Mostrando entradas con la etiqueta Alava. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alava. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de octubre de 2022

Dólmen de Sorginetxe


El Dolmen de Sorginetxe es un monumento funerario construido aproximadamente en el año 2500 antes de Cristo cerca de la localidad de . En este lugar enterraban a sus seres queridos los antiguos pobladores del valle, ganaderos en su mayoría.

Fue descubierto por los científicos en 1831 y excavado por el señor J. Apraiz en 1890, quien recogió puntas de flechas y restos óseos humanos. Todos ellos en paradero desconocido.

Se trata de uno de los mejor conservados de Euskadi. Está formado por cinco piedras calizas verticales, y la que las cubre, alcanza en su punto más alto unos 2,3 metros.


sábado, 15 de octubre de 2022

Dólmen de Aitzkomendi


El dolmen de Aitzkomendi se encuentra en la localidad alavesa de Eguilaz, muy cerca de la muga con Navarra. Es una visita imprescindible para cualquier amante de la Prehistoria, ya que es uno de los dólmenes mejor conservados y más espectaculares del País Vasco.

Además el dolmen tiene un fácil acceso, ya que esta junto a la carretera y muy cerca de la autovía. Para llegar al dolmen de Aitzkomendi sólo tenemos que salirnos de a la autovía que une Pamplona y Vitoria a la altura del pueblo de Eguilaz. El dolmen se encuentra a las afueras del pueblo, pero en la localidad está perfectamente señalizada la manera de llegar al monumento megalítico.

No es casualidad que el acceso al dolmen de Eguilaz sea tan fácil. Los que construyeron esta tumba colectiva prehistórica eligieron un lugar estratégico, en la misma entrada de la Barranca. Este valle fue un camino natural milenario que unía la cuenca de Pamplona con las llanadas de Vitoria. El gran monumento funerario fue construido para que se viera fácilmente. Su construcción, asombrosa con los medios que tenían en esa época, hablaba a quien quiera que lo viera, de una sociedad poderosa y estructurada

Estos monumentos megalíticos se construyeron en el periodo que transcurre entre finales del Neolítico (finales del V milenio a.C.) y los comienzos de la Edad del Bronce (comienzos del II milenio a.C.). El dolmen de Eguilaz, esta tumba de más de 5000 años de antigüedad, fue el primer dolmen reconocido en el País Vasco. Se descubrió en 1832. Su interior estaba lleno de huesos. Aquí se depositaron los restos de al menos 70 individuos. Mezclados con los huesos aparecieron como ajuar lanzas y puntas de flecha de sílex.

Seguramente el medio de vida de esta gente era la agricultura y la ganadería, pero las armas halladas también nos hablan de una sociedad guerrera, que pelearía con sus vecinos para el control de los recursos y del territorio. La ubicación del dolmen en un lugar de paso tan visible serviría también como indicador de pertenencia de la zona. Indudablemente el lugar donde se depositan los restos de los antepasados se convierte en un lugar sagrado para la tribu. Los mismos muertos son simbólicamente los guardianes de la tierra. Son el testimonio de la pertenencia de la zona a un colectivo humano. 

Las pesadas piedras que suman toneladas en un principio no estaban a la vista. Los que levantaron el dolmen de Aitzkomendi lo cubrieron con un enorme túmulo de tierra del que todavía se aprecia parte. El resto fue desmontado por encargo de la Diputación de Álava por José Miguel Barandiarán para que la estructura de piedra del dolmen pudiera apreciarse perfectamente. Alrededor del dolmen, en la parte desmontada, se ha marcado el perímetro original del dolmen con un vallado. Así podemos apreciar la gran extensión que tenía el túmulo de tierra. En el túmulo Barandiarán encontró restos de hogueras que debieron usarse en rituales que hoy sólo podemos imaginar.

El Quienes fueron enterrados aquí? ¿Cualquier miembro de la tribu o sólo la casta dirigente? Probablemente es más factible esta segunda opción. Por el ajuar de armas que fue encontrado con los cadáveres pudieron ser guerreros. La gente de armas se encontraba en el estamento superior de estas sociedades donde la jerarquización era un hecho y el enfrentamiento entre tribus era frecuente. Entre el Neolítico y la Edad del Bronce, tiempos de la expansión del fenómeno megalítico, empezó la jerarquización de las sociedades prehistóricas, con una división clara del trabajo y el establecimiento de clases y de grupos dirigentes.

Lástima que el dolmen de Eguilaz fuera excavado de manera poco rigurosa debido a la fecha de su descubrimiento. Con los medios actuales la información que habría proporcionado hubiera sido mucho más completa. Por eso el dolmen de Eguilaz guarda entre sus pesadas piedras secretos que seguramente nunca descubriremos. Pero una cosa es segura. El dolmen de Eguilaz evoca historias de gentes de hace miles de años con creencias firmes en el mundo del más allá y de la permanencia del alma tras la muerte.

