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viernes, 19 de agosto de 2022

Iliturgi - Mengíbar


Iliturgi, Illiturgis o Iliturgis fue una ciudad ibérica y posteriormente de la Hispania romana. Fue refundada por Tiberio Sempronio Graco cuando fue pretor de Hispania Citerior (181-179 a. C.). Se encontraba inmediata y al sur del río Betis (actual Guadalquivir) en el término municipal de Mengíbar, con el poblamiento romano en la llamada «Encomienda de Maquiz» y el ibero, descubierto en 2017, en el cerro de la Muela, si bien durante mucho tiempo se creyó que estaba cerca de Andújar, en lo que ha terminado por ser identificado como la antigua Isturgi.

Durante la segunda guerra púnica, se puso del lado de los romanos, y fue asediada por los cartagineses. Sin embargo, se levantaron los asedios. Cuando los hermanos Publio y Cneo Cornelio Escipión fueron derrotados, Iliturgi y Cástulo se pusieron del lado de los cartagineses. Además, de acuerdo con las fuentes romanas, se dice que los ciudadanos de Iliturgi habían ejecutado a los romanos que habían huido a la ciudad en busca de refugio durante la guerra. Cuando Escipión el Africano tomó por asalto la ciudad en el año 206 a. C., hizo ejecutar a todos sus habitantes y quemar sus cadáveres.

Wikipedia 

sábado, 6 de agosto de 2022

Poblado de El Cascarujo - Río Guadalope


El poblado de El Cascarujo se ubica en la cima y ladera Norte de un estratégico cerro próximo a la margen izquierda del río Guadalope desde el que se controla visualmente una amplia extensión de territorio. 

El poblado fue objeto de excavaciones arqueológicas parciales en 1931 a cargo de P. Paris y A. Bruhl quienes se limitaron a descubrir parte de la planta del yacimiento. La necrópolis fue parcialmente excavada por mosén V. Bardavíu y más tarde por A. Bruhl quienes localizaron 47 túmulos, en su mayor parte de cista excéntrica y planta circular. Todavía se observan alrededor del poblado hasta cinco agrupaciones de túmulos muchos de ellos de gran tamaño, de entre 4 y seis metros de diámetro. Todos ellos han sido excavados y posiblemente expoliados desde hace tiempo. Hasta el momento, se ha recuperado y consolidado una agrupación de 29 túmulos sobre una plataforma rocosa situado al Norte del poblado y se ha iniciado el proceso de recuperación de otra agrupación en el sector Noroeste. 

La necrópolis de El Cascarujo, que debe estar compuesta por cerca de un centenar de túmulos, constituye uno de los ejemplos más importantes y mejor conservados de espacios funerarios de época ibérica en el Bajo Aragón.

Cronología: Tanto el poblado como la necrópolis de El Cascarujo pueden situarse en las fases del preibérico e ibérico antiguo, entre los siglos VII y V a.C.

Iberos en Aragón

jueves, 14 de julio de 2022

poblado íbero de La Celadilla


El poblado íbero de La Celadilla está situado en el cerro de la Muela y debe su nombre a la partida donde se ubica.

Los íberos encontraron en La Celadilla un enclave donde instalarse y dominar toda la vega del Turia entre los siglos V y IV a.C. De la parte intervenida hasta la fecha, se observa parte de la muralla (con hasta 5,5 m de ancho), una torre vigía de más de 9 metros, una calle perimetral que circunda el poblado y 9 habitaciones con distintos usos.

Algo que hace singular este poblado es el hallazgo de esqueletos humanos, han sido encontrados hasta el momento cuatro hombres adultos, una mujer y un niño. Este hecho es poco frecuente en la cultura íbera puesto que efectuaban un ritual funerario consistente en la incineración del cadáver.

También se han encontrado numerosos objetos tanto de uso doméstico como de adorno.

viernes, 6 de mayo de 2022

Poblado ibero de El Puig d’Alcoi


El yacimiento arqueológico de El Puig de Alcoy se localiza entre las partidas de El Regadiu y La Canal, en terrenos próximos a la urbanización de El Estepar, por donde habitualmente se accede a esta elevación de 888 m de altitud desde la que se obtienen unas magníficas vistas.

El Puig de Alcoy es un buen ejemplo de poblado fortificado en altura de época ibérica, entre los siglos VII y IV aC. Al amparo de una abrupta topografía se construyó un pueblo que ocupaba la práctica totalidad de la colina y que estuvo protegido por un excepcional torreón.

