jueves, 10 de junio de 2021

Abrigos de Peñas de Cabrera - Casabermeja


Los abrigos de Peñas de Cabrera están enclavados en un paisaje extraordinariamente conservado, donde la mayoría de especies vegetales y animales son autóctonas y propias de la región mediterránea, y, por tanto, de gran valor ecológico.

La zona en que se enmarca el conjunto rupestre, en el municipio de Casabermeja, Málaga, con una superficie aproximada de 15 hectáreas comprende por entero el Cerro de Cabrera, cuya mayor elevación se sitúa a 666 metros de altitud. La nota más singular del paisaje es sin duda la gran concentración de abrigos rocosos, que  se suceden siguiendo los estratos pétreos que afloran en sus laderas.

El interés cultural del lugar se define fundamentalmente por las pinturas prehistóricas esquemáticas presentes en muchos de estos abrigos, así como otras formas grabadas, tanto en su interior como exterior, de diseños mayoritariamente circulares y lineales. El arte esquemático se caracteriza por presentar formas muy simplificadas ya sean figuras humanas, animales o signos. El marco cronológico de estas manifestaciones suele abarcar el Neolítico y la Edad del Cobre.

En total se han contabilizado 77 abrigos rocosos, 25 de ellos pintados. Las representaciones pintadas de Peñas de Cabrera, se caracterizan por su esquematismo, con preponderancia de figuras antropomorfas sobre el resto de formas, lo que se traduce  en una gran uniformidad estilística. El color rojo con diferentes matices es el único utilizado, observándose tonalidades que van desde las anaranjadas hasta las parduzcas y violáceas.

No se dan superposiciones de figuras por lo que puede suponerse que todo el conjunto pudo ser realizado hacia la misma época, pero sí se han documentado repintes, lo es un claro indicio de las perduraciones en el tiempo del uso social de estas manifestaciones gráficas.

La  sustancia empleada para la confección de las pinturas es básicamente óxido de hierro disuelto en algún líquido y la técnica más empleada para la aplicación de la pintura es la digitación.

El espacio pictórico se utiliza de diversas formas, a veces se representan figuras aisladas, o bien formando composiciones complejas tendentes a la narración y son muy interesantes los motivos adaptados al relieve natural de la roca soporte.

También se han localizado siete abrigos con grabados rupestres. Los grabados comparten espacio con los motivos pintados y responden a las formas denominadas cazoletas, pequeñas semiesferas que se  rodean de superficies muy pulidas y que se suelen ubicar en el suelo del abrigo. Las otras formas grabadas son básicamente líneas incisas en la roca.

Por su ubicación y condiciones naturales este es un lugar especial y singular donde la concentración de abrigos en un espacio muy determinado debió ejercer un fuerte atractivo para estas poblaciones prehistóricas que valoraban estos soportes pétreos como contenedores de sus manifestaciones artísticas y expresión de sus modos de vida, encontrando en ellos un modo de fijar y comunicar ideas que eran, sin duda, trascendentes para  sus comunidades, pudiendo de este modo, transmitirlas de generación en generación, todo ello conectado directamente con el entorno y el paisaje en el que se inscribían.

Debido a estos excepcionales valores, el Decreto  530/2012, de 4 de diciembre, delimitó e inscribió en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Zona Arqueológica, el Bien de Interés Cultural denominado Abrigos de Peñas de Cabrera y Dolmen del Tajillo, en Casabermeja, Málaga. BOJA n.º 246, de 18 de  diciembre de 2012

Junta de Andalucía 

miércoles, 9 de junio de 2021

Talayot de s’Heretat - Capdepera


El Claper des Gegant o el Talayot de s’Heretat es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de las Islas Baleares, en España, y está relativamente bien conservado. Fue un poblado talayótico situado en Cañamel, en el municipio de Capdepera. Está formado por diversos talayotes, habitaciones circulares, rectangulares y ovaladas, protegidos por una muralla con diversos portales, además de pequeñas construcciones en el exterior.

Este yacimiento se sitúa en una propiedad privada, aunque hay un horario de visita estipulado. El recinto se halla en el municipio de Capdepera, exactamente en la loma del Puig de sa Tortuga, al lado del actual Golf de Cañamel .

