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sábado, 13 de mayo de 2017

Culchas

Culchas (ca. 204-194 a.C).
Rey del antiguo pueblo prerromano de los túrdulos (ca 204-194 a.C). Las fuentes de los siglos VI-V a.C. llamaron tartessios a los pueblos del sur peninsular; más adelante se les denominó túrdulos o turdetanos. Para los autores actuales el término túrdulo designaría a la población que habitó en la zona sudoeste desde el siglo V a.C. hasta la conquista romana, de lo que resulta que los tartessios serían la fase anterior de poblamiento en la misma región. Estrabón situó a la turdetania en el valle del Guadalquivir, limitando con los carpetanos y bastetanos. Dentro de aquel territorio habitaron otros pueblos de carácter menor como los olbisios, cilbicenos, igletes o etmaneos.
Los túrdulos fueron el pueblo de mayor importancia y extensión de Iberia gracias a la herencia cultural y política recibida de Tartessos. La monarquía continuó siendo la forma de gobierno entre los turdetanos. Según Julio Caro Baroja la idea de monarquía era innata a los pueblos iberos ya que relacionaba a la realeza con los episodios bélicos, con lo que los monarcas resultaron vitales para la supervivencia del grupo, sobre todo en una época de numerosos y frecuentes enfrentamientos. Los datos acerca del carácter de la monarquía turdetana provienen de los hallazgos de monedas, excavaciones arqueológicas y sobre todo, al testimonio de los autores clásicos como Estrabón, Tito Livio o Polibio.
Más que de verdaderos reyes debe hablarse de reyezuelos o caudillos militares. Su posición era muy inestable al haber desaparecido la forma hereditaria de sucesión que gozaron los reyes tartésicos. La permanencia en el poder dependía fundamentalmente de dos aspectos: las riquezas y posesiones que gozaban y sobre todo, la mayor o menor potencia de las clientelas que les rodeaban y protegían (devotio ibérica). Estos régulos solían formar parte de las aristocracias de las tribus, los cuales gozaban de un gran prestigio entre el resto de la población debido a su potencial económico y militar.
Otro aspecto vital para los reyes turdetanos fue el ejercer un férreo control sobre la riqueza minera de la región, que según los autores clásicos era fabulosa. Una vez obtenidos los minerales pudieron establecerse beneficiosas alianzas con otros pueblos. El carácter militar de aquellos régulos era innegable, no sólo por la existencia de comitivas armadas que les rodeaban o por los ajuares encontrados en sus tumbas, en los que abundaban las armas, sino porque el aspecto militar era, al fin y al cabo, la única razón de su existencia. Tras la desintegración de Tartessos lo normal era que diversos régulos gobernasen cada uno sobre una ciudad.
Las crónicas, sin embargo, mencionan a uno de los principales régulos de los túrdulos, Culchas, que logró extender su dominio sobre veintiocho oppída y cuyo ejército se componía de tres mil infantes y quinientos jinetes (Livio 27, 12, 13; Polibio 11, 20). En el año 206 a.C. luchó como aliado de los romanos contra los cartagineses en la famosa batalla de llipa, en la que tomaron parte cincuenta mil turdetanos. Pero en el año 197 a.C. Luxino es nombrado en las crónicas como un rebelde a Roma que ejerce el control sobre sólo diecisiete oppida (Livio 28, 13, 3; 33, 21, 6). Las causas de la rebelión fueron los malos tratos a los que habían sometido los romanos a la población indígena, así como la dureza mostrada a la hora de exigir las contribuciones.
La rebelión encabezada por Culchas se extendió como la pólvora hacia las tierras del norte; entre los muchos otros régulos que se unieron a su causa, destacó por su importancia el ya citado Luxino, rey de los bastetanos (Livio 33, 21,7). Culchas y Luxino contrataron a diez mil guerreros celtíberos, conocidos por su especial valor y dureza en la batalla, quienes fueron mandados por sus propios cabecillas: Budar y Besadines. La revuelta hizo que los romanos perdiesen el control efectivo sobre numerosas regiones, hecho respondido por Roma con el envío de Marco Porcio Catón para aplastar a los rebeldes. La rebelión terminó en el año 194 a.C con la muerte de Culchas y Luxino.

(La Web de las Biografías)

Luxino

Luxino [ca. 204-194 a.C).
Rey de la antigua tribu prerromana de los bastetanos (ca. 204-194 a.C), situados por Estrabón entre Calpe y Gades, pertenecientes a la región de turdetania. Existió una gran confusión entre los autores antiguos a la hora de localizarles, ya que, incluso el mismo Estrabón en otro de sus pasajes los situó en el interior, desde las sierras de Cádiz hasta Granada, llegando casi a Málaga. Ptolomeo los dividió en dos grupos: los bástulos al oeste, a los que denominaba bástulos poenos y los bastetanos, al este de los anteriores. La región de los bardulos recibió intensas influencias culturales y políticas desde Tartessos. Asi, la monarquía fue la forma predominante de gobierno entre los bastetanos. Lo más frecuente fue que cada una de sus ciudades estuviera gobernada por un rey, aunque también se dieron casos en los que lograban extender su poder sobre varias oppida bastetanas. Al igual que en otras regiones de la península, más que de reyes debe hablarse de reyezuelos o cabecillas militares, los cuales eran elegidos por su situación de privilegio dentro de la propia tribu lo que les convertía en una élite económica, política y militar.
La base del prestigio de aquellos régulos estaba basada principalmente en las riquezas que poseían, asi como en la importancia de las clientelas militares que les rodeaban y protegían. Según Julio Caro Baroja la idea de monarquía era innata a los pueblos íberos ya que se relacionaba con los actos bélicos. Así los reyes, régulos o cabecillas, pasaban a ser vitales para la supervivencia de la tribu por su potencial militar, tanto era asi que su función bélica llegaba a ser la única razón de su existencia. Su posición nunca fue estable, ya que podían ser derrocados por cualquier otro con mayores riquezas y prestigio dentro de la tribu. Las noticias acerca de los régulos bastetanos provienen de numerosas y diversas fuentes, entre las que destacan los hallazgos de monedas, las excavaciones arqueológicas y sobre todo los escritos de los autores clásicos.
Por Tito Livio se conocen algunos episodios de la vida de uno de los más importantes régulos de los bastetanos, Luxino, que llegó a extender su control sobre centros tan vitales como Carmona, Bardon, Málaga o Almuñécar (Livio 33,21,7). A pesar de los pactos de colaboración que le unían a Roma, se unió a la rebelión del año 197 a.C, la cual, encabezada por el rey de los túrdulos Culchas, se extendió como la pólvora hacia los territorios del norte. Las causas del levantamiento fueron las malas condiciones a las que los romanos habían sometido a la población indígena, asi como la rudeza empleada a la hora de exigir las contribuciones. La rebelión del 197 a.C. fue un último y desesperado intento de recobrar la libertad. Culchas y Luxino contrataron a unos 10.000 guerreros celtiberos, conocidos por su especial dureza y valor, quienes fueron capitaneados por los caudillos Budar y Besadines. Los romanos llegaron a perder el control efectivo sobre numerosas zonas peninsulares, ante la gravedad de la situación fue enviado desde Roma Marco Porcio Catón, quien sofocó la rebelión en 194 a.C Tanto Luxino como Culchas fueron ejecutados como castigo de su traición a Roma.

(La Web de las Biografías)