El poblado tenía una extensión próxima a 1,5 ha donde vivirían unas trescientas personas. Tuvo un aspecto compacto y un trazado urbanístico regular con grupos de casas cruzados por calles rectilíneas. Los rellanos naturales estaban ocupados por bloques de viviendas formando pequeños barrios y entre ellos se encontrarían espacios abiertos, donde se desarrollaban trabajos cotidianos, como el procesamiento de los frutos del campo, o el trabajo de la lana.

El yacimiento arqueológico de El Puig, conocido desde la década de 1910, ha sido objeto de excavaciones a lo largo de más de cien años. Junto con La Serreta (Alcoy, Cocentaina, Penáguila), es un referente que ha contribuido valiosamente al conocimiento de la cultura ibérica en las tierras valencianas.

Las casas ibéricas se construyeron con un zócalo de piedra y un alzado de barro con adobes o tapial. Las cubiertas estaban hechas con estructuras de vigas de madera y cubiertas por vegetación compactada con barro en su cara exterior.

Los muros dibujaban departamentos cuadrados de reducidas dimensiones que componían un módulo básico con el que configurar las casas por adición y yuxtaposición. Había casas sencillas con dos habitaciones y otras más complejas, como la que ahora presentamos con cuatro habitaciones. En cada vivienda habitaría una familia nuclear formada por los padres y los hijos.

La cámara principal dispone de un hogar central, donde se depositaban brasas para calentar la estancia y cocinar; aquí se debía reunir la familia por la noche para convivir, comer y descansar. A la habitación principal se le añaden otras estancias para otros usos. Las grandes vasijas para contener los alimentos y el agua nos indica la localización de la despensa. En otras habitaciones se realizarían actividades como el tejido, con telares verticales, y se descansaría por la noche.

Las diferencias en tamaño, estructura y los objetos nos hablan de las actividades domésticas y también de las diferencias de riqueza y composición de las familia

Alcoyturismo

lunes, 25 de abril de 2022

Yacimiento de la Corona-El Pesadero - Manganeses




La primera ocupación del asentamiento se produce entre los siglos VII y V a.C. Una pequeña aldea de 2,5 hectáreas ocupa el llano del Pesadero, protegida por los elementos naturales y por una muralla de piedra y adobe. En su interior se encuentran callejas de trazado irregular con cabañas construidas con adobe y tapial. Tienen planta circular y techos cónicos de paja. Dentro aparece un banco corrido adosado a la pared y un hogar en el centro. Otras construcciones eran pequeños altares, dispuestos junto a las casas, para ofrendas y cultos. La economía de sus pobladores se basaba en la agricultura del cereal y en una ganadería con vacas, ovejas, caballos y cerdos. La dieta se completaba con la caza y la pesca.

Desde el Siglo IV A.C, el poblado crece llegando a ocupar el Cerro de La Corona. Se construyeron viviendas de planta rectangular y se distribuyeron en calles perpendiculares y patios. Surgen barrios especializados para actividades de artesanía y metalurgia, además de zonas dedicadas a vertederos y sus habitantes comienzan a emplear el torno para la fabricación de vasos cerámicos. El poblado se abandona entre mediados del siglo II y I a.C., probablemente por la presión ejercida por Roma durante la conquista y romanización del territorio.

En el siglo I se produce una nueva ocupación en la llanura de El Pesadero, es una instalación alfarera formada por seis edificios en torno a un patio central empedrado. En el taller se producían y almacenaban materiales constructivos: ladrillos, tejas.

En el año 148 d.C. se abandonó definitivamente este enclave, sedimentándose progresivamente el yacimiento hasta nuestros días.

Turismo Castilla y León 

jueves, 18 de noviembre de 2021

Yacimiento de s’Hospitalet Vell - Manacor


El yacimiento de s’Hospitalet Vell se encuentra en la parte meridional del término de Manacor, cerca de la costa en dirección a Calas de Mallorca. El poblado es accesible y gratuito. Cuenta con información en diferentes idiomas.

En la década de los 70, dentro de los trabajos de campo desarrollados por el departamento de Prehistoria de la Facultad de Letras de Palma, cuando dependía de la Universidad de Barcelona, se levantó una planimetría provisional del talaiot, dada a conocer el año 1973. Desde entonces y hasta el año 1983 se procedió al estudio del talaiot, de los naviformes y del recinto amurallado.

Después de estas actuaciones no se volvieron a empezar los trabajos hasta el año 2002 cuando a través del Museo de Historia de Manacor se puso en marcha un proyecto de consolidación y adecuación de las estructuras excavadas de cara a la difusión a un público no especialista. Gracias a estas campañas, se han podido salvar del olvido estas estructuras prehistóricas y obtener nuevos datos que nos permiten conocer la forma de vida de los habitantes de este lugar.