RouteYou 

martes, 8 de junio de 2021

Cova Negra - Játiva


En el meandro más amplio del río Albaida aparece el yacimiento arqueológico de la Cova Negra, hogar del hombre de Neandertal en el Paleolítico. 

La cueva recibe su nombre por el color oscuro de sus paredes. En su interior se han encontrado restos humanos y pinturas; nos encontramos en un espacio de importancia fundamental para comprender la cultura Musteriense y la realidad de los neandertales. 

En el Museo del Almodí se exhibe una reproducción exacta de un hueso parietal de la época, descubierto en la cueva.

Játiva Turismo 

sábado, 5 de junio de 2021

Santuario de Son Corró - Costitx


El  Santuario de Son Corró está ubicado en la parte central de Mallorca, en las afueras de la localidad de Costitx. 

Data del siglo V al siglo II A.C., se trata de un conjunto de columnas ubicadas en una pequeña elevación del terreno. Están ordenadas en forma de rectángulo de 5 metros de largo por 4 de ancho

El yacimiento de Son Corró fue descubierto a finales del siglo XIX. Los restos hallados estaban esparcidos por la zona por lo que la reconstrucción del santuario podría no ser exacta.

Junto el hallazgo de las piezas de las siete columnas existentes también se encontraron tres cabezas de toro de bronce a tamaño natural, actualmente están expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Son Corró forma parte de un conjunto de cinco yacimientos situados en las cercanías.

El recinto dispone de zona de aparcamiento para facilitar la visita y se encuentra a escasos metros de la carretera que une las localidades de Costitx y Sencelles.

El Santuario de Son Corró está incluido en la ruta arqueológica de Sencelles junto a otros cinco yacimiento arqueológicos.

El Santuario de Son Corró está ubicado entre las localidades de Costitx y Sencelles en la parte central de Mallorca. La carretera que une estas dos localidades, la Ma-3121 pasa junto al yacimiento.

Mallorca Tourist Guide

viernes, 4 de junio de 2021

Poblado ibérico de la Carencia - Turis


La ciudad Iberorromana fortificada La Carencia, también conocida como poblado ibérico La Carencia, es un yacimiento ibero-romano que fue descubierto en 1887 y se encuentra situado a tres kilómetros del municipio de Turís, en la cordillera del Portell, en la comarca de la Ribera Alta de la provincia de Valencia. Está considerado como Bien de interés cultural.

La Carencia de Turís es una antigua ciudad ibérica, con más de ocho hectáreas, que inició su andadura en el siglo IV a. C. perviviendo hasta el siglo II d.C., en tiempos romanos, aunque con un área más reducida, y siguió estando ocupada en época islámica con una torre vigía. 

El yacimiento de La Carencia se dio a conocer en el siglo XIX, pero no es hasta 1971 cuando se hace la primera excavación que muestra materiales de las culturas del bronce, hierro, romana y árabe (gracias a los trabajos de la investigadora Milagros Gil-Mascarrell en los años 1971-72 se conoce la cronología de una parte del yacimiento así como el tipo de construcciones y extensión de una parte del poblado, que tiene una ocupación desde el Bronce Final, continuando en las épocas Ibérica, Romana Republicana y Roma Imperial hasta llegar al periodo islámico con la construcción de una torre).  Se puso al descubierto una reducida parte del conjunto con varias habitaciones y niveles de ocupación de los siglos IV al I a. C. ​ 

En el año 2001 se inició un proyecto de la Diputación de Valencia, bajo la dirección de la conservadora del Museo de Prehistoria de Valencia, Rosa Albiach Descals, gracias al cual se pudo documentar tres murallas con torres construidas para defender, tener buena visibilidad del territorio y dar monumentalidad al lugar, entre los siglos IV y III a. C. Los expertos consideran que en el siglo VI a. C. se consolidó y se estabilizó el poblado íbero con cinco asentamientos, y más tarde, en el IV, se considera el gran momento de la cultura íbera en el territorio , ya que es en este momento cuando se crea un recinto fortificado con construcciones en su interior. El hallazgo de esculturas refuerza su entidad como centro con una cierta aristocracia local. 

