñez datan del Paleolítico inferior. Se han encontrado útiles de piedra pertenecientes a esa época en las inmediaciones del arroyo Ventogil. En su mayoría son cantos golpeados utilizados como herramientas cortantes aunque también se han encontrado hachas y otras piezas de elaboración más compleja.

Wikipedia 

lunes, 30 de agosto de 2021

Yacimiento de Ategua


Ategua es un yacimiento arqueológico situado en el término municipal de Córdoba (España) que fue declarado Monumento Nacional en 1982 y Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica en 2004. Su delimitación actual comprende 205 hectáreas. Su gestión se realiza a través de la Red de Enclaves Culturales de Andalucía (RECA).

Actualmente se encuentra cerrado al público.

Situado a unos 20 kilómetros al sureste de Córdoba, junto al río Guadajoz y dominando un antiguo camino que comunica Córdoba con la zona de Granada, Ategua constituye uno de los yacimientos arqueológicos más destacados de la provincia de Córdoba. Aunque su notoriedad historiográfica deriva, en primera instancia, del destacado papel que jugó en la última fase de la guerra civil entre cesarianos y pompeyanos (el denominado Bellum hispaniense), culminada con la toma de Corduba y con la definitiva victoria de César en la célebre batalla de Munda (45 a.C.), las excavaciones arqueológicas realizadas en los años sesenta y ochenta del siglo pasado, bajo la dirección de los arqueólogos A. Blanco Freijeiro y M. Martín Bueno, pusieron de relieve una dilatadísima historia en el yacimiento.

En el estado actual de la investigación arqueológica, el poblamiento de Ategua se iniciaría en la Edad del Bronce, si bien determinados hallazgos apuntarían a una ocupación anterior ya de la Edad del Cobre, en el tercer milenio a.C. En el siglo VIII a.C., Ategua ya constituía un importante asentamiento tartésico fortificado. La célebre Estela de Ategua, hallada en el cercano Cortijo de Teba y conservada en el Museo Arqueológico Provincial de Córdoba, sería testimonio de la importancia del oppidum, localizado en el extremo sur del territorio de Corduba.

Del oppidum ibero-romano se han conservado imponentes fortificaciones, especialmente en el sector nororiental de la acrópolis. Sin duda, fueron éstas las defensas que debió forzar César para hacerse con las reservas de trigo que los pompeyanos habían almacenado en la ciudad, y que resultaron fundamentales para abastecer a sus legiones hasta la victoria final en Munda, ya en la cercana campiña sevillana.

La ocupación de Ategua continuó durante la etapa imperial, sin que haya podido determinarse su estatuto jurídico. De esta etapa se han excavado varias casas que disponían de cisternas para el abastecimiento de agua. Igualmente se ha documentado parte de un posible edificio público.

Ya en la etapa medieval, destaca un recinto fortificado de la segunda mitad del siglo XII, que aprovecha las defensas ibero-romanas en el lado este, en tanto que en los flancos norte, oeste y sur se levanta una nueva muralla con zócalo de sillería y alzado de tapial, reforzada con diez torres cuadrangualres. Esta fortaleza debe ponerse en relación con los esfuerzos del nuevo poder almohade por garantizar el control militar de las principales vías de comunicación de al-Andalus.

Finalmente, tras la conquista castellana de la zona, en los años cuarenta del siglo XIII, se procedió al refuerzo de las puertas almohades mediante una torre octogonal y un baluarte dispuesto en el extremo nororiental, destinado a controlar las comunicaciones entre Córdoba y Granada.

En el siglo XIV se dispuso, en el espacio extramuros entre dos torres del sector suroeste, un mercado dispuesto en torno a una pequeña plaza rectangular pavimentada con lajas de piedra. Poco después, el asentamiento fue abandono, convirtiéndose Ategua en un despoblado junto al Cortijo de Teba la Vieja.

miércoles, 7 de abril de 2021

Poblado del Cerro De la Cruz

Declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a. C.) excavados en Andalucía.