Con la aportación económica del Consell de Mallorca y del Ayuntamiento de Manacor, las campañas se han centrado en tres estructuras del yacimiento ya excavadas:

Museo de Manacor

martes, 26 de octubre de 2021

El Molón - Camporrobles


El Molón es el nombre que recibe el yacimiento arqueológico situado en la Sierra de Mira, a 1,5 km al norte de Camporrobles (Valencia). El nombre le viene por el cerro sobre el que se asienta, una gran muela cretácica de 1124 msnm. Presenta forma alargada y se encuentra estructurada en varias plataformas. La central, más amplia, fue la elegida como lugar de asentamiento pues resulta muy apta para el desarrollo urbanístico, al tiempo que presenta unas condiciones defensivas inmejorables, al quedar delimitada en buena medida por abruptos escarpes.

El yacimiento presenta un gran interés debido a su estratégica localización geográfica, en la zona de transición de la Meseta, las Serranías Ibéricas y el litoral mediterráneo. Por tanto, la muela tuvo una ocupación continua desde el final de la Edad del Bronce o inicios de la Edad del Hierro, extendiéndose hasta la segunda mitad del siglo I a.C.​ 

Se abandonó en época romana al pasar los asentamientos a la llanura, aunque el lugar seguiría visitándose durante esa época, dada la presencia esporádica de materiales de los primeros siglos de nuestra era. 

El poblado se recuperaría nuevamente en un momento indeterminado de la segunda mitad del siglo VIII, para abandonarse definitivamente hacia el siglo X como lugar de hábitat.​ Se reocupó como observatorio militar del aeródromo cercano durante la Guerra Civil y como campo de cultivo durante la década de 1940.

Prerromano - Del nivel prerromano se conserva principalmente el sistema defensivo, hasta el punto de convertirlo en uno de los grandes ejemplos de la poliorcética ibérica y celtibérica.​ Los hallazgos más espectaculares se han centrado en el poblado de la Edad del Hierro, cuya superficie de 2,65 hectáreas, que sería mayor dada la existencia de barrios extramuros, hacen que pueda ser considerado como un oppidum de pequeño tamaño.

La gran defensa natural del lugar se completó, a lo largo de un centenar de metros, con una muralla longitudinal muy bien conservada por el norte y el oeste, las zonas más accesibles, mientras que un gran torreón rectangular de unos 40 m², un antemural o torre adelantada y un foso de unos 20 m de longitud y casi 5 de ancho, con el que se relaciona una poterna magníficamente conservada, defienden el istmo situado en el lado este, el más vulnerable. Sendas torres, de las que en la actualidad no quedan prácticamente restos, flanquearían la puerta principal de acceso al poblado, a la que se llegaría por un camino tallado en la roca, que conserva los profundos surcos producidos por las ruedas de los carros.

El poblado estuvo dotado de varias cisternas talladas en la roca, dos en el interior del hábitat, y otra, de más de 20 metros de profundidad, al exterior del recinto, junto al camino que se dirigía hacia el acceso principal. En las inmediaciones del poblado se documenta la necrópolis, de incineración en urna, lamentablemente destruida casi en su totalidad. Destaca asimismo la existencia de una cueva-manantial situada a los pies de la ladera suroccidental, interpretable como un santuario.

jueves, 21 de octubre de 2021

Poblado ibero de la Seña - Villar del Arzobispo

En febrero de 2021 visitamos un rincón mágico de la Serranía. Hablamos del Poblado Íbero de La Seña, un yacimiento arqueológico de época Íbera situado en el término municipal de Villar del Arzobispo, Valencia.


Catalogado como BIC, bien de interés cultural con anotación ministerial R-I-51-0012119 de fecha 11 de febrero de 2008, este mágico lugar cargado de historias se encuentra junto a la carretera CV-396, en concreto en las coordenadas 39.6989168, -0.8006588 -junto a la rambla llamada Aceña o Seña-, y se trata de un emplazamiento que ha estado dedicado a usos agrícolas desde tiempos muy remotos, hecho que demuestra la existencia del yacimiento y el propio topónimo aceña, que deriva del árabe-hispánico “assánya” y hace referencia a la probable existencia de una noria hidráulica en la zona.

Valencia Bonita 

lunes, 18 de octubre de 2021

Poblado ibérico del Pico de los Ajos


Pico de los Ajos es un poblado fortificado ubicado en la cima de Sierra Martés, cadena montañosa que separa los actuales términos municipales de Yátova y Cortes de Pallás (València)

Pese a tratarse de uno de los yacimientos ibéricos más destacados de la provincia, declarado BIC y conocido por el hallazgo de una importante colección de plomos escritos en íbero (Fletcher 1980), no se había realizado ningún tipo de intervención arqueológica hasta el momento. No obstante, el poblado cuenta con estudios de su sistema defensivo oriental (Díes y Gimeno 1995), así como aproximaciones a su extensión, cronología y funcionalidad (Quixal 2010; 2013).