De los siglos II y I a. C. se han encontrado un total de 22 yacimientos con materiales cerámicos íberos y romanos, lo cual pone en evidencia un índice de ocupación mayor que antes. Se pueden encontrar por toda la ciudad vestigios que muestran signos de defensa, resistencia, incendio y destrucción. Para la arqueóloga Rosa Albiach, la Carència sería la llamada ciudad perdida, Kili, siendo uno de los elementos que demuestran su importancia la cerámica de importación que demuestra que el poblado mantenía comercio con Grecia y Roma.

La Carencia está en una amplia llanura con relieve cárstico, donde destacan algunos macizos surcados por el río Magro, con numerosos barrancos y fuentes que emergen al borde de las montañas. La proximidad al río Magro, afluente del Júcar, condicionó su ubicación ya que de este modo podía contar con una red comercial fluvial y terrestre de la antigüedad en contacto directo con el comercio marítimo. La intensa actividad comercial que tuvo, queda patente por el hallazgo de numerosos objetos griegos, fenicios, ibéricos y romanos, destacando un millar de monedas. La identificación de este asentamiento con la ceca bilingüe Kili/Gili (siglo III a.C.) atiende, actualmente, a la dispersión espacial de las monedas.

Tiene una situación estratégica, entre la costa y las comarcas interiores, cosa que le proporcionó un carácter de núcleo distribuidor de mercancías hacia las comarcas de interior. Al yacimiento se puede acceder por tres caminos diferentes. Por el noroeste de la vertiente, por el que se puede circular con vehículo. Por el sudoeste llegamos a la cota más baja del poblado. Y, por último, al este de la montaña casi perdido por la vegetación y por el que se llega a una fuente situada en la parte media del poblado. En la llanura que rodea la montaña de La Carencia se encuentran muchos restos arqueológicos, así, se levantan algunas pequeñas colinas donde se ubican poblados de la época de Bronce e ibéricos y en algunas terrazas del río Magro se hallan también restos de villas romanas.

Por su situación elevada, desde la ciudad se controlaba y divisaba un amplio territorio: por el sudoeste y al fondo de la sierra del actual término de Dos Aguas y el poblado ibérico de Pico de los Ajos (Yátova) y por el sudeste el puerto de Buñol. Por el norte se divisan al fondo las últimas estribaciones de la sierra Calderona y detrás de la actual localidad de Loriguilla, la cima de la ciudad ibérica de Edeta (Liria). Hacia el este en un día claro se puede llegar a ver el mar Mediterráneo.

La extensión de la ciudad era grande, de más de ocho hectáreas, y contaban además con doble muralla exterior. La primera muralla encerraba un recinto denominado por Milagros Gil-Mascarell, “la acrópolis” , se sitúa en el punto más alto de la cima, es considerado el recinto más antiguo, ocupa 0,3 hectáreas con un perímetro de 246,49 metros cuadrados. También se conoce desde las excavaciones de los años 70, una torre denominada torre Este, que no conserva toda la planta sus medidas son 4,26 x 4,90 metros. En el interior del recinto se han encontrado restos de cerámica ibérica, itálica con barniz negro, carbón, escoria de metal, malacología y fauna con una datación de los siglos II-I a.C. En un nivel más bajo se ha encontrado cerámica ática de barniz negro así como fenicia e ibérica. La cronología de este nivel sería la del momento de construcción de la muralla que podría estar entre los siglos IV-III a.C.[ Respecto al recinto rodeado por la segunda muralla, el estudio arqueológico y de historia antigua, junto a otras disciplinas relaciona las reformas y tapiados de la muralla con la presencia cartaginesa y romana en Iberia, con los enfrentamientos bélicos de la segunda guerra púnica (218-201 a. C.) y las Guerras Sertorianas (83–72 a. C.). Este recinto se halla situado en mitad de la ladera sur, a 348,60 m, ocupa una superficie de 18.684,52 m², equivalente a 1, 86 hectáreas. La muralla del tercer recinto, dataría de la época de la fundación romana de Valentia (138 a.C), que cierra una superficie de 85.377, 95 m², poco más de 8,6 hectáreas.

Los materiales empleados para la construcción de todos los tramos de muralla y de sus torres, son sillares y tierra. La captación de agua para el abastecimiento cotidiano se hizo de fuentes y cisternas así como de las simas y cuevas de esta montaña.