Nos habla de la sociedad, de la economía y del medioambiente de entonces. Muestra el urbanismo de la época, distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).


Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios.

Debido a que fue arrasado por completo con la llegada del Imperio Romano, para que al visitante le sea más fácil imaginarse cómo era el Poblado Íbero de Almedinilla, se han reconstruido casas de la época y un horno de cerámica típico de esta cultura, con la decoración y utensilios que se podían hallar entonces.

La duración de la visita guiada al Poblado Íbero "Cerro de la Cruz" es aproximadamente de 1 hora

jueves, 4 de febrero de 2021

Poblado del Cerro De la Cruz - Almedinilla



Declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a. C.) excavados en Andalucía.

Nos habla de la sociedad, de la economía y del medioambiente de entonces. Muestra el urbanismo de la época, distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).

Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios.

Debido a que fue arrasado por completo con la llegada del Imperio Romano, para que al visitante le sea más fácil imaginarse cómo era el Poblado Íbero de Almedinilla, se han reconstruido casas de la época y un horno de cerámica típico de esta cultura, con la decoración y utensilios que se podían hallar entonces.

La duración de la visita guiada al Poblado Íbero "Cerro de la Cruz" es aproximadamente de 1 hora.

domingo, 29 de noviembre de 2020

Cerro de la Cruz - Almedinilla


Declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a. C.) excavados en Andalucía.

Nos habla de la sociedad, de la economía y del medioambiente de entonces. Muestra el urbanismo de la época, distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).

Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios.

Debido a que fue arrasado por completo con la llegada del Imperio Romano, para que al visitante le sea más fácil imaginarse cómo era el Poblado Íbero de Almedinilla, se han reconstruido casas de la época y un horno de cerámica típico de esta cultura, con la decoración y utensilios que se podían hallar entonces.

La duración de la visita guiada al Poblado Íbero "Cerro de la Cruz" es aproximadamente de 1 hora.

viernes, 16 de octubre de 2020

Necrópolis de La Beleña - Cabra

La necrópolis de La Beleña es un yacimiento funerario prehistórico ubicado en el municipio de Cabra, en la provincia de Córdoba, España. Perteneciente al periodo de transición entre el Neolítico y la Edad del Cobre, entre los años 3500 y 3000 antes de Cristo, se trata de unos de los hipogeos más antiguos de la península ibérica


Descubrimiento y excavaciones

La aparición ocurre en mayo de 2015 debido a unas labores agrícolas en esta zona olivera, por lo que el propietario decide avisar a las autoridades municipales, además de ceder la parcela al Ayuntamiento de Cabra. Dicha institución comienza las primeras excavaciones por vía urgente sufragadas íntegramente por el mismo ente. Desde ese año, se han ido produciendo trabajos de investigación anualmente, especialmente en periodo estival, realizados por la Universidad de La Laguna (Islas Canarias), siendo la directora del proyecto la profesora de Prehistoria y arqueóloga María Dolores Camalich Massieu y uno de sus colaboradores el catédratico de Prehistoria Dimas Martín Socas. Ella misma destacó que se "trata de un yacimiento funerario completamente intacto", por lo que ha permanecido sellado desde hace más de cinco milenios.

Durante las primeras campañas en 2015 y 2016 se pudo constatar la aparición de treinta cadáveres en excepcional estado de conservación, lo que hizo que el yacimiento pudiera unirse al proyecto de investigación internacional Iberia, financiado por la Australian y Swedish Research Council. Este proyecto pretende hacerse cargo de los gastos de las analíticas que se llevan a cabo en la Universidad de Upsala (Suecia), ya que su objetivo es conocer las primeras sociedades agricultoras y ganaderas de Andalucía. Las siguientes campañas ampliaron el número de cuerpos descubiertos a medio centenar, aunque se cree que podrían alcanzar alrededor de doscientos en su totalidad cuando se terminen las excavaciones en 2020.

