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domingo, 31 de julio de 2022

Santuario de la Malladeta - Villajoyosa


Aquí hubo un santuario íbero que se creó en el s. IV aC. Por las estatuillas y quema-perfumes de cerámica de la Diosa Madre (la Tanit de los cartagineses), es probable que estuviera dedicado a ella. Hacia el año 100 a. C. hubo una gran reforma que arrasó los restos anteriores y alzó series de habitaciones en terrazas. Las excavaciones de un proyecto franco-español (Maison René Ginouvès-Ayuntamiento de Villajoyosa-Universidad de Alicante) han encontrado 9 habitaciones de esta época en la ladera este y otras 5 en la oeste, aunque queda mucho para excavar.

Al comienzo del Imperio romano (hacia 25 a. C.) se abandonaron estas habitaciones, pero en la cima de la colina continuó habiendo algún tipo de templo donde ahora puede ver la torre del s. XIX. El santuario se abandonó completamente hacia 80 d. C., y seguramente el culto se trasladó al nuevo foro de la ciudad, que acababa de ser declarada municipium por el emperador Vespasiano.

En el sendero que conduce al santuario hay un panel que explica el yacimiento y en el mirador del acantilado otro que explica la Frontera Desierto, o paisaje al sur de la Malladeta. 

Vila Museu


lunes, 9 de agosto de 2021

Yacimiento de la Serreta - Alcoy


El yacimiento arqueológico de La Serreta cuya época corresponde al ibérico antiguo y pleno y Romano, está situado en el término municipal de Alcoy (Provincia de Alicante, España).

Constituye un doble yacimiento, un poblado y un santuario. En 1917 fue descubierto el yacimiento, excavado por Visedo y declarado Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931. En la década de los años 1950 fue nuevamente excavado por Visedo y en los 1960 por M. Tarradell.

Los principales materiales están depositados en el Museo arqueológico Camilo Vicedo, que lleva el nombre del principal excavador del yacimiento. De aquí proceden seis plomos escritos en alfabeto greco-ibérico.

El yacimiento también ha proporcionado interesantes terracotas y cerámicas ibéricas, y de importación (griegas, púnicas, campanienses).

Se pueden observar restos de habitación, de planta cuadrangular, ordenados en largas filas. En el extremo occidental se localizan los restos del santuario, situado por Visedo en la porción más alta, actualmente señalada por un vértice geodésico, en cuyas inmediaciones se encontraron numerosos exvotos ibéricos en terracota. Llobregat describe restos de un edificio situado a 100 m., que podría corresponder al santuario de época romana.

Desde la zona del Santuario se puede observar la cumbre de la Sierra de Aixorta, que señala la salida del sol en los equinoccios, lo que para algunos astrónomos podría tener alguna significación (ver referencias).

En 1987 fue descubierta la necrópolis, que ha sido sistemáticamente excavada con el descubrimiento de 80 sepulturas, principalmente del s. IV aC. Los ajuares son de gran variedad y riqueza. Es de destacar la falcata de la tumba 53, con una preciosa empuñadura.

La totalidad de la ladera de la solana está cubierta de restos de edificaciones que se adaptan a los niveles de la montaña. No existen grandes restos monumentales, pero el entorno es evocador y las vistas magníficas.

miércoles, 23 de junio de 2021

Santuario de Almallutx - Escorca


El Santuario de Almallutx es un yacimiento arqueológico que presenta cuatro estructuras distintas construidas en el corazón de la Sierra de Tramontana, concretamente en el municipio de Escorca. Es una clara muestra de la Cultura talayótica que se llevó a cabo en Mallorca y Menorca durante la Época de Hierro (s.VII a.C.).

El Santuario de Almallutx está situado en el valle que cierran las montañas del Morro de Almallutx y el Puig de ses Vinyes, cubre unos 200 metros en la ladera de Es Castellot con una altitud de 610 metros. Parte del yacimiento se encuentra cubierto por las aguas del Gorg Blau que ocupan prácticamente todo el valle y tienden a aumentar o disminuir en función de la estación meteorológica. 

La zona en la que se erige este yacimiento es un terreno privado con libre visitación. Para llegar es n ecesario coger la carretera Sóller-Lluc hasta llegar al valle en el que se observa el embalse de agua, sin embargo, a partir de ahí el camino se debe continuar andando. Se bordea el Gorg Blau[ a pie dejando a mano derecha diversas casas que se encuentran en la posesión que da nombre al valle y, después, hay que atravesar la montaña de Es Castellot. El transcurso del viaje oscila entre 15-20 minutos desde Sóller en coche y entre 60-90 minutos a pie. El yacimiento no se encuentra señalizado pero hay un pequeño camino acondicionado para ir andando.