Su principal amenaza es la grave actividad expoliadora que ha sufrido, y por desgracia aún sufre, desde las décadas finales del siglo pasado, sobre todo a raíz del hallazgo de los plomos. Ello ha provocado que buena parte de las plataformas y laderas que constituyen el yacimiento estén plagadas de agujeros de clandestino, tanto antiguos como modernos. Esta circunstancia, sumada al interés de recuperar y difundir el patrimonio histórico local, motivó al Ayuntamiento de Yátova a iniciar un proyecto de colaboración con la Universitat de València, fruto del cual ha sido posible el inicio de los trabajos arqueológicos.

Turismo Yátova

viernes, 13 de agosto de 2021

Yacimiento arqueológico Gil de Olid - Baeza


El yacimiento arqueológico Gil de Olid se localiza en la terraza de un meandro del río Guadalquivir, próximo al núcleo de Puente del Obispo, en el extremo oeste del término municipal de Baeza (Provincia de Jaén, España). Presenta un área de poblado y su necrópolis. Las prospecciones también documentaron la presencia de una villa.

Para el poblado se ha establecido una larga cronología detectada en seis períodos: Cobre Final - Bronce Antiguo, Protoibérico, Ibérico Antiguo, Ibérico Pleno, Romano Republicano y Romano Altoimperial, habiendo afectado el último profundamente a las anteriores. El poblado, un «oppidum» en época ibérica, estuvo fortificado a lo largo de todas sus fases, lo cual sostiene la idea de su origen como punto estratégico de control. En cuanto a la necrópolis, sólo ha sido localizada parcialmente la de época ibérica con una superposición de hasta cinco fases.

El poblado - El poblado presenta una larga ocupación, una primera del Cobre Final-Bronce Antiguo y una segunda que abarca desde el período protoibérico hasta la época altoimperial, desde el siglo VII a. C. hasta el siglo I d. C. De la primera fase se localizó una posible fortificación y varios niveles de habitación, mientras que la siguiente fase de ocupación, Protoibérica e Ibérica, queda representada mediante diversas construcciones de muros de tapial y zócalo de piedra, junto a un amplio repertorio de material cerámico. Este asentamiento continuó sin interrupciones hasta el período altoimperial, que es la fase mejor documentada, en la que destaca un área de viviendas a las que se asocian materiales cerámicos de paredes finas. También de gran importancia es un pavimento enlosado de grandes dimensiones que se asienta sobre una fuerte cimentación y delimitado por sillares de piedra. Éste es el último período detectado, abandonándose el asentamiento de forma inmediata. 

La necrópolis - La necrópolis se documentó en una intervención arqueológica en la década de los 80, apareciendo un total de 29 enterramientos, con una cronología que abarca desde el siglo VI al IV a. C. Predominan las fosas, simples o delimitadas mediante un murete de tapial o un zócalo de piedra. Estas tumbas se pueden agrupar en dos tipos. El primero de ellos se caracteriza porque la cremación se realiza en un espacio diferente y alejado del lugar de depósito, las cenizas se depositan en una urna y los materiales hallados mantienen cierta estandarización. En cuanto al segundo grupo, la fosa de cremación es de mayores dimensiones y se encuentra cubierta por un túmulo de tierra, practicándose la cremación en la misma fosa y depositándose los restos, sin urna, en un extremo. En ambos grupos se constató la ausencia de importaciones cerámicas.

Por último, se registran tres tumbas complejas o de cámara y otra de pozo, únicas estructuras en la que se documentaron importaciones cerámicas, que denotan una mayor complejidad estructural reflejo de diferenciación social.

Actualmente no se observa huella visible de la necrópolis pero sí del asentamiento, que cuenta con una secuencia estratigráfica muy potente que permitirá seguir aportando información sobre dichos períodos.

Fuentes - Este artículo es una obra derivada de la disposición relativa al proceso de declaración o incoación de un bien cultural o natural publicada en el BOE n.º 288 el 30 de noviembre de 2004 (texto ), texto que está libre de restricciones conocidas en virtud del derecho de autor de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de Propiedad Intelectual española.

LinkFang

lunes, 9 de agosto de 2021

Yacimiento de la Serreta - Alcoy


El yacimiento arqueológico de La Serreta cuya época corresponde al ibérico antiguo y pleno y Romano, está situado en el término municipal de Alcoy (Provincia de Alicante, España).

