jueves, 17 de agosto de 2023

DOLMEN de AITZETAKO ZABALA - Guipúzcoa

Para evitar la ciudad , este itinerario se inicia en el Centro comercial Garbera, en el Intxaurrondo Sur de  la capital guipuzcoana, a donde se llega bien por medios propios o en diferentes autobuses. Desde allí, cierran el horizonte de izquierda a derecha los montes de Jaizkibel, Aiako Harria y los cercanos San Marcos y Txoritokieta, hacia donde se dirigirá el excursionista.

Este recorrido en su primera parte asfaltado sigue el vial llamado “Putzueta bidea” y atraviesa una zona rural que lucha por no desaparecer. El caminante progresará entre los “últimos prados y campos de labor” superando los tradicionales caseríos, algunos remozados pero otros manteniendo su tradicional estructura ,como Illarrregi, Lau haizeta (popular jatetxe merendero) Kataliñene, Pelegriñene, Martiotegi y después  bajo Txoritokieta, el antiguo y viejo merendero Arkiri, escondido entre uno de los pocos bosquetes autóctonos, que se conservan, tras una vaqueriza y  cercano a la cantera.

El caminante ascenderá una fuerte pendiente hacia San Marcos, hasta un rellano collado con Txoritokieta con paneles informativos del Parque de Lau haizeta y las estaciones megalíticas , cruce hacia Txoritokieta, a la derecha. Por el camino de ”en medio” descenderá hacia Zamalbide (Errenteria) , superará un caserío y en el primer cruce a la derecha, balizado y señalizado irá al encuentro del gran y bien conservado dolmen de Aitzetako Zabala, situado en una preciosa hondonada y en medio del bosque, sobre un túmulo el perfecto”trikuharri” de 12 mts de diámetro y 0.80 de altura y próximo a una calera.

Tras este primer encuentro, ahora el deportista irá en busca del menhir de Txoritokieta, situado en la vertiente oriental del monte de ese nombre y cerca de la cota cimera.

DonostiCity



miércoles, 16 de agosto de 2023

Cueva de Alaiz - Navarra

 La cueva de Alaiz, también conocida en la bibliografía como cueva de Lezea, es uno de los yacimientos arqueológicos de ocupación más antigua de la Cuenca de Pamplona. Estuvo habitada en el Magdaleniense, la última fase del Paleolítico Superior, aproximadamente hace 10.000 años.


La cueva de Alaiz recibe su nombre de la sierra en la que se encuentra: la sierra de Alaiz. La sierra de Alaiz, junto a la sierra del Perdón, marcan el límite sur de la Cuenca de Pamplona. Entre estas dos sierras se abre un estratégico paso por donde hoy pasa la carretera nacional y la autopista. Es el paso del Carrascal, verdadera puerta de entrada a la Cuenca de Pamplona. Ha sido un lugar sumamente importante para el control de la zona. Hace 10.000 años también lo era. Los cazadores que habitaron la cueva de Alaiz controlaban desde la boca de la cueva no sólo la Cuenca de Pamplona. También tenían el mejor control posible sobre el paso del Carrascal. De esta manera vigilaban los movimientos de las manadas de animales que eran su objetivo cinegético.

La cueva es en realidad un gran abrigo rocoso perfectamente iluminado por la luz natural. Tiene 30 metros de anchura por unos 9 metros de alto y 20 metros de profundidad. Se encuentra a 750 metros de altura (altura tomada con gps. En la bibliografía sobre el yacimiento se dice que está entre 800 y 850 metros, lo que es incorrecto). Las grandes dimensiones de la cueva de Alaiz hacen que sea visible desde lejos. Se abre entre la vegetación a media altura de la ladera norte cerca de la gran herida que la cantera de Alaiz hace en la sierra. La cantera se acerca peligrosamente al yacimiento arqueológico. Es necesario el conocimiento de la cueva de Alaiz para preservarla. No sólo es parte de la historia más antigua de la Cuenca de Pamplona, sino de toda Navarra. Son pocos los yacimientos del Paleolítico identificados en la Comunidad Foral. La cantera muerde la montaña a menos de doscientos metros de la cueva. Esperemos que la respete y que un sitio tan especial y con una historia tan antigua no sea víctima de las palas excavadoras.

Aquí presento un croquis de la planta de la cueva que no pretende ser exacto. Como puedes ver el dibujo no es lo mío, pero creo que el plano viene bien para seguir la distribución y los posibles usos diferenciados de la cavidad. Si pulsas sobre el plano lo podrás ver con más detalle.