Wikipedia 

jueves, 3 de junio de 2021

Marroquíes Bajos - Jaén


Todos estos yacimientos arqueológicos hoy desaparecidos por la poca sensibilidad y miras de futuro de nuestros políticos. Se define por la superposición de varios asentamientos de diversas épocas: prehistoria reciente, protohistórica, romana, medieval y moderna.

El primer emplazamiento propiamente urbano de Jaén.

El asentamiento prehistórico de Marroquíes Bajos en su máxima extensión llegó a alcanzar las 34 hectáreas de perímetro amurallado.

Por la tipología de las estructuras y la factura de los materiales cerámicos se puede adscribir a un horizonte con inicios en el III Milenio a. C. y pervivencia hasta la primera mitad del II Milenio.

Se organizaba en forma de cinco círculos concéntricos y tenía un sistema muy ingenioso para captar el agua procedente de los arroyos que bajaban del Cerro de Santa Catalina. Obra de ingeniería sin par en la Península Ibérica entonces.

Cada círculo se correspondía con un área de ocupación y estaba rodeado de un canal del que partían otros fosos transversales intercomunicados con los sucesivos anillos.

Las estructuras corresponderían a un gran poblado, o a una superposición de ellos, de amplia secuencia cronológica y diversas funciones: habitacional, almacenadora, funeraria, defensiva, con frecuencia compartidas.

El poblamiento se estructura, prácticamente durante todo el proceso, en torno a los sistemas de fortificación y canalización.

Los anillos concéntricos que, con variantes puntuales, consisten en fosos excavados en el firme con sección diversa: mayoritariamente en "U" o en "V", acompañados en su lado interno de empalizadas, muros de adobe y/o muros de piedra (Marroquíes Bajos. Muralla).

Se conocen bastiones (parcelas B2, 3, 4, 5 y E2-4 de la UA 23) (Marroquíes Bajos. Bastiones) y accesos (parcela E2-4 de la UA 23) (Marroquíes Bajos. Puerta del Cuarto Anillo).

En la zona interfosos, y en ocasiones sobre ellos, se ubican las construcciones.

Las viviendas ofrecen diversas tipologías (subterráneas, con postes o con zócalo de piedra y adobe), predominando las de planta circular.

Estructuras de habitación:

1. Estructuras excavadas en la roca, de base circular, perfil preferentemente campanado y diverso tamaño y profundidad.

2. Estructuras cilindro-cónicas de materia vegetal y barro, con perímetros fijados por pequeñas zanjas y hoyos de poste.

3. Cabañas circulares u ovales construidas con zócalo de piedra.

Estructuras de almacenaje:

1. Silos excavados en la roca de planta circular y sección en "U" o acampanada.

Estructuras funerarias:

1. Fosas excavadas en la roca con enterramientos múltiples de planta y sección similar a la de las estructuras de habitación.

2. Pithoi

La muralla llegó a tener un grosor de 2 m, estaba realizada en adobe y delimitaba el cuarto y quinto anillos.

El último anillo quedaba más vulnerable y en su parte sur, correspondiente al emplazamiento conocido como Marroquíes Altos, se ubicaba la necrópolis, donde se empleaba un ritual de enterramiento colectivo basado en cuevas artificiales.

A lo largo del segundo milenio a. C. aparecen los primeros vestigios de ocupación prehistórica en la ladera del Cerro de Santa Catalina.

Se evidencia así la coexistencia de pequeños núcleos de hábitat y cierta tensión territorial que culmina en el abandono progresivo del gran emplazamiento calcolítico, cuya red hídrica se fue convirtiendo en un terreno pantanoso, como se evidencia en los restos palinológicos.

Su sustitución por otras referencias urbanas de ocupación es un fenómeno que resulta bastante complejo y dilatado en el tiempo, desembocando a partir del Bronce Final en el desarrollo del poblado ibérico de Puente Tablas (Oppidum del Puente Tablas).

Al no haberse superpuesto edificaciones en épocas recientes, la conservación de las huellas del pasado es mucho mayor, y en sentido contrario los movimientos de tierras son de gran envergadura y más continuos.

Es decir, en la zona de Renfe existían una mayor calidad y cantidad de datos para recuperar la memoria de nuestra ciudad y por el tipo de crecimiento previsto allí su riesgo de desaparición era mucho mayor.