Constituye un doble yacimiento, un poblado y un santuario. En 1917 fue descubierto el yacimiento, excavado por Visedo y declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931. En la década de los años 1950 fue nuevamente excavado por Visedo y en los 1960 por M. Tarradell.

Los principales materiales están depositados en el Museo arqueológico Camilo Vicedo, que lleva el nombre del principal excavador del yacimiento. De aquí proceden seis plomos escritos en alfabeto greco-ibérico.

El yacimiento también ha proporcionado interesantes terracotas y cerámicas ibéricas, y de importación (griegas, púnicas, campanienses).

Se pueden observar restos de habitación, de planta cuadrangular, ordenados en largas filas. En el extremo occidental se localizan los restos del santuario, situado por Visedo en la porción más alta, actualmente señalada por un vértice geodésico, en cuyas inmediaciones se encontraron numerosos exvotos ibéricos en terracota. Llobregat describe restos de un edificio situado a 100 m., que podría corresponder al santuario de época romana.

Desde la zona del Santuario se puede observar la cumbre de la Sierra de Aixorta, que señala la salida del sol en los equinoccios, lo que para algunos astrónomos podría tener alguna significación (ver referencias).

En 1987 fue descubierta la necrópolis, que ha sido sistemáticamente excavada con el descubrimiento de 80 sepulturas, principalmente del s. IV aC. Los ajuares son de gran variedad y riqueza. Es de destacar la falcata de la tumba 53, con una preciosa empuñadura.

La totalidad de la ladera de la solana está cubierta de restos de edificaciones que se adaptan a los niveles de la montaña. No existen grandes restos monumentales, pero el entorno es evocador y las vistas magníficas.

miércoles, 28 de julio de 2021

Torre Seca - Casinos


La Torre Seca es un lugar situado aproximadamente a 2 Km del pueblo de Casinos, en la partida de su nombre, donde se encuentran los restos de un poblado íbero-romano. El poblado data aproximadamente entre los siglos IV y I a.C. y está situado en la cima de un monte casi circular de fácil acceso. Posiblemente en él se asentaron las principales comunidades de campesinos encargados de sustentar las labores agrícolas de las clases altas que habitaban en los poblados vecinos de mayor tamaño como el Castellet de

Bernabé, (en el término municipal de Llíria), La Seña (Villar del Arzobispo) y la ciudad de Edeta. Hoy en día, tanto la cima como sus laderas están cultivadas; en las laderas norte y este los bancales llegan hasta la cumbre, en cuya construcción se han empleado las piedras de las casas y murallas. Aunque el cultivo ha destrozado las construcciones, aún se aprecian restos de murallas y viviendas. En la ladera norte se distingue un lienzo de la muralla formado por piedras de gran tamaño y en dirección sud se encuentra un torreón cuadrangular; también se ven restos de la muralla en la cumbre, adoptando su forma circular. En la parte sud se distinguen los cimientos de 4 o 5 habitaciones.

La Serranía 

lunes, 19 de julio de 2021

La Muntanya Assolada - Alzira


En el contexto de la Cultura del Bronce Valenciano el poblado de la Muntanya Assolada adquiere gran importancia por los restos constructivos exhumados hasta ahora, singularmente su muralla y el sistema de acceso al interior del recinto, así como por la riqueza de sus materiales arqueológicos. 

Las campañas de excavación realizadas, además de revelar la estructura general del poblado, han ofrecido una gran variedad de materiales que se apartan de la monotonía siempre aludida al hablar de esa Cultura.

 Destacan los análisis de los objetos metálicos, que nos demuestran la presencia de piezas hechas de bronce, así como el avance al estudio de los restos faunísticos, de los que se desprenden consideraciones sobre el medio ambiente y una imagen propia de una pequeña comunidad campesina.

Lucentum

jueves, 15 de julio de 2021

Yacimiento de El Jardal - Castilblanco y Herrera del Duque


El Yacimiento de El Jardal es un yacimiento arqueológico situado en un pequeño cerro en la margen sur del río Guadiana, donde este actúa como frontera entre los términos municipales de Castilblanco y Herrera del Duque, en la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura). 

El yacimiento consta de un poblado situado en lo alto de un pequeño cerro y una necrópolis a sus pies. El poblado permanece sin estudiar, y la necrópolis solo ha sido estudiada parcialmente al quedar cubierta por las aguas del Guadiana cuando aumenta el nivel del embalse de García de Sola.

Wikipedia 

lunes, 28 de junio de 2021

Tórralba den Salort - Menorca


Torralba den Salord es un poblado prehistórico de época talayótica localizado en la isla de Menorca (Baleares, España) en el municipio de Alayor. Cronológicamente se sitúa entre el año 1300 a.C. y la época romana, y perduró hasta la Edad Media. Torralba den Salord es el yacimiento por excelencia de Menorca por la perfección de su taula y su recinto.