El gran abrigo está dividido en su interior en dos cavidades más pequeñas. La cavidad norte, es más pequeña, tiene 9 metros de ancho y 9 de profundidad. Su techo disminuye en altura de manera acusada hacia el interior, dándole cierta forma de embudo. El abrigo sur está limitado por tres grandes rocas que crean un espacio habitable de 11 x 14 metros. El abrigo norte está orientado hacia el OSO y el abrigo sur hacia el NO.

Las grandes rocas que delimitan la cavidad sur hacen pensar que este lugar más resguardado era el más utilizado por los hombres prehistóricos que ocuparon la cueva. Durante el día también usarían el amplio espacio que se abre delante del abrigo. Cuando el sol se escondía tras el horizonte podemos suponer que se resguardarían al amor del fuego en el abrigo, tras las grandes rocas. El espacio entre las tres grandes rocas (2,20 metros y 2,90 metros) lo taparían con vegetación o troncos para protegerse aun más de las inclemencias del tiempo. Cuando se descubrió el yacimiento arqueológico en 1973 por el estellés Miguel Cans Urchaga, él y su hijo hicieron una excavación al fondo de esta cavidad y encontraron los restos de cenizas de un hogar. Esta hoguera seguramente calentó a los expertos cazadores de hace 10 milenios que utilizaron la cueva como refugio

El suelo del abrigo norte está cubierto por una gran laja de piedra de varios metros de largo. Es curioso que esta plancha pétrea está rota por la mitad, creando a modo de dos asientos enfrentados muy apropiados para sentarse. Estos asientos naturales bien  pudieron usarse por los habitantes prehistóricos de la cueva como lugar de trabajo. Si nos sentamos en uno de ellos podemos darnos cuenta como el asiento-roca enfrentado queda a una altura perfecta como superficie de apoyo. Quién sabe si aquí tallaron las herramientas líticas con las que cazaban. Además, por su orientación OSE la cavidad norte tiene más horas de luz que la cavidad sur, lo que la hace más apropiada para estos menesteres (talla lítica, preparación de las piezas cazadas para el consumo, etc)

En resumen: La cavidad sur pudo ser utilizada preferentemente como lugar de habitación, mientras que la cavidad norte es ideal como lugar de trabajo (taller de sílex).

Entre los materiales encontrados en el yacimiento se encontraron herramientas de sílex que sirvieron a los investigadores para adscribir el yacimiento al Paleolítico terminal. Ignacio Barandiarán destaca como pieza principal una curiosa punta pedunculada. El arqueólogo cree que es “casi el único ejemplar reconocido del “tipo de Teyjat” al Sur del Pirineo.” Y añade: “Encaja muy bien, desde luego, entre los más sofisticados o prototípicos de los catalogados en el Paleolítico terminal del Sudoeste europeo”. En el siguiente dibujo, extraído del artículo de Barandiarán sobre la cueva, podéis ver esta singular pieza de sílex. ¿Esta punta de flecha pudo ser confeccionada en los bancos naturales de piedra del abrigo norte por uno de los habilidosos habitante de la cueva?

Es de suponer que los grupos de cazadores magdalenienses que aquí se refugiaban tendrían un territorio de caza bastante extenso, que abarcaba no solo el monte de Alaiz, sino también buena parte de la cuenca de Pamplona. De esta manera diversificaban la caza. A poco más de cuatro kilómetros de la cueva esta la laguna de La Morea, en el pueblo de Beriáin. En la antigüedad también debió ser esta una zona húmeda donde los animales acudirían a beber. Buen lugar para cazar un gran ciervo, un pesado jabalí o ¿tal vez un bisonte?

Desde la boca de la cueva se disfruta de una gran panorámica. La sierra del Perdón se levanta enfrente de la cueva, al otro lado del paso del Carrascal. El dominio visual sobre el paso del Carrascal es total. Abajo, las ruinas del castillo de Tiebas nos vuelven a recordar lo estratégico de este paso. Los soldados del castillo vigilaban el trajín de personas o de tropas hostiles hacia Pamplona. Los habitantes de la cueva vigilaban las manadas de animales que recorrían lo que hoy son las tierras navarras.

Al atardecer el sol calienta la plataforma en suave cuesta que se extiende delante de las dos cavidades del la cueva de Lezea. Allí, sintiendo el calor en la cara uno puede imaginarse sentado junto a uno de aquellos cazadores, ya que ese mismo calor buscarían también en los siempre insuficientes atardeceres soleados de estas latitudes. Ellos leían en la naturaleza como hoy nosotros leemos en los libros.