En el yacimiento de Almallutx se pueden encontrar cuatro estructuras, dos santuarios y dos talayotes. Para establecer unos criterios a la hora de valorar el grado de conservación se usará el propuesto por Albero (2011). El Santuario 1 está constituido por un recinto cuadrangular y un pilar central que presenta una altura de 4 metros y un grado de conservación de 5 en una escala de 10. El Santuario 2 tiene un pilar central con una altura 3,5 metros y un grado de conservación de 4 en la misma escala.

Con estas cuatro estructuras identificadas, su índice de conservación es de 6,13.

El Santuario de Almallutx se encuentra limpio de vegetación, aunque sí está rodeado de ella. No presenta ningún tipo de señalización pues parte del depósito arqueológico está cubierto por las aguas del Gorg Blau dificultando la construcción de un camino subordinado. Por lo que se refiere a la divulgación turística o educativo es algo escasa, aun así hay bibliografía donde poder hallar información. Guerrero (1991) o Aramburu (1994) han escrito sobre las características generales de este yacimiento. Además, hay otras páginas web[8]​ en las que se hacen referencias a él. Por lo que se refiere a guías turísticas, el santuario de Almallutx no aparece, sin embargo, hay excursiones organizadas que pasan por el Gorg Blau.

El yacimiento de Almallutx fue excavado por Manuel Fernández Miranda, Bartomeu Ensenyat y Catalina Ensenyat entre 1969 y 1970. En los últimos años se ha llevado a cabo una restauración del monumento, razón por la cual dos de los santuarios presentan un buen estado de conservación. El conjunto ceremonial está compuesto por dos santuarios distintos. El primero de ellos está más situado a la montaña de Es Castellot de Almallutx y el segundo está ubicado más cercano al Gorg Blau. Junto a estos emplazamientos podemos encontrar dos estructuras aún sin determinar. No obstante, el poblado adyacente a este conjunto ceremonial de Almallutx permanece sumergido bajo las aguas del Gorg Blau, el cual se sitúa en el lado norte del santuario. El Santuario 1 tiene una planta rectangular con unas dimensiones de 9,40x9,60 m. con esquinas redondeadas. En el centro, se encuentra una columna trilítica, que estaba caída cuando se excavó, y alcanza los 4 m. de altura. Las paredes están formadas por hiladas de piedras de gran tamaño. El Santuario 2 se parece mucho al primero. También de planta rectangular, mide 9,65x8,65 m. y con una estructura trilítica en el centro con una altura de 3,5 m. aproximadamente. Por lo que se refiere al talayote 3, según Aramburu (1998), tiene una base cuadrada que tiene unas dimensiones de 6,5x6,35 y no se reflejan restos de la puerta. Se conserva una base de una columna que mediría casi unos 4 m. si estuviera completa. El talayote 4 no es mencionado por Aramburu (1998) ni por Guerrero (1991). Es la estructura menos conservada, tan sólo quedan restos irregulares de la estructura que miden alrededor de medio metro. Todas las estructuras tienen en común su base cuadrangular y que la técnica constructiva que se usó fue la ciclópea, grandes bloques de piedra. Respecto a los hallazgos materiales, se han encontrado vaso troncocónicos que contenían en el interior restos de animales troceados. En el Santuario 1 se llevó a cabo un recuento de los fragmentos de animales identificados que tuvo como resultado los siguientes porcentajes: Oveja 67,5%, Cabra 14,2%, Cerdo 17,1%, Bóvidos 2,5%.[9]​ También se descubrió el enterramiento de un joven, extendido y cubierto de losas junto a un proyectil esférico. A su lado, había otro cadáver encogido con un proyectil esférico, también, junto al cráneo. Además, se halló una mandíbula de un niño.[10]​

Debido a estos descubrimientos han surgido varias interpretaciones que giran alrededor de los usos o funciones que tenían estos yacimientos. Algunos autores han visto en el santuario de Almallutx un equivalente a las taulas de Menorca. ​ Aramburu (1998) y Guerrero (1991) coinciden en la función sacra de los restos. El segundo afirma la posibilidad de que fuera el santuario central de la isla por el significado mítico que tienen en la prehistoria los lugares altos. Además, en el interior del Santuario 1 se halló un crisol que señalaría la importancia de la metalúrgica para la mitología mallorquina. La presencia de las montañas y el entorno geográfico de la zona la convierten en un lugar mágico en el cual en la época talayótica la gente subía a enterrar a sus muertos para estar más cerca de sus dioses, debido a la altura del yacimiento sobre el nivel del mar. De esta manera, pues, la función principal de este yacimiento era ceremonial y en él se llevaban a cabo sacrificios de animales y enterramientos.