La Consejería de Cultura decidio incoar el procedimiento para Catalogar específicamente esta zona dentro del Patrimonio Histórico Andaluz. Es decir, se escogió el rango de protección más alto según la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, similar al que posee la Catedral de Jaén, por ejemplo. Esta resolución fue firmada en junio de 1995 y publicada en el Boletin Oficial de la Junta de Andalucía en noviembre de ese mismo año. Aún así todo se destruyó.

La existencia de restos arqueológicos desde la Edad del Cobre hasta la Edad Media.

Se puso de relieve el conflicto entre la necesidad de documentación y conservación del Patrimonio Arqueológico y el nuevo desarrollo urbanístico y especulativo del suelo en la ciudad ganando el Ladrillo y destruyendo un valiosísimo patrimonio arqueológico y turístico.

Desde mediados de los años ochenta las intervenciones arqueológicas en la ciudad de Jaén, tanto en el Centro Histórico como fuera de él han llevado a una serie de propuestas de los expertos hacia los gestores y demás agentes implicados de la ciudad, encaminadas a establecer un equilibrio entre planeamiento, desarrollo urbano, actividades arqueológicas y recuperación de la memoria histórica de la ciudad.

Estas intervenciones desde la Arqueología urbana han generado una cantidad importante de materiales e información sobre la ciudad que no podemos percibir desde la superficie, parte de ellos se encuentran en custodia en el Museo Provincial donde pueden ser visitados.

La Zona Arqueológica de Marroquíes ocupa una extensión aproximada de 40 hectáreas.

Cuando comenzaron los primeros movimientos de tierras para la construción se puso de manifiesto parte de la ocupación humana que esa zona había contenido desde el III milenio antes de nuestra era hasta los siglos XII y XIII.

La relación que esta zona hubo de tener con lo que tradicionalmente se había considerado orígen y desarrollo de la ciudad más antigua en torno al Cerro de Santa Catalina y sus laderas, lo que identificamos con la ciudad ibero-romana y medieval.

Los trabajos de Arqueología urbana acometidos en esta zona desde Febrero de 1995 hasta la actualidad han permitido documentar la existencia de diversas fases culturales.

De ellas, la fase más conocida por su extensión y número de construcciones es la perteneciente a la Edad del Cobre (III milenio antes de nuestra era).

Se han estudiado viviendas excavadas en la roca o cabañas y otras construidas con zócalos de piedra y postes, posiblemente de madera, que sirven de soporte a techumbres de materia vegetal, silos o lugares para almacenaje, espacios dedicados a la metalurgia (con lo que ello implica del dominio humano sobre la producción de herramientas y la transformación de los minerales), estructuras de tipo defensivo, fosos y murallas, también sepulturas colectivas similares a las documentadas en 1950 durante las obras de la Iglesia de Cristo Rey en la zona de Marroquíes Altos; estas se encuentran situadas al Este, en una de las zonas más extremas del poblado.

La delimitación de este poblado aún no es definitiva, en la actualidad los límites del mismo están en las líneas de fortificación y delimitación de murallas y fosos.

Se han localizado cinco fosos aunque hay indicios de un sexto, desarrollados en círculos concéntricos con líneas de muralla en ocasiones perpendiculares a los fosos que al parecer garantiza un sistema defensivo bastante seguro; en otros casos se encuentran reforzando la parte interior del foso.

En estos fosos tenían canalizado el arroyo de la Magdalena, para tenerlos a nivel y que discurrieran las aguas por todos, donde faltaba terreno lo añadían y donde sobraba lo quitaban.

Es una Gran Obra de ingeniería con una perfección increíble de 5000 años de antiguedad. Hay que tener en cuenta que 500 años antes de que se construyera la Gran Pirámide de Keops en Jaén se hicieron 5 o 6 fosos concéntricos con unas dimensiones espectaculares. Hay que tener en cuenta que el quinto anillo tiene un perímetro de 11 Kms.

Es increíble que se haya perdido la que posiblemente sea la ciudad más antigua de occidente. Ya que estamos hablando del Calcolítico y se estima que podría tener una población de 11.000 habitantes y una antiguedad de 5000 años. Cuando por la misma época y unos kilómetros más hacia el sur, en la Sierra de Jaén estában viviendo sus contemporaneos en cuevas y en grupos familiares de no más de 15 personas.

