jueves, 26 de septiembre de 2024

Yacimiento arqueológico del Cerro de la Encina (Monachil) - Granada

El Cerro de la Encina es uno de los yacimientos de la Edad del Bronce más importantes de Granada, presentando similitudes con otros asentamientos de esta época, como Castellón Alto en Galera. 


El Cerro de la Encina es un asentamiento situado en la margen derecha del río Monachil. El poblado se encuentra en una amplia cumbre que se extiende sobre un terreno fuertemente escarpado y cuenta con una notable situación estratégica. El registro material que ofrece este yacimiento muestra desde hallazgos de cerámica campaniforme, pertenecientes a un poblamiento anterior al principal, de la Cultura Argárica, hasta su abandono en el Bronce Final. 

El asentamiento se compone de tres grandes recintos defensivos, sucesivos en el tiempo, situados en la meseta central. La construcción de las viviendas y espacios de trabajo se solventaba con el aterrazamiento de la ladera del cerro. Las viviendas exhumadas presentan una planta cuadrangular con división de estancias al interior. Se observa una peculiaridad durante el Bronce Final, periodo en el cual aparecen cabañas aisladas de planta oval con muros de barro y ramaje.  

Los enterramientos se realizan al interior de las viviendas bajo el suelo, como es habitual en la cultura Argárica. Consiste en una inhumación individual, doble o triple, realizada en pozo con cuevecilla lateral excavada en la roca y cerrada con un murete de mampostería o una laja de piedra. Los difuntos se entierran siempre en posición fetal y acompañados de ajuares funerarios. El estudio realizado sobre las paleopatologías y el desarrollo muscular de las inhumaciones apoya una organización social claramente estratificada, con un acceso diferencial a los bienes de producción. En total, se han localizado un total de 22 sepulturas. 

El yacimiento cuenta con una larga trayectoria de investigaciones, que van desde los años 70 del siglo XX a nuestros días. Se han centrado en diversos aspectos: estudios sobre el poblamiento, sobre los individuos y sus restos óseos, restos faunísticos, restos materiales, como ajuares y cerámica, así como instrumental óseo.


Tú patrimionio 



jueves, 19 de septiembre de 2024

Puntal del Tío Garrillas (Pozondón) Teruel

Conserva cinco tramos de la muralla que rodea el poblado. Los sillares son de arenisca bien escuadrados. Está asentada sobre la roca natural. Unas de las puertas de acceso es visible, con tramo curvo mientras en el límite sur es un muro en escuadra. La excavación de Berges, M. ha descubierto muros que delimitan habitaciones. Junto a la muralla y la entrada del poblado se han descubierto restos de escalones de lajas de arenisca.

Se han hallado grabados rupestres en dos paneles. Destaca la representación de una escena ecuestre o de equitación. Contiene hasta treinta figuras de zoomorfos, retículas geométricas, baras, cazoletas y una figura funeraria.

El  Puntal del Tío Garrillas está incluido dentro de la relación de cuevas y abrigos con manifestaciones de arte rupestre considerados Bienes de Interés Cultural en virtud de lo dispuesto en la disposición adicional segunda de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés. Este listado fue publicado en el Boletín Oficial de Aragón del día 27 de marzo de 2002.

Patrimonio Cultural de Aragón 






lunes, 16 de septiembre de 2024

Castro de lrueña = Salamanca

El yacimiento conocido como Castro de Irueña fue declarado Monumento Histórico el 3 de junio de 1931 con el nombre Ruinas de Urueña. Está situado a unos cuatro kilómetros y medio al sur de la localidad de Fuenteguinaldo(Salamanca), en una plataforma elevada que circundan el río Águeda por el este y el arroyo Rolloso por el norte y noroeste, formando un espigón bien defendido. Sobre este emplazamiento se levantó un castro durante la Edad del Hierro, protegido por fosos externos y una muralla de 1822 metros de longitud que encierra un espacio de 14 hectáreas. Este castro fue romanizado bajo el nombre de Vrvnia y alcanzó probablemente el rango municipal en época flavia. Después de un período en que tal vez estuvo deshabitado, vuelve a ocuparse en la Edad Media, con una cita documental de 1168, con el nombre de Oronia y ya como lugar poblado. La documentación parece marcar su despoblación en la Baja Edad Media.

Las primeras noticias arqueológicas se las debemos a Manuel Gómez-Moreno, que visita el castro entre 1901 y 1902. Fue excavado en los años treinta del siglo XX por el erudito local Domingo Sánchez, aunque la documentación se ha extraviado en gran parte. Los trabajos más recientes son las prospecciones realizadas para la elaboración de un proyecto de intervención, redactado por Manuel Carlos Jiménez, Ángel León y José Carlos Marcos en 2014 y 2017, las prospecciones realizadas en 2017 bajo la dirección de Luis Berrocal-Rangel, y la restauración en 2016 y 2017 del verraco conocido como La Yegua. Entre los años 2018 y 2109, en el marco del Programa INTERREG V-A de Cooperación Transfronteriza España-Portugal, (POCTEP 2014-2020), en el proyecto “Patrimonio en Común” (0145_PATCOM_2_E), promovido por la Junta de Castilla y León y la Dirección General de Cultura Norte de Portugal, se han realizado nuevos sondeos arqueológicos por parte de Manuel Carlos Jiménez en tres sectores; también se ha procedido a la instalación de la señalética de acceso y explicativa en el yacimiento, que facilita la visita.