Aparte de la taula, se conservan los elementos característicos de los asentamientos prehistóricos menorquines tales como los talayots o la sala hipóstila. También se pueden ver algunas cuevas excavadas en el subsuelo y otros restos constructivos que conformaban los lugares de hábitat.

Lo que destaca a primera vista es el talayot principal. En sus orígenes tenía forma troncocónica, aunque actualmente se observa sólo la parte superior, de planta circular. La base está cubierta por bloques desprendidos. En su cumbre parece insinuarse un cuerpo macizo rodeando la columna. Este talayot aún no ha sido objeto de ninguna excavación arqueológica.

El segundo talayot se encuentra detrás del recinto de la taula y está construido encima de una casa pretalayótica de planta ovalada, con muros construidos con piedras de pequeño tamaño. En su interior se halló un recipiente de cerámica que contenía cereales carbonizados de alrededor del 1300 a.C., de acuerdo con la datación por radiocarbono realizada. Después de que el talayot entrara en desuso, parte de las piedras se utilizaron para construir el recinto de la taula. Se estima que hay un tercer talayot escondido por la vegetación.

La parte más espectacular de Torralba la constituye sin lugar a dudas su recinto de Taula, cuya pieza central se ha convertido en uno de los símbolos de la Prehistoria menorquina. La Taula, de gran elegancia, alcanza los 5 m de alto por 2 y medio de ancho aproximadamente, y demuestra a la perfección cómo los hombres talayóticos supieron combinar en ella el peso y la rotundidad de la piedra con una noción casi aérea de las formas. Entre los años 70 y 80 del siglo XX, Manuel Fernández-Miranda y William Waldren excavaron el recinto. En él se encontró un altar de piedra que en su parte superior conservaba los restos de una esculturita de bronce que representaba un caballo. Al lado de este altar se encontró otra escultura en forma de toro fundida en bronce, al que se le dio el nombre de Toro de Torralba y que se puede contemplar en el Museo de Menorca. Durante la excavación se pudo documentar también una capa de cenizas con restos óseoas de animales domésticos, especialmente cabras y/o ovejas.[2]​ Tanto los muros internos como los externos que forman el recinto en forma de herradura del santuario, como la taula en sí misma, están construidos con piedras muy bien talladas.

La sala hipóstila de Torralba, sustentada por columnas, es la única de la isla que conserva la capa de tierra, muy bien delimitada, sobre su cubierta de piedra. Es una de las mejor conservadas de la isla y mantiene íntegra la cubierta.

En este yacimiento se encuentra también toda una serie de hipogeos, cuevas naturales y cisternas. En la parte este del poblado se encuentra un conjunto de posibles viviendas talayóticas. Rodeando el asentamiento se pueden contemplar algunos fragmentos de muralla, sobre todo en la parte más próxima a la carretera.


Pou de na Patarrà

Cerca del poblado se encuentra el Pou de na Patarrà, casi invisible desde el exterior debido una gran higuera que crece en su boca. Tiene casi 50 metros de profundidad, con 8 tramos de 199 escalones.[4]​ Servía posiblemente para recoger el agua de las capas freáticas. Resumiendo, una obra de arte que nos ha dejado la prehistoria menorquina, de la cual se han inventado numerosas leyendas. Cerca del pozo, se encuentra una necrópolis de hipogeos postalayótica donde se encuentra la conocida cueva de los Cinco Portales.

Este yacimiento está anunciado y dispone de aparcamiento propio

Wikipedia 

sábado, 19 de junio de 2021

Poblado talayótico de Son Catlar


El poblado de Son Catlar destaca porque es el único poblado talayótico de las Baleares que conserva 
prácticamente intacta su muralla ciclópea.

Las murallas ciclópeas, cómo la de Son Catlar, están construidas con grandes bloques de piedra irregulares sin ningún material que los una. La muralla de Son Catlar rodea totalmente el poblado, con casi 1 km de longitud y 2 m de ancho. Adosados a la muralla, encontramos numerosos baluartes o garitas de carácter defensivo y, en la cara norte, un corredor de entrada en perfecto estado de conservación. 

Aunque el interior del poblado está bastante mal conservado, se pueden ver los restos de 4 talayots, el recinto de taula con el capitel y algunos monolitos caídos y varios habitáculos. La mejor manera de admirar la muralla es bordearla por el camino que rodea el poblado por la parte exterior. Sólo por eso Son Catlar merece una visita.