Desde la boca de la cueva, hacia el norte, vemos la ciudad de Pamplona. Hoy la habitan casi 200.000 personas. La Cuenca de Pamplona 360.000 aproximadamente, más de la mitad de la población total de Navarra. Hace miles de años aquellos hombres del Magdaleniense que habitaron la cueva de Alaiz fueron algunos de los primeros Homo sapiens que vivieron en la Cuenca de Pamplona.


lunes, 14 de agosto de 2023

Cuevas del monte Oianeder o Amenasillo - Navarra

 Las cuevas del monte Oianeder o Amenasillo nos ofrecen un entretenido paseo con el interés y el misterio que siempre nos ofrece una cueva. Su exploración no tiene peligro tomando unas mínimas precauciones. Son dos cuevas pequeñas pero muy diferentes. En la primera veremos algunas formaciones geológicas. La segunda, más interesante, es donde se han encontrado los restos de ocupación humana más antiguos del valle de Erro.

(Km. 0,00) A la altura del kilómetro 31,600 de la N-135 a poco más de 2 kilómetros de Erro y a 1 Km. de Lintzoain, a la derecha de la carretera hay un entrante del que salen un par de caminos. Aquí podemos dejar el coche. A la derecha hay un prado. A la izquierda sale una pista que va paralela a la carretera. Pero nos interesa la que va de frente, entre alambradas y se dirige hacia el rio.

(Km. 0,100) Cruzamos el riachuelo por un puente de cemento. Sólo treinta metros más adelante llegamos a un cruce de senderos. A la izquierda uno marcado con las marcas verdes y blancas de sendero local. De frente, subiendo, sale un sendero más ancho. A la derecha salen dos senderos. Uno, el que está más a la derecha, sigue la regata. El otro es el que tenemos que seguir. 

(Km. 0,400) El sendero avanza en dirección sur. Cuando empieza a girar en dirección este hay que ir pendiente para ver un pequeño frente rocoso a nuestra izquierda. En él, a seis o siete metros del sendero veremos la entrada de la primera cueva. A la misma se accede en fuerte pendiente pero no peligrosa. No tiene mucho recorrido pero podemos ver alguna formación interesante. Hay que tener cuidado al final pues parece que hay un sumidero del que debe ser difícil salir.

( El Km. 0,620) Tras ver la primera cueva continuamos por el sendero. A nuestra derecha disfrutamos de buenas vistas del valle de Erro y de la localidad que le da nombre.

A doscientos metros de la cueva vemos a la izquierda un gran farallón rocoso. Allí está la segunda cueva. Pero para llegar a ella lo más fácil es seguir hasta un pequeño claro donde salen varios senderos poco marcados. Allí nos desviamos a la izquierda por un sendero que baja junto al río Erro.

(Km. 0,670) Empezamos a descender, pero enseguida, sin llegar al río, nos desviamos a la izquierda de nuevo y empezamos a ascender por senderos apenas marcados hacia la mole rocosa. Pronto veremos en el paredón la entrada de la cueva.

(Km. 0,770) Llegamos a la cueva. Quizás la primera es más interesante por sus formaciones geológicas, pero sin duda esta lo es por ser el yacimiento arqueológico donde se acredita la ocupación humana más antigua del valle de Erro. Frente a la entrada hay una pequeña plataforma donde pasarían buena parte del tiempo los habitantes prehistóricos de la cueva. La cueva está orientada al Sur, la mejor orientación posible para aprovechar la luz y tener la mejor temperatura, abrigada de los vientos del Norte.

Su boca, de 1,60 m. de ancho por 1,00 m. de alto es bastante pequeña. Da paso a un vestíbulo de tendencia circular de tres metros de diámetro. De aquí se pasa a una primera sala donde tampoco nos podemos levantar. De esta sala se pasa a la más profunda gateando. Hubo un detalle que me llamó bastante la atención. La roca entre las dos salas parece tallada artificialmente para facilitar el paso.

En la última sala nos podemos levantar sin problema. Es un habitáculo abrigado y bastante cómodo. La cueva continúa al fondo y a la izquierda de esta sala por un estrecho pasillo que parece tiene continuidad pero al que no accedí. Si alguien poco corpulento continúa la exploración o ya ha seguido este pasillo, le agradecería que me comentara como continua la cueva. 