Julio Asunción 

martes, 10 de diciembre de 2019

Dolmen de Aizkomendi - Eguilaz

El Dolmen de Aizkomendi es un dolmen que se encuentra en Eguílaz, Álava. 
El dolmen fue descubierto en la década de 1830. Confinado dentro de un gran túmulo, su parte central tiene una cámara recubierta de una gran losa que, una vez retirada, tiene en su interior una galería con un corredor en su parte oriental.

Wikipedia

sábado, 12 de octubre de 2019

Castro del Castillo de Henaio - Alava

El Castro de Henaio se encuentra en plena Llanada Alavesa, y es un espacio desconocido para la mayoría de los alaveses. La Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Dulantzi trabajan para su promoción. El acceso se puede realizar a pie desde Dulantzi, en un paseo y una ruta que contempla otras riquezas turísticas.
El Castro de Henaio se localiza en la colina del mismo nombre a escasos kilómetros del núcleo de Alegría-Dulantzi. El visitante tiene que salvar una suave pendiente para llegar al centro de interpretación donde varios paneles informativos explican las formas de vida de las familias de origen celtibérico y centroeuropeo que vivieron en este poblado durante la Edad del Bronce Final y toda la Edad de Hierro (entre los años 840 al 100 A.C).
A su lado se levantan dos casas a tamaño cuyo interior recrea el ambiente y vida de aquellas gentes a partir de los datos recabados en las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en los años 1969 y 1970. El visitante puede además realizar un pequeño itinerario señalizado en el exterior que incluye una reconstrucción de las defensas amuralladas de que disponía el poblado.
El recorrido abarca las diferentes zonas del poblado, dispone de paneles con información sobre cada punto y finaliza en la cumbre del collado donde se disfruta de una vista panorámica de la Llanada Alavesa y los Montes de Vitoria.
El castro de Henaio está dentro de un itinerario cultural más amplio, que abarca otros puntos de interés como el Castillo y la Ermita de Henaio, la necrópolis de San Pelayo, el Camino de Santiago o la propia villa de Dulantzi.

Gasteiz-Hoy

martes, 13 de agosto de 2019

Castro de Kutzemendi o de Olarizu

Un ejemplo de estos emplazamientos, en montes bien defendidos, es el poblado o castro de Kutzemendi o de Olarizu. Esta muy cercano a Vitoria y es un lugar magistral de la Llanada Alavesa, al pie de los montes de Vitoria. Es un lugar aislado con una altitud de 739 m con suave declive hacia la ladera sur, donde existen unos aterrazamientos artificiales hechos para asentar las viviendas y a su vez para su defensa. Esto puede verse desde las fotografías tomadas desde la parte occidental. La explotación de la piedra del monte donde se asienta este yacimiento puso al descubierto niveles con material arqueológico que no pasaron desapercibidos para Don José Miguel de Barandiarán que los descubrió en 1926. Solamente se ha efectuado una breve prospección en el año de 1950, que puso a la luz una serie de recintos y materiales correspondientes a estos primeros momentos.
Las primeras épocas del poblado están representadas en alguno de los materiales expuestos, especialmente el fragmento de cerámica excisa y los restos de fragmentos cerámicos como vasijas de pastas con terminaciones negras bruñidas y las bases elevadas con fondos rehundidos. Entre las decoraciones pueden verse los fragmentos que tienen impresiones de digitaciones y las numerosas incisiones que ornamentan los recipientes que utilizaban. Algunos de ellos indican un uso en concreto como puede ser el del fondo con perforaciones múltiples cuyo uso de colar esta fuera de toda duda y que bien pudo ser utilizado como molde en la fabricación de quesos.
Perduran las hachas de piedra pulimentada que aun continúan usándose en este periodo, así como utillaje de sílex. De su producción metalúrgica queda constancia en los moldes de fundición, escorias un fragmento de torta pura de bronce. Poseen un desarrollo agrícola, cuyas gramíneas eran molidas en molinos de tipo amigdaloide.  Asimismo hilan siendo prueba de ello las fusaloyas y tejen, como lo demuestra la pesa de telar encontrada en el poblado. Espátulas y punzones de hueso completarían el ajuar  domestico de estas gentes. Únicamente se conoce de sus joyas una fibula de pie largo, en bronce, que sujetaría sus vestidos, así como sus botones de hueso para usos parecidos. Varios materiales constructivos manteados de barro de las paredes de sus casas, clavos etc., se hallan expuestos. El poblado vivió a lo largo de varios siglos llegando hasta el siglo III o el II a.C. Esta cronología queda avalada por los fragmentos de cerámicas de pastas anaranjadas y con decoraciones pintadas a base de líneas paralelas y semicirculares entrelazadas, de claro origen celtibérico. Quizás pertenezca a este momento la espuela en bronce. Esta larga perduración de vida, en estos poblados, será confirmada en varios de ellos.
Entre todos los objetos encontrados en este poblado destaca la espuela, fibula de pie largo, fragmento de torque, todos ellos en bronce. Algunos rastros de una posible industria metalúrgica, como moldes de fundición, tortas de metal de bronce, indica que parte de estas piezas pudieron fabricarse en este poblado.
Alguno de los tipos cerámicos que se utilizaron en este lugar. Son de especial interés los fragmentos decorados con excisiones, incisiones y punzonadas, que en muchos casos indican unas relaciones con los puntos donde se originaron.