Ídolo-placa

A finales de julio de 2019, en la quinta campaña de excavación y la más ambiciosa hasta el momento, se descubrió un ídolo-placa realizado en esquisto y con formas geométricas en zigzag, artefacto relacionado con las construcciones megalíticas que suele aparecer junto a los cadáveres prehistóricos. Se encuentra fechado en el 3.300 a. C. aproximadamente, y será restaurado y puesto en valor para ser exhibido en el Museo Arqueológico de Cabra. Su aparición es excepcional, ya que se ha encontrado en una zona no tan común, debido a que la mayoría de estos ídolos-placa suelen aparecer en el Algarve portugués o Extremadura.

Wikipedia 

Poblado del Cerro De la Cruz - Almedinilla


Declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a. C.) excavados en Andalucía.

Nos habla de la sociedad, de la economía y del medio ambiente de entonces. Muestra el urbanismo de la época, distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).

Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios.

Debido a que fue arrasado por completo con la llegada del Imperio Romano, para que al visitante le sea más fácil imaginarse cómo era el Poblado Íbero de Almedinilla, se han reconstruido casas de la época y un horno de cerámica típico de esta cultura, con la decoración y utensilios que se podían hallar entonces.

Almedinilla

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Laderas de Morana - Lucena


Al suroeste de Lucena y rodeada por el río Anzur, se encuentra el yacimiento de la Morana, este complejo hunde sus raíces en el Bronce Final. Comentarios de los lugareños, nos hablan que durante labores agrícolas en la zona, durante los años treinta del siglo XX, dejaron al descubierto un  gran foso y numerosos lienzos de muralla
Con la fisionomía característica de todas las urbes ibéricas fortificadas. La primera impresión que causa una visita a Morana, es que nos hayamos ante una impresionante ciudad romana o romanizada. Desde el Bronce Final hasta la Edad Media, se ha configurado en Morana un urbanismo que tiene dos grandes capítulos:
La cultura Ibérica, ha dejado el testimonio de su doble muralla y de algunas estructuras de edificación como una pequeña atalaya. Pero sin duda uno de los restos mas importantes del yacimiento son los restos de una necrópolis ibérica de incineración, que lamentablemente fue expoliada hace unos años.
La época romana, que se documenta ademas de en los restos de grandes sillares perfectamente labrados o por denarios o trozos cerámicos que algunos coleccionistas poseen.
A pesar de ser un Bien de Interés Cultural, se encuentra en un claro abandono, siendo victima de continuos expolios. Aunque urge decir, que para llevar a cabo algún tipo de intervención, el ayuntamiento de Lucena debe adquirir estos terrenos que se encuentran en manos privadas.

lunes, 17 de agosto de 2020

Cerro de la Merced - Cabra

El Cerro de la Merced es un yacimiento de época íbera ubicado a unos 4 kilómetros del casco urbano del municipio cordobés de Cabra, España. Se trata de un recinto fortificado cuadrangular habitado desde el siglo V antes de Cristo y se le considera uno de los recintos ibéricos más relevantes de la Subbética. La zona correspondería a la conocida como Turdetania, muy cerca del límite con la Bastetania y se encontraría en una ruta comarcal entre Ipolcobulcula (Carcabuey) y Licabrum (Cabra).