Desde la entrada hasta el comienzo de este pasillo medí 17 metros de recorrido. No he encontrado mucha información de este yacimiento arqueológico, únicamente en un artículo de Patxi Ibarrola en la revista Forestal, por lo que si sabéis algo más sobre ella también os agradecería que me lo comunicarais para añadirlo al blog . Parece que no se han realizado excavaciones sistemáticas, pero que por lo menos ha sido habitada desde el Mesolítico (8.000 – 3.000 a.C). Pienso que incluso puede ser anterior su ocupación, ya que su ubicación me recuerda muchísimo a la de la cueva de Abauntz, con niveles Paleolíticos y que también podéis consultar en este blog. También aquí estamos en un saliente rocoso a unos metros sobre el río donde este hace un estrechamiento o cañon. Quizás en el futuro esta cueva del monte Oianeder nos de alguna sorpresa.

(Km. 1,500) Sólo queda volver por el mismo camino. También podemos hacer un pequeño desvío y descender desde la cueva hasta la orilla del rio Erro y disfrutar de este cañón que seguro conocieron perfectamente los antiguos habitantes de la cueva. 

Rutas Arqueológicas en Navarra 



domingo, 13 de agosto de 2023

Bera Megalitos de Amargunko-Lepoa = Navarra




Esta ruta parte de la localidad de Bera, al norte de Navarra, y lleva al collado de Amargunko, donde podremos ver un dolmen y un crómlech. También coronaremos el alto de Meakako Gaina, desde donde tenemos unas buenas panorámicas del entorno.

(Km. 0,00) Dejamos el coche a la entrada de Bera, junto a una rotonda donde hay una farmacia. Desde la rotonda seguimos andando por la carretera en dirección al centro de Bera.

(Km. 0,350) Vamos andando por la acera de la izquierda. Justo antes de llegar a una casa llamada “Villa Cruz Alta”, nos desviamos a la izquierda. Ya vemos aquí las marcas rojas y blancas del sendero GR-11. Esta ruta sigue este sendero en buena parte del recorrido, por lo que es difícil perderse.

(Km. 0,480) Llegamos al puente medieval de San Miguel. Se encuentra en un hermoso paraje del río Bidasoa. También es un lugar histórico, ya que aquí, el 1 de septiembre de 1813 se produjo un enfrentamiento de la guerra de la independencia, donde un capitán británico con un puñado de hombres hizo frente a un fuerte contingente francés. Más información sobre el la defensa del puente en: La batalla del Puente de San Miguel, Bera.´ Según cruzamos el puente entramos en el término municipal de Lesaka.

Cruzamos el puente y seguimos por la derecha. Un poco más adelante hay una bifurcación. Seguimos por la izquierda.

(Km. 0,680) Llegamos a un cruce. Seguimos de frente, siguiendo las marcas del GR-11. Todavía estamos entre casas y el firme es asfaltado.

(Km. 0,900) Bifurcación. Seguimos por la derecha, por la carretera principal. Un poco más adelante, a la derecha vemos un potro de herrar animales. Una verdadera rareza etnográfica.

(Km. 1,250) Acaba la pista asfaltada. Llegamos a una bifurcación. Seguimos por la derecha. Hay un poste indicativo del GR-11. Seguimos dirección “Cabo Higer”. A partir de aquí dejamos atrás las últimas casas de Bera.

(Km. 1,500) Bifurcación. Seguimos por la derecha.

(Km. 2,100) Llegamos a un cruce de pistas. Seguimos de frente. Hay un poste del GR-11 que indica la dirección (Cabo Higer).

(Km. 2,760) Después de una ascensión bastante fuerte la pista por la que venimos confluye en otra pista. Seguimos a la derecha.

(Km. 3,600) Bifurcación de pistas. Seguimos por la derecha, hacia un bosque de pinos que tenemos más adelante.

(Km. 3,850) Bifurcación. Seguimos por la izquierda.

(Km. 3,900) A sólo cincuenta metros una nueva bifurcación. Aquí hay que tener cuidado. A la izquierda hay una alambrada con un paso de banco. Cruzamos la valla y avanzamos entre los helechos por la cuesta para ganar la cima de…

(Km. 4,060) … Meakako Gaina. Desde aquí tenemos buenas panorámicas. Destaca el Larrun, hacia el oeste.

Muy cerca de la cima hay otra alambrada con otro paso. Cruzamos la alambrada y bajamos por la pista que hay al otro lado. Seguimos la pista hacia la derecha.