La entrada es libre y gratuita

jueves, 17 de junio de 2021

Poblado ibero del Torelló del Boverot


LOS ROMANOS OCUPARON EL LITORAL MEDITERRÁNEO PRACTICAMENTE SIN RESISTENCIA (218-170 A.C.) DENTRO DEL TIEMPO DE LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA. LOS PUEBLOS OCUPADOS TENÍAN UN ELEVADO DESARROLLO DEBIDO A LA COLONIZACIÓN DE FENICIOS Y GRIEGOS Y A SU INFLUENCIA COMERCIAL ADAPTÁNDOSE SIN DIFICULTAD A LAS COSTUMBRES Y FORMA DE VIDA

EN ALMASSORA, SITUADO EN LAS TERRAZAS SUPERIORES DEL RÍO MIJARES. ES PEQUEÑO EN EXTENSIÓN 'PERO RICO EN HALLAZGOS. EN LA ÚLTIMA FASE DE SU OCUPACIÓN A FINALES DEL SIGLO II  A.C. SE OBSERVAN VIVIENDAS QUE SE ALINEAN ENTORNO A UNA CALLE CENTRAL DE UN METRO DE ANCHO, DONDE SE HAN ENCONTRADO UNAS ESCALERAS CON CUATRO PELDAÑOS.


sábado, 12 de junio de 2021

Tósal de la Cala - Benidorm


Poblado  Ibero de los Siglos III – I a. C.

El poblado se sitúa en lo alto de la elevación que cierra el extremo occidental de la playa de Poniente y que separa esta playa de la cala de Finestrat. Para llegar al poblado ibérico del Tossal de la Roca hay que ir a la cala de Finestrat y a la izquierda de unas esculturas de delfines que están en la parte más oriental de la playa se puede entrar con el coche en una calle semipeatonal. Llegando hasta su final empezamos a ascender por la Avenida de la Marina Baixa. Sólo queda subir siguiendo las indicaciones que señalan la dirección a la ermita. Pasamos junto a ella dejándola a la izquierda y seguimos ascendiendo hasta el final de la carretera, en lo más alto del Tossal que es donde se encuentra lo que queda del poblado, hoy protegido por un vallado que no dificulta su observación.

La plataforma superior, donde hay un aparcamiento donde podemos dejar el vehículo, era parte del poblado que en su día fue destruido por la urbanización de esta zona. Desde aquí las vistas son fabulosas siendo uno de los mejores miradores de Benidorm. A nuestros pies se extienden las extensas playas acabadas en el Parque Natural de Sierra Helada. Como telón de fondo el imponente Puig Campana y la Sierra de Bernia.

Aunque desgraciadamente la especulación urbanística ha destruido la mayor parte del yacimiento arqueológico que ocupaba toda la parte alta del cabezo, todavía podemos contemplar en la docena de casas conservadas como éstas se adaptaban al relieve. Las calles principales estaban preparadas para el paso de carros y animales y también seguían las curvas de nivel. Las casas se construían al menos con dos plantas, que daban respectivamente a las calles superior e inferior. La pared trasera se edificaba junto al terreno mientras que la delantera servía además de muro de contención. Son de planta rectangular con uno o dos departamentos. Los pavimentos eran de tierra batida, algunos con enlosado de piedras. La comunicación entre las viviendas que se disponían en diferentes niveles de la ladera se conseguía mediante calles escalonadas. Según los datos de antiguas excavaciones es posible que en la cima, donde hoy está el aparcamiento, hubiera un santuario, pero este dato no ha podido corroborarse debido a la desaparición de los restos con la construcción del aparcamiento.

La ubicación del poblado nos habla de una importancia fundamental de la pesca y el comercio en la economía de los habitantes del poblado. La cala de Finestrat era en la Antigüedad un entrante mucho más pronunciado de lo que es hoy en día, como consecuencia del rellenado por aluvión de la rambla o barranco de la Cala, lo que la convertiría en un buen refugio para los barcos que desde hacía siglos recorrían y comerciaban por toda la costa de Alicante. Desde el poblado del Tossal se controlaba perfectamente este fondeadero natural.

Entre los materiales encontrados destaca una gran sierra de hierro hoy conservaba en el MARQ que se puede considerar como una de las mejores herramientas de hierro que se han conservado de esta cultura. También se encontraron varios pebeteros con cabeza femenina, además de piezas de cerámica decorada de bella factura.

Hoy milagrosamente podemos contemplar lo que se ha salvado del cemento y nos debe de servir de enseñanza sobre lo que no se debe hacer con nuestro patrimonio.


miércoles, 2 de junio de 2021

Poblado Prehistórico de El Llano de la Virgen - Coín


Este Poblado Prehistórico, en Coín, está situado en la cima amesetada del cerro Llano de la Virgen.