Historia
Las primeras evidencias de presencia humana datan del Neolítico y la Edad del Bronce, aunque la primera edificación corresponde a los siglos V y VI antes de Cristo, probablemente un santuario íbero. Aunque no quedan restos al completo de esta primera construcción, sí que se conservan bloques de piedra tallada policromadas. La visión desde la cima no es especialmente relevante; no obstante, se puede observar el cerro desde diversos puntos lejanos, por lo que se habría creado para ver visto.
Sin embargo, la mayor parte de las evidencias arqueológicas corresponden a los siglos III y II antes de Cristo, cuando se forró y cubrió el antiguo edificio y se construyó encima un palacio aristocrático íbero. Se levantó un segundo piso y se construyó una azotea, así como una terraza de diez metros de diámetro, que daba la bienvenida a través de una escalinata de acceso. Cuando la República romana ya había entrado en la península ibérica y fundado ciudades como Corduba, todavía había pequeños grupos locales y regionales de príncipes y nobles íberos en el interior de la Subbética como los del Cerro de la Merced. Estos espacios aristocráticos van a sucumbir poco tiempo después al dominio romano, ya que el Cerro de la Merced fue finalmente saqueado, abandonado y derruido. Asimismo, existe constancia de un breve periodo de residencia durante el Emirato de Córdoba.
Numerosos saqueos se produjeron desde entonces en el yacimiento, siendo especialmente relevante el ocurrido a mediados del siglo XVII, atestiguado por una zanja que cruza el complejo y por los vidrios y una moneda del reinado de Felipe IV encontrados de esa época.

Excavaciones
El lugar del yacimiento se conocía desde antaño. La primera mención data del 1836 por el historiador egabrense Manuel de la Corte en su Memorias del municipio igabrense, mientras que se tienen datos más precisos a partir de 1970 cuando Juan Bernier y Javier Fortea lo incluyen en su catálogo Recintos y fortificaciones ibéricos en la Bética y, además, denuncian una serie de expolios ilegales en el lugar, por los que se perdió un gran patrimonio.
En 2006 se cerró la compra de los terrenos por parte del Ayuntamiento de Cabra para su municipalización y puesta en valor. En 2012 comenzaron las primeras campañas de excavación, financiadas por el Ayuntamiento y dirigidas por el catedrático de Arqueología Fernando Quesada Sanz de la Universidad Autónoma de Madrid. Estas excavaciones se encuentran enmarcadas dentro del Proyecto de Investigación de Excelencia del MINECO (Ministerio de Economía y Competitividad). Los resultados fueron excelentes, ya que se han atestigado grandes muros que alcanzan incluso cuatro metros de grosor, algo inusual en las murallas ibéricas e incluso romanas y se ha confirmado con casi total seguridad que el espacio albergaría dos plantas. En el plano comercial se han encontrado ánforas dedicadas a almacenar principalmente aceite y grano, molinos harineros, pesas de telar y fusayolas; mientras que en el plano militar se han podido atestiguar puntas de lanza, una manilla de escudo (encontrado dentro del propio muro) y fíbulas.
Entre octubre y noviembre de 2019 se instaló una carpa protectora necesaria antes de su futura apertura al público, que se prevee en 2021.

Wikipedia

sábado, 14 de julio de 2018

Dólmen de las Casas de don Pedro - Córdoba

Hace 5.000 años, el Alto Guadiato ya era un enclave poblado y relevante en la Prehistoria. Ya conocían las prospecciones mineras de cobre y eran ávidos trabajadores en su laboreo. Y construían. No sólo para vivir y cobijarse, sino con intención monumental. Uno de los mejores ejemplos de su presencia es el Dolmen de las Casas de Don Pedro.
El Dolmen de las Casas de Don Pedro es el único monumento megalítico funerario musealizado del norte de la provincia de Córdoba, aunque no el único. Sólo en el término de Belmez se tiene constancia de un conjunto megalítico de al menos 13 monumentos (hay otros conjuntos y elementos megalíticos en el Alto Guadiato).
Su aspecto actual responde a distintas fases de construcción y ocupación, que le conceden su tipología de Dolmen de cámara trapezoidal y corredor. Monumento funerario que albergó en su interior los restos de tres individuos, asociados a los poblados situados en las inmediaciones y en el documentado de Sierra Palacios, cerca del núcleo urbano de Belmez. A pesar de que sus fases principales se datan en el calcolítico, las grandes piiedras (denominadas ortostatos) situadas en su cabecera, se corresponden con una estructura anterior asociada a la construcción de un menhir.
La cubierta y fisonomía actual se debe a las labores arqueológicas de urgencia realizadas en la década de los 80, debido a su destrucción parcial con labores agrícolas, y posteriores intervenciones de consolidación, cubrición y musealización. La techumbre, pretende remedar el túmulo que en origen cubrió la estructura, recreando visualmente su espacio