(Km. 4,350) Llegamos al collado. Poco antes de una casa hay un dolmen y un crómlech separados por una decena de metros. No son muy aparentes, ya que la vegetación los cubre. Los megalitas están señalizados con un pequeño hito en sus cercanías. A pesar de la vegetación se pueden apreciar en el dolmen los grandes monolitos que conformaban la cámara funeraria. Yo fui en primavera, cuando la vegetación está más crecida. En invierno seguro que se aprecian mejor estos monumentos megalíticos.

La vuelta la hacemos siguiendo el GR-11 en sentido contrario (marcas blancas y rojas). Podemos variar un poco el recorrido de retorno de la siguiente manera:

(Km. 5,070) A menos de un kilómetro del collado (750 m.) llegamos a una bifurcación. Aquí en vez de seguir el GR por el mismo camino por el que hemos subido ahora vamos por la izquierda.

(Km. 5,500) Bifurcación. Seguimos por la izquierda. Según bajamos tenemos buenas panorámicas de la zona, ya que por este camino hay menos árboles que tapas las panorámicas. En el horizonte destaca el Larrun.

(Km. 5,630) La pista da un giro de 180 grados hacia la izquierda. Nosotros seguimos recto por un sendero que sale en la misma curva.

El sendero es estrecho, para ir en fila india.

Fuente - Lesaka(Km. 5,800) Pasamos por un bonito rincón, bajo la sombra de los robles. Allí encontramos una fuente.

(Km. 6,750) Seguimos el sendero. Más adelante enlazamos de nuevo con el GR-11.

(Km. 8,800) Sólo queda seguir el sendero hasta volver a Bera. Volveremos a pasar el Bidasoa por el puente de San MIguel. Una vez en Bera merece la pena dar una vuelta por el pueblo, el más poblado de las Cinco Villas. Su monumental iglesia y su Ayuntamiento con la fachada decorada con pinturas son sus monumentos principales.

Rutas Arqueológicas de Navarra 


jueves, 10 de agosto de 2023

Piedra escrita = Cenicientos

 Se trata de una piedra de granito, de unos 7 m de altura y 9 m de circunferencia. En su lado occidental hay labrada una hornacina de cabecera semicircular, en cuyo interior puede apreciarse una escena con dos personas frente a una tercera, ataviadas con ropas talares romanas. A sus pies se sitúan dos siluetas borrosas de animales, posiblemente correspondientes a un bóvido y un óvido o cáprido echados. A la izquierda del espectador se aprecia una inscripción, que se interpretó inicialmente en minúsculas y de época medieval, con el texto "A las tres Marías". Por ello el monumento se pensaba de esta época, en relación con la iglesia del siglo xiii que allí había existido.

Algunos años más tarde, en 1995, la epigrafista de la UAM Alicia M. Canto reconoció la inscripción romana que subsistía bajo diversos retoques medievales y pudo leerla, resultando ser la dedicatoria votiva de un particular en agradecimiento a la diosa Diana, con el texto: A(nimo) l(ibens) s(olvit votum) • Sisc(inius?) Q(uietus?, -uartus?) Dianae, con lo que el monumento sería primeramente un oratorio rupestre romano, a modo de santuario rural. En la Edad Media, ya más borroso todo, viéndose en él tres figuras con ropas largas, fue interpretado como las tres Marías del Nuevo Testamento, retocándose la inscripción para que así lo dijera. Indicó una serie de paralelos para este tipo de santuarios, especialmente el muy conocido de las afueras de Segóbriga, dedicado también a Diana (aunque en su variante de cazadora), que cuenta con una serie de hornacinas grabadas muy similares, así como que la diosa Diana con ropas talares y el oso como su animal favorito tiene un buen paralelo en una dedicación a la diosa Artio de la ciudad suiza de Muri (Museo de Berna), mientras que la garra de oso puede probarse que era una señal delimitadora de bosques (generalmente sagrados) en el mundo romano.

Pero no sería la religiosa su única función. Alineándolo con otros hitos antiguos en una línea N-S, la misma autora propuso que "Piedra Escrita" formara parte de la frontera romana entre las provincias Hispania Citerior y Lusitania, que estaba sin definir bien en su franja meseteña;[5]​ ahora sería posible atribuir Ávila a la Lusitania vetona.

En el entorno se pueden encontrar las clásicas tumbas excavadas en piedra, típicas de época altomedieval.