Abarca una superficie de unas 7 hectáreas y está enclavada en un terreno abrupto. Actualmente hay una amenaza para este yacimiento, la construcción de un complejo residencial. 

Es un yacimiento del final la Edad del Cobre y quizás, también del Bronce. Además se han hallado restos de cerámica de época medieval aunque se cree que pueden provenir de arrastres de la zona norte del llano, donde se encuentran situados los restos de una posible alquería medieval.

Guía Repsol 

domingo, 30 de mayo de 2021

Arse - Sagunto


Esta ciudad íbero-edetana conocida como Arse, con el tiempo daría lugar a la ciudad hispanorromana de Saguntum. Se habla de la ciudad de Sagunto en algunos textos de la literatura clásica, relacionados con los acontecimientos sucedidos en la segunda guerra púnica. Silio Itálico atribuye la fundación mítica de la ciudad a Heracles, que halla su reflejo en las monedas.

La historia de Sagunto como ciudad portuaria es muy extensa. Ya en el siglo III a. C., Sagunto (en aquella época, ciudad de origen griego —emporio— y aliada de Roma) constituía un punto estratégico en el comercio por el mar Mediterráneo con la ceca más importante de Edetania. En dicha época, comerciantes de Sagunto vivían instalados en las proximidades del puerto (fuera de la ciudad amurallada) con la finalidad de hacer prósperos sus comercios con las mercaderías que traían los marineros que arribaban a Sagunto. Este puerto antiguo es el barrio conocido como el "Grau Vell" (Puerto Viejo).

Siglos VII-IV a. C. - En aras de una visión global, los iberistas han ampliado el marco cronológico y físico al área del Baix Palancia (Bajo Palancia), concretamente al estudio de su poblamiento ibérico. Ahora bien, en palabras de María Ángeles Martí Bonafé «la envergadura e importancia de los restos arqueológicos de cronología romana ha condicionado las actuaciones llevadas a cabo en el yacimiento, así como en el enclave portuario del Grau Vell»

La doble toponimia Arse-Saguntum, evidenciada numismáticamente, no demuestra por sí sola la existencia de un asentamiento colonial romano en las cercanías de la ciudad ibérica, sino que «es más plausible que esta ciudad tuviera dos nombres, uno ibero y otro latino». Sin embargo, el estatus de colonia de Saguntum está atestiguado por varias emisiones monetarias. l topónimo ibérico, Arse, atestiguado en las monedas locales a partir del siglo III a. C., y el latino de Saguntum, deducible del etnónimo  Saguntinorum, y asociado al ibero desde el último tercio del siguiente siglo, responderían llanamente a una estrategia, urdida por el Senado romano, para justificar una guerra con la que logró la hegemonía en el Mediterráneo Occidental.

La ciudad edetana, fue asediada por el general cartaginés Aníbal en el año 219 a. C. al ser su emplazamiento estratégico. El sitio duró meses, y los habitantes de Arse basaron su estrategia en impedir a Aníbal superar las murallas que rodeaban la ciudad. No obstante, la negativa de ayuda de las comarcas adyacentes, que veían con temor el creciente poder de Arse sobre los pueblos de la región, pudieron resistir los envites del ejército cartaginés para tomar la ciudad. La situación se hizo insostenible después de la negativa de la República romana a enviar ayuda a los saguntinos. La ciudad, desmoralizada, pudo resistir unos meses más, ante un ejército mayor en número y en recursos; hay que tener en cuenta que el ejército que la asediaba se había formado con el objetivo final de derrotar a Roma. Además de estar comandada por uno de los grandes caudillos de la antigüedad. Después del asedio, Aníbal se encontró con una ciudad desolada, parcialmente destruida y quemada. Aquello hizo enfurecer al cartaginés que había sacrificado tiempo, soldados y recursos en su conquista. Cuenta la leyenda, que los ciudadanos de Sagunto al no recibir ayuda de los romanos, y negándose a rendirse, decidieron encender una gran hoguera y lanzarse todos a ella. Así se inició la segunda guerra púnica entre Cartago y la república de Roma. El papel decisivo de Arse en el desarrollo de esta guerra ha sido tratado tanto por la historiografía antigua como por la moderna A menudo también se ha recurrido sobre este aspecto a sus acuñaciones monetales y a su epigrafía.

Siete años después, la ciudad fue recuperada por los romanos, y renombrada Saguntum. En 214 a. C. pasó a ser administrada como municipium (municipio romano). Los romanos construyeron un gran circo en la parte baja de la ciudad y un teatro con un aforo para ocho mil espectadores.

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