Además del recinto defensivo, en el interior del castro son evidentes las ruinas de construcciones en cuatro espacios ya definidos por Domingo Sánchez en sus excavaciones: El Palacio/La Plaza, con restos monumentales como basas y tambores de columnas y otros elementos de arquitectura romana, además de una reocupación funeraria tardoantigua o medieval, Calle, quizás un desagüe de grandes dimensiones, Casetones, frecuentemente expoliado para recuperar baldosas de barro, y Los Hornos, donde el excavador identifica dos estructura con esta función; además del verraco de La Yegua

Junta de Castilla y León 



jueves, 12 de septiembre de 2024

Estación megalítica de Armañón = Euskadi

Estación megalítica compuesta por 14 elementos. Se desarrolla en el límite norte del Valle de Carranza, con el monte que da nombre a la estación como altura más importante (859 m).

La composición del suelo es de arenisca aunque también presenta calizas urgonianas en algunas zonas. El aprovechamiento es de pastizal con áreas arbustivas generalmente para ganado vacuno que pasta en semilibertad.
Alguno de los dólmenes ha sido objeto de excavación, habiendo proporcionado material lítico de interés.
Pertenecen a esta estación los siguientes monumentos megalíticos:
Dólmenes: de Armañón I, Campo Diego, La Galupa I, II, IV y V, La Lama y Suceso.
Túmulos: de Carcelares, La Galupa III, Picosal II y Surbías.
Estructuras de Biroleo I y II.
Euskadi.eus


miércoles, 28 de agosto de 2024

Dólmen de la Mina = Lantarón - Alava

Presenta una planta poco habitual y de difícil definición, lo que hará que unos hablen de la existencia de dos cámaras, otros de cámara y antecámara, e incluso otros interpreten esta última como pasillo. En cualquier caso, las losas areniscas delimitan dos recintos, el principal o la cámara (de mayores dimensiones) constituida en base a 7 losas (5 todavía en pie, quedando al interior de la misma otra serie de losas caídas) que delimitan un espacio interior de planta poligonal (2,85 m x 3,40 m y altura de 2,40 m). Otras 7 losas configuran otro recinto pegado al anterior por su lado sur. Este presenta dimensiones más reducidas, con una altura de 1,05 metros. Se encuentra en parte cubierto por piedras procedentes del túmulo.

El túmulo, de planta ovalada, destaca notoriamente sobre el terreno. Presenta una altura de 2 metros y unas dimensiones en el más largo de sus ejes de 23 metros (E-W). Este túmulo va creciendo en sus bordes, al recibir nuevos aportes resultado de la constante roturación de los campos que le rodean. Se instala en medio de campos de cereal, por lo que los trabajos agrícolas han perfilado claramente el monumento, creando el límite del túmulo casi vertical.
Euskadi.Eus


martes, 20 de agosto de 2024

Yacimientos Arqueológicos en El Molar - Alicante

Recopilatorio de pequeñas joyas, piezas de cerámica a mano, objetos de bronce, vajillas, ánforas, copas, una escultura de toro, etc. Proceden de dos campañas de excavaciones arqueológicas en la necrópolis ibérica de El Molar

MARQ



Poblado ibérico del Cerro de la Cruz = Almedinilla - Córdoba


El poblado ibérico del Cerro de la Cruz se ubica en el término municipal de Almedinilla (Provincia de Córdoba, España), en el área geográfica de la Sierras Subbéticas, que se continúan por territorio de las provincias de Jaén y Granada. Ocupa uno de los típicos anticlinales calizos que conforman la orografía de esta zona. El Cerro de la Cruz domina Almedinilla por el suroeste, ofreciendo una ladera al norte de muy difícil acceso. Data del siglo iii a. C., siendo unos de los pocos poblados de Baja Época Ibérica.

Descripción

El yacimiento arqueológico ocupa una extensión de unos 50.000 metros cuadrados y, al menos, en superficie no conserva restos de murallas ni estructuras defensivas adscribibles a época ibérica. Se halla cubierto en su mayor parte de quercinias y retamas, si bien el olivar ha avanzado bastante por la ladera sur.

Las distintas campañas de excavación arqueológica, que fueron emprendidas sucesivamente por Maraver, Paris, Engel, Navascués, Santa-Olalla y Vaquerizo, han puesto de manifiesto que se trata de un poblado ibérico en ladera, dispuesto en terrazas escalonadas que han sido directamente excavadas en la roca, aprovechando su superficie.

El poblado íbero del Cerro de La Cruz está declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los pocos poblados de Baja Época Ibérica (siglos II-III a. C.) excavados en Andalucía. Muestra el urbanismo de la época distinguiéndose las estancias según el uso que tuvieran: almacenes o talleres de artesanos presentando lugares de hábitat y de trabajo (molinos de harina, aljibes, almacenes de ánforas, pesas de telar, etc.).Las construcciones poseen un zócalo de piedra y un alzado de ladrillos de adobes o tapial, conservándose en algunos casos la impronta de la ventana, la puerta o los agujeros de los postes que sustentaban el segundo piso de estos edificios.

Descubrimiento

En el año 1867 Luis Maraver y Alfaro, llevó a cabo excavaciones arqueológicas en la necrópolis de los Collados, situada en las inmediaciones del Cerro de la Cruz, en Almedinilla, afloraron más de 250 tumbas de época ibérica,en las que se pudo documentar unos ricos ajuares formados, principalmente, por armas: falcatas, lanzas, puñales, puntas de flecha, etc. La denominación de algunas de las armas más características del mundo ibérico con el nombre de "tipo Almedinilla", como es el caso de las "falcatas", supone una acreditación real de la importancia que ya desde esos momentos se concedió a los vestigios encontrados en el poblado del Cerro de la Cruz.

Wikipedia