Rutas con Historia

domingo, 19 de mayo de 2019

Castro de Delika - Santa Agueda

Entre Orduña y Arrastaria, recinto de grandes dimensiones de la Edad del Hierro.
Otro poblado de la Edad del Hierro, de forma elí­ptica y según parece recinto for­tificado, es el situado en Délica, concretamente en el sitio denominado Santa Agueda.
Se halla en un pequeño espolón al Sur del pueblo. El espacio está bien delimitado por un pequeño talud y foso excavado hacia el interior. En la zona sur se ven pequeñas terrazas. La conservación es buena. Sin embargo, no ha aparecido ningún material. El descubrimiento realizado en 1982 es debido a Marí­a José Yárritu y a J. Gorrotxategi.

(Ezagutu Urduna)

lunes, 13 de mayo de 2019

Castro de las Peñas de Oro

Sobre el valle de Zuya
Cultura de los campos de urnas y Edad del Hierro
Descubierto en 1918 por J. M. de Barandiarán. Excavaciones entre los años 1964 y 1967. Se encontraron cerámicas, piezas de hueso, bronce y hierro, y un pequeña joya de oro en forma de torque, típico de pueblos celtas.

Wikipedia 

domingo, 12 de mayo de 2019

Los Castros de Lastra Caranca (en el Valle de Valdegovía)

Edad de Bronce y Edad del Hierro
Para acceder a los Castros De Lastra existen dos opciones. Desde el municipio de Caranca, por la granja junto al río, o en su defecto, por la A-625, desde camino junto a la Venta el Burguillo, éste más accesible y rápido.
En el entorno de Valdegovia, entre Espejo y Villanueva, una breve carretera conduce a este poblado fortificado que incluye restos de una necrópolis medieval y atestigua la presencia humana en la zona desde la Edad de Hierro.
No muy lejos, también vale la pena que te acerques al monasterio de Angosto. No es tan antiguo, pero el entorno es espectacular.

MiNube

sábado, 13 de mayo de 2017

Estanque de la Barbacana - Laguardia

El estanque celtibérico de la Barbacana, situado en Laguardia (Álava), fue construido hace 2.100 años, y se puede considerar el mayor estanque construido de la Edad de Hierro que existe en Europa. Es una obra, de carácter hidráulico, que permitía acumular más de 300.000 litros de agua. Se trata de un estanque o depósito, que se construyó para recoger las aguas de un manantial que nace en la zona alta del cerro donde actualmente se extiende la villa medieval de Laguardia, en la Rioja Alavesa.
Además, también se le ha supuesto a este estanque el ser un espacio con funciones rituales, teniendo en cuenta algunos de los hallazgos arqueológicos puestos al descubierto en la intervención arqueológica, así como el hallazgo en las proximidades del estanque, de un ara romana dedicada a las Matres, de clara raigambre céltica, que se asocia a manantiales o acuíferos minero-medicinales o termales.
El estanque tiene unas medidas máximas de 18 x 15 metros con muros perimetrales de una altura que oscila entre 0,85 y 3,10 metros. La superficie total estimada alcanza los 218 metros cuadrados.
Centro de interpretación
El estanque celtibérico de La Barbacana se encuentra cubierto y protegido por una cubierta arquitectónica. Bajo esta cubierta se encuentra también la instalación museográfica del estanque, apoyada por avanzados medios audiovisuales, reconstrucciones corpóreas de personajes de la época, recreaciones pictóricas y objetos relacionados con los temas tratados. Todo ello ayuda a comprender e interpretar la importancia de esta estructura hidráulica y de los habitantes que aprovecharon este acuífero a lo largo de los siglos.

(Euskadi Arte y Cultura)

viernes, 6 de marzo de 2015

Chabola de la Hechicera - Elvillar

La Chabola de la Hechicera (en euskera: Sorginaren Txabola) es un dolmen situado en Elvillar, Álava, en el País Vasco (España).
Tres grandes piedras verticales soportan una gran piedra plana horizontal. Nueve piedras grandes forman la cámara en una forma poligonal. El pasillo está hecho de piedras y se divide en dos mitades. Probablemente se trataba de una construcción funeraria.
Fue descubierto en 1935 por Álvaro de Gortázar en un estado bastante bueno de conservación. Jose Miguel Barandiaran lo exploró parcialmente en 1936, encontrando un hacha pulida de ofita, fragmentos de cerámica y restos humanos. La piedra en la parte superior se encontraba dividida en tres partes, pero fue restaurada y reemplazada en su posición original.
Los hallazgos se conservan en un museo en la cercana localidad de Laguardia.
Antes de las festividades de agosto se celebra un aquelarre en torno al dólmen.


(Wikipedia)