Una colosal obra de ingeniería de caracter defensivo para defenderse de ¿quien?. Estamos hablando de los origenes de la civilización. ¿De quien tenían que defenderse?

También hay que tener en cuenta que debía de existir un comercio y un transporte ya que en las cabañas se han encontrado utensilios para el trabajo del metal, y la materia prima más cercana estaba en Sierra Morena.

Y si había comercio y no existía la moneda se supone que el pago se haría con productos no perecederos como el grano, del que se han encontrado varios silos de este producto.

Algunos autores la han relacionado por sus anillos concéntricos a la descripción de Platón con la Atlántida.

La Edad del Cobre o calcolítico es una época importante en la Prehistoria, pues tras la revolución neolítica comienza a aparecer la metalurgia, la complejidad social, el control humano del territorio y la expansión demográfica en la Península Ibérica.

Concretamente la Edad del Cobre en Jaén representa la consolidación de la economía agraria y la emergencia de un sistema territorial, articulado por centros importantes como Marroquíes Bajos en Jaén o los Alcores en Porcuna.

De Epoca Romana se han documentado diversas estructuras hidráulicas excavadas en la roca utilizadas para el regadío del campo cultivado de la ciudad romana de Aurgi (Jaén romana), y los restos de la villae donde se centralizaba esta explotación agraria. Tambien se ha encontó el primer molino industrial de producción de Aceite de Oliva.

De Epoca Islámica, cuando Jaén era Yayyan, también se han documentado diversas fases, restos de viviendas de los siglos IX y X; una alquería o pequeña aldea dedicada a la explotación agrícola y ganadera con casas con habitaciones en torno a varios patios (S.XI y XII).

El Jaén de hace 5.000 años.

Como si quienes habitaron estas tierras treinta o cuarenta siglos atrás pretendieran darnos una lección de lógica y sabiduría, el orden y la racionalidad con que construían murallas y fortificaciones de gran solidez, como el sentido de lo utilitario presidía la labor constructora y el agudo ingenio de nuestros antepasados era capaz de canalizar el viejo arroyo de la Magdalena con dos muros laterales en vez de recurrir a la solución más económica pero menos duradera de la simple excabación de una zanja.

Jaén carece de un faro monumental que al modo de Alhambra o Mezquita, atraiga al turismo y cuando lo encontró lo destruyó.

El tejido arqueológico es, problablemente, el más rico de España que es tanto como decir de Europa Occidental.

En la zona denominada SUNP-1 de Marroquíes Bajos sacarón a la luz una importante necrópolis calcolítica de la Edad del Cobre. Se trata de seis tumbas colectivas con unos 15 individuos cada una, de diferentes edades y de ambos sexos, unos en posición fetal y otros acostados de lado.

Se trata de una de las necrópolis colectivas más importantes encontradas hasta la fecha de ese periodo histórico.

Se han conservado una pequeña parte de las excavaciones bajo el Colegio Miguel Castillejo (Marroquíes Bajos. Yacimiento del Colegio Miguel Castillejo) y se acceden a ellas a través de una trampilla ubicada en el interior del colegio.

Polémico ha sido el sellado de la excavación arqueológica de la Calle Cataluña número 3 (Marroquíes Bajos. Excavación arqueológica Calle Cataluña nº 3).

Declarado Bien de Interés Cultural (aunque de poco le ha servido).

Redjaén 

miércoles, 2 de junio de 2021

Poblado Prehistórico de El Llano de la Virgen - Coín


Este Poblado Prehistórico, en Coín, está situado en la cima amesetada del cerro Llano de la Virgen.

Abarca una superficie de unas 7 hectáreas y está enclavada en un terreno abrupto. Actualmente hay una amenaza para este yacimiento, la construcción de un complejo residencial. 

Es un yacimiento del final la Edad del Cobre y quizás, también del Bronce. Además se han hallado restos de cerámica de época medieval aunque se cree que pueden provenir de arrastres de la zona norte del llano, donde se encuentran situados los restos de una posible alquería medieval.

Guía Repsol