(Alto Guadiato)

lunes, 4 de junio de 2018

El Laderón - Doña Mencía

Sin duda alguna, se trata del yacimiento arqueológico más importante del término municipal y del que proceden las piezas más significativas de nuestro museo. Ocupa un prominente cerro amesetado, una de las últimas estribaciones de la Sierra Subbética en su cara Norte, concentrándose en la parte superior, en donde todavía son visibles restos de su recinto amurallado y de dos cisternas de agua.
Presenta una prolongada ocupación, que se inicia en la Prehistoria Reciente, en concreto de la Edad del Bronce, si bien parece que su máximo esplendor y desarrollo se produjo en época ibero-romana. Perduró durante toda la Edad Media como centro de cierta entidad urbana, desapareciendo definitivamente tras la conquista de Fernando III el Santo en 1240.

(Museo de Doña Mencía)

NIVEL DE PROTECCIÓN: Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, Normas Subsidiarias 2001 del municipio (capitulo 5, art. 11.36).

Las principales piezas
Las principales piezas que proceden de este yacimiento  son los restos de una tumba en cista, con su ajuar, dos ídolos, con forma de doble hacha (uno completo y otro partido por la mitad), la Dama del Laderón (fragmento de escultura que representa una cabeza femenina en el que se aprecia el peinado), un fragmento de piedra miliar con forma cilíndrica y la leyenda AVGVSTVS, numerosos elementos arquitectónicos y abundante cerámica islámica.

(Yacimientos arqueológicos)

Huerta del Alón - Doña Mencía

Descripción
Se trata de un pequeño cerro situado al suroeste de la población, prolongación del pie de monte del Laderón, seccionado actualmente por la carretera A-316. A pesar de que se conocía su existencia desde 1978, en las obras de ésta, que se acometieron sin cautela arqueológica alguna, aparecieron importantísimos restos arquitectónicos de época romana y visigoda que nos indican que en la zona existió un edificio de envergadura, probablemente una basílica.

NIVEL DE PROTECCIÓN: Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, Normas Subsidiarias 2001 del municipio (capitulo 11, art. 11.57).

Las principales piezas
El museo custodia 4 capiteles con decoración vegetal y volutas esquemáticas, y fragmentos de varios fustes de sección octogonal, todo labrado en piedra arenisca. Además, también proceden del yacimiento varios sillares con altorrelieves y monedas de la época Bajoimperial (Probo, Valente, Graciano y Teodosio).

(Yacimientos arqueológicos)

sábado, 21 de abril de 2018

Oreja de la Mula - Córdoba

Ubicado en un prominente cerro situado frente a la cara Norte de la Subbética cordobesa y controlando visualmente el histórico paso del Camino de Metedores, se encuentra la Oreja de la Mula, al Este de Doña Mencía, a cuyas faldas llega el límite del casco urbano.
En su coronación existen una serie de afloramientos calizos que le confiere el perfil característico, habiendo hecho del mismo uno de los referentes paisajísticos del municipio. En torno a éstos se conservan los restos de dos recintos ciclópeos de planta cuadrangular construidos con grandes bloques de piedra escuadrada.
En las inmediaciones del recinto se observa material arqueológico de superficie, mostrando una cronología ibero-romana.
Se conoce desde el año 1965.

NIVEL DE PROTECCIÓN: Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía, Normas Subsidiarias 2001 del municipio (capitulo 6, art. 11.41).

Las principales piezas
En el museo se conservan fragmentos  de hacha de piedra pulida, algunas lascas de sílex y cerámica ibero-romana.