Para acceder al lugar hay que tomar la carretera de Cenicientos a Almorox y desviarse a la altura del km 4 a la derecha, un poco antes de llegar a la provincia de Toledo. Es fácil de reconocer porque el acceso es ancho y está delante de una curva bastante cerrada (90°) en la que se encuentra una señal indicativa con el punto kilmétrico de la carretera. Tras bajar por el camino unos 280 metros, se llega a una explanada donde comienza una finca privada. Se puede pedir permiso para atravesarla y llegar a otra, desde la que ya se divisa la piedra mirando un poco a la derecha. No hay camino de acceso.



miércoles, 9 de agosto de 2023

Actuación arqueológica - Yacimientos del Calvero de la Higuera o de Pinilla del Valle

 Actuación arqueológica

El Parque Arqueológico del Calvero de la Higuera fue inaugurado en 2015 con el objetivo de convertirse en el punto de encuentro para aquellos interesados por nuestro pasado más remoto, así como en impulso para la economía del Valle. La situación del Calvero de la Higuera a tan solo 80 km de la ciudad de Madrid y dentro del área de influencia del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama es un aliciente más que añadir a su importancia cultural.

Desde su inauguración, se organizan visitas guiadas dirigidas tanto a colegios como al público en general. Las visitas comienzan en el propio pueblo y el visitante puede conocer también información relacionada con la geomorfología del valle, vegetación o la fauna protegida actual.

Yacimientos del Calvero de la Higuera o de Pinilla del Valle

El estudio de los nuevos yacimientos localizados y aquellos por descubrir en las cavidades con registro arqueo-paleontológico del mismo Calvero de la Higuera y de otros promontorios contiguos permitirá ampliar el conocimiento que se tiene de las ocupaciones y relación con el medio de Homo neanderthalensis.



martes, 8 de agosto de 2023

Parque Megalítico de Legaire - Alava

En Legaire existe una gran concentración de construcciones prehistóricas, muchas de las cuales están relacionadas con el pastoreo de montaña.

Este proyecto tiene como objetivo la puesta en valor algunos de esos elementos.

El pastoreo se inició en nuestro entorno en una fecha indeterminada entre 7.000 y 5.000 años antes del presente. Desde entonces y hasta la actualidad se han repetido anualmente en las campas de Legaire las subidas y bajadas del ganado. De la actividad pastoril más reciente se conservan numerosas chabolas y de la prehistoria, numerosos megalitos construidos con grandes piedras, de ahí su nombre: mega-litos.

En Legaire se han catalogado numerosos construcciones megalíticas: 14 menhires, 70 túmulos, 3 dólmenes y 1 círculo de piedras.

Los menhires son monolitos de varios metros de altura con un significado incierto.

Los túmulos son acumulaciones de piedras que no suelen alcanzar los 5 m de diámetro y el ½ m de altura, que servían para cubrir un cadáver o sus cenizas.

Los dólmenes son túmulos que en su interior tienen una cámara delimitada por varias losas y que servía como panteones donde se enterraron numerosos cadáveres durante varios siglos. 

El círculo de piedras alude a la disposición de las piedras. 

El  de Akarte fue el primer menhir descubierto en Álava. Fue hallado por T. Aranzadi, J. M. Barandiarán y E. Eguren en 1919.

Unos años después, en 1925, E. Eguren excavó los dólmenes de Legaire Norte y Sur, y finalmente, en 1985, J. I. Vegas excavó, restauró y recolocó el círculo de piedras de Mendiluze y excavó el menhir del mismo nombre.







 






 


 




 


Cantera de Baio


Dada la estructura geológica y otros condicionantes litológicos son muy pocos los lugares en la Sierra de Entzia donde pueden recogerse bloques de caliza en superficie. Teniendo en cuenta esto, es bastante probable que la mayoría de los menhires y dólmenes de Legaire se construyeran con piedras procedentes de este lugar; incluso es posible que algunas losas de los dólmenes de Soginetxe (a 6 km) y de Aizkomendi (a 3,5 km) fueran conseguidas aquí.


Se tratan todas ellas de calizas dolomitizadas del Paleoceno, formadas hace 60 millones de años, en la plataforma marina noribérica.


Estas losas fueron extraídas y trabajadas con mazas de piedra, ya que en el Neolítico no existían herramientas metálicas, y se transportaron empleando animales como caballos o bueyes, arrastrándolas en seco, o bien con la ayuda de narrias.


Siglos más tarde, las mismas calizas se excavaron en canteras del Raso de Zezama, a 3 km en dirección al puerto de Opakua, en épocas romana y medieval