(Yacimientos arqueológicos)

martes, 13 de octubre de 2015

Cueva de los Murciélagos - Zuheros

La cueva de los Murciélagos es una cueva andaluza ubicada en plenas Sierras Subbéticas, concretamente a 4 km de Zuheros, en el sur de la provincia de Córdoba. Es una de las cuevas más importantes de Andalucía. El nombre lo toma de los habitantes que durante siglos la han utilizado como refugio y hogar y que, aunque en menor número que hace una décadas, diferentes especies siguen poblándola: los murciélagos.
La cueva ha sido declarada bien de interés cultural y el 23 de noviembre de 2001 la Junta de Andalucía declaró sus 32 ha. como monumento natural.

Historia
La primera vez que se exploró la cueva fue en 1938 aunque la primera referencia escrita de ella remonta unos 70 años atrás, en 1868. La cueva ha sido objeto de varias excavaciones arqueológicas de las que se ha obtenido información valiosa acerca del Neolítico y del Paleolítico Medio. Gracias a las últimas excavaciones se saben cosas como sus hábitos de vida, los artilugios que utilizaban e incluso qué comían por los restos de animales y de cereales carbonizados.
De este momento histórico se encontraron en su interior restos de caza y de la industria lítica, denominada Musteriense, desarrollada por el hombre de Neandertal que la habitó unos 35 000 años atrás, a finales de dicho periodo (hojas de sílex para cortar, colgantes y brazaletes, vasijas de barro, etc.). También se conserva el cadáver de un hombre en una posición que indica un enterramiento.
Existe, por otro lado, documentación de que fue ocupada por el Homo sapiens, tal y como lo conocemos hoy día, durante el Paleolítico Superior, lo cual es clave para la historia de Andalucía en este periodo, ya que existía un vacío de información referente a esta zona geográfica. El Homo sapiens dejó en su legado, además de útiles de piedra, grabados en las paredes con pinturas de diferentes animales (caballos, ciervos, etc) y otra figuras que datan de hace unos 18 000 años.
La cueva volvió a ser ocupada durante el Imperio romano, a mediados del siglo III y todo el s. IV d. C., periodo del que también se conservan restos de recipientes y se especula que algunos habitantes del pueblo se refugiasen en medio de una época de conflictos.
Por último, cabe destacar la belleza que poseen algunas de sus salas debido a los adornos naturales que las estalactitas, estalagmitas, gours (charcos en las rocas), entre otras cosas, se han encargado de ornamentar gracias a la erosión de las aguas subterráneas. Destacan salas como la de las formaciones, la del fémur, sala de la celosía, sala de los estratos, del órgano, etc

(Wikipedia)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Santuario ibérico de Torreparedones

Santuario Ibérico (siglo III a.C. al II d.C.): si bien hay hallazgos relacionados con dos templos diferentes la reconstrucción actual corresponde al del último período. Localizado extramuros del asentamiento, en la parte meridional del mismo, se trata de un ejemplo notable de la fusión habida entre la religiosidad indígena y la romana que mantuvo buena parte de las tradiciones locales.
Con clara intencionalidad astronómica su distribución sigue un eje norte-sur repartido en tres niveles a los que los fieles ascendían progresivamente a través de una rampa: primero a un vestíbulo, luego a un patio descubierto y por último a la cella, lugar en el que se situaba la piedra sagrada en la que habitaba la divinidad (una columna de 2,8 m de altura adosada a la pared norte de la misma).
Los devotos acudían al santuario atraídos por los poderes curativos de Tanit (la diosa cartaginesa más importante), venerada por los iberos como diosa madre o de la fertilidad. Tras la romanización fue primero rebautizada con el nombre de Caelestis y luego identificada con Juno, muy popular entre las mujeres romanas bajo la advocación de Juno Lucina, patrona de las embarazadas y de los partos (gran parte de los exvotos hallados en el santuario corresponden a representaciones de mujeres embarazadas).
El pragmatismo religioso ibérico y romano tenía una de sus principales manifestaciones en la ofrenda de exvotos a la divinidad. En este santuario se han hallado unos 350 exvotos que comparten características comunes: figuras antropomorfas de pequeño tamaño (entre 10 y 20 cm), en su mayor parte figuras femeninas y partes del cuerpo, talladas en piedra caliza.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Los oretanos

La Oretania fue una región y cultura ibera, que en época posterior, en el siglo VII a. C. presenta influjos celtíberos reflejados en los restos de cerámica que llegaría hasta ellos fruto del comercio con esta región, que abarcaba la parte suboriental de la Meseta (en torno a las ciudades actuales de Montiel, Valdepeñas y Almagro) y la zona oriental de Sierra Morena (en torno a las ciudades actuales de Linares, Úbeda/Baeza, La Carolina). La región comprendería la mitad meridional de la provincia de Ciudad Real, la parte centro-septentrional de la provincia de Jaén, y la región occidental de la provincia de Albacete así como el nordeste de Córdoba.
Los enclaves prerromanos oretanos eran fortalezas de colina (oppidum, en la práctica auténticas ciudades-estado, que debían organizarse en confederaciones en momentos de crisis a un Rey superior. Aparece mencionada en distintas fuentes clásicas (Estrabón, Polibio y Ptolomeo); narrando la fuerte resistencia de los oretanos contra los cartagineses Amilcar Barca y Asdrubal el Bello; hasta que Aníbal Barca logró casarse con la princesa Himilce y unir la Oretania a sus posesiones.
En la región septentrional, la Oretania Germana, tenían como capital a Oretum u Oretum Germanorum (Granátula de Calatrava) que da nombre a toda la región oretana y como ciudad populosa--el Cerro de las Cabezas(Valdepeñas), cuyos habitantes suponían el 1% de la población de toda la Península Ibérica. También destacaban: Gemella Germanorum (Almagro), Larcurris (Alarcos) perteneciente al término municipal de Ciudad Real, así como Mentesa Oretana (Villanueva de la Fuente) como los núcleos urbanos más importantes.
Orissia (actual término de Vilches) era la ciudad principal de la parte meridional, que dio nombre al pueblo orissio, hasta que fue exterminada por los romanos (90 a. C.). Después, la capital de la región fue Cástulo (Linares), y otras ciudades importantes eran Tugia (Martos), Toya (Peal de Becerro), Ipolca (Porcuna), Iliturgi, (Mengíbar), Iltiraka (Úbeda), Orongi (Jaén)... Destaca la riqueza minera de la zona, que estimuló el comercio con los fenicios y los cartagineses. Posteriormente se convirtió en uno de los centros de aprovisionamiento de Roma, a las que proporcionaba minerales y aceite. La zona estuvo poco romanizada, pero se potenció como en ningún otro lugar de Hispania la creación y el mantenimiento de vías de comunicación con el fin de favorecer la salida de sus productos.

lunes, 20 de abril de 2015

Poblado ibérico del Cerro de la Cruz - Almedinilla

El poblado ibérico del Cerro de la Cruz se ubica en el término municipal de Almedinilla (Provincia de Córdoba), en el área geográfica de la Sierra de las Subbéticas, que se continúan por territorio jiennense y granadino. Ocupa uno de los típicos anticlinales calizos que conforman la orografía de esta zona. El Cerro de la Cruz domina Almedinilla por el Suroeste, ofreciendo una ladera al norte de muy difícil acceso.
El yacimiento arqueológico ocupa una extensión de unos 50.000 metros cuadrados y, al menos, en superficie no conserva restos de murallas ni estructuras defensivas de la época ibérica. Se halla cubierto en su mayor parte de quercinias y retamas, si bien el olivar ha avanzado bastante por la ladera sur.
Las distintas campañas de excavación arqueológica, que fueron emprendidas sucesivamente por Maraver, Paris, Engel, Navascués, Santa-Olalla y Vaquerizo, han puesto de manifiesto que se trata de un poblado ibérico en ladera, dispuesto en terrazas escalonadas que han sido directamente excavadas en la roca, aprovechando su superficie.