El talayote 3 presenta mal estado, un 2 en la escala de grado de conservación. Por esta razón únicamente se han conservado dos ángulos de los muros de un recinto, aparentemente rectangular, a nivel de la primera fila de piedra con una altura de 0,60 metros. Además, también se puede observar lo que sería la base de un pilar. El talayote 4 se encuentra en un estado de conservación peor (1) en la escala de 10). Por ello, tan sólo se pueden apreciar las trazas de una estructura irregular 

sábado, 5 de junio de 2021

Santuario de Son Corró - Costitx


El  Santuario de Son Corró está ubicado en la parte central de Mallorca, en las afueras de la localidad de Costitx. 

Data del siglo V al siglo II A.C., se trata de un conjunto de columnas ubicadas en una pequeña elevación del terreno. Están ordenadas en forma de rectángulo de 5 metros de largo por 4 de ancho

El yacimiento de Son Corró fue descubierto a finales del siglo XIX. Los restos hallados estaban esparcidos por la zona por lo que la reconstrucción del santuario podría no ser exacta.

Junto el hallazgo de las piezas de las siete columnas existentes también se encontraron tres cabezas de toro de bronce a tamaño natural, actualmente están expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Son Corró forma parte de un conjunto de cinco yacimientos situados en las cercanías.

El recinto dispone de zona de aparcamiento para facilitar la visita y se encuentra a escasos metros de la carretera que une las localidades de Costitx y Sencelles.

El Santuario de Son Corró está incluido en la ruta arqueológica de Sencelles junto a otros cinco yacimiento arqueológicos.

El Santuario de Son Corró está ubicado entre las localidades de Costitx y Sencelles en la parte central de Mallorca. La carretera que une estas dos localidades, la Ma-3121 pasa junto al yacimiento.

Mallorca Tourist Guide

domingo, 17 de mayo de 2020

Santuario ibérico de Collado de los Jardines (Santa Elena, Jaé


El santuario ibérico de Collado de los Jardines se sitúa en un abrigo rocoso de Sierra Morena, en el llamado Escalón de la Meseta, en el borde septentrional, donde una serie de sierras cuarcitosas, alineadas de este a oeste y cortadas por arroyos en profundos hoces o estrechos valles (Despeñaperros, Valmayor), conforman un relieve abrupto y sobre elevado de su entorno.
La fundación del santuario de Collado de los Jardines, así como el de la Cueva de la Lobera se fija a inicios del siglo IV a.C., momento en el que en el registro arqueológico se observa un nuevo proceso de apropiación del territorio político a manos de uno de los grandes oppida del Alto Guadalquivir: Cástulo. Esta ciudad ibera lidera un proyecto de expansión y control de la zona más oriental de la provincia de Jaén, en el que los santuarios de Collado de los Jardines y la Cueva de la Lobera se convierten en piezas claves: delimitadores ideológicos y fronteras físicas, al mismo tiempo que espacios de peregrinación, en el que se desarrollaban los ritos importantes para las comunidades que integraban este territorio político.
Con respecto a su ubicación territorial, ambos espacios de culto se asocian a dos de los principales corredores de acceso al Alto Guadalquivir y, por tanto, al territorio de Cástulo, ubicación que evidencia el vínculo entre estos enclaves sagrados y los pasos naturales. Castellar se relaciona con una de las principales vías de comunicación del Alto Guadalquivir, que pone en conexión esta área con Ciudad Real a través de Villanueva de los Infantes. Un importante corredor que se ha identificado con la Vía Heraclea. Con respecto al camino que transcurre por Collado de los Jardines, recientes trabajos la definen como una posible ruta secundaria, relacionada con las explotaciones mineras romanas de la Comarca de Sierra Morena y con el probable emplazamiento de una estructura campamental de época republicana en el entorno del santuario.
Desde el punto de vista estructural y organizativo el santuario se organiza en torno a varias terrazas y se relaciona con la existencia de manantiales de agua, lo que le vincula a cultos de tipo curativo, pero también a rituales relacionados con el paso de edad, de gran importancia ritual en el conjunto de las prácticas documentadas en estos contextos. En relación al culto desarrollado se han documentado gran cantidad de exvotos de bronce. Los exvotos, en sus numerosas variantes figurativas (entre ellas también las zoomorfas) y esquemáticas, representan la idea de ofrenda personalizada del/de la dedicante y de sus peticiones que se ofertan en concepto de sustitución e idealización de la plegaria. Son elementos que publicitan el carácter benefactor de la deidad o deidades, imágenes hechas para la divinidad, entendidas dentro de una colectividad o comunidad, pues la sociedad refleja en ellas sus actitudes, sus comportamientos.
Respecto a la posible existencia de un poblado de época ibérica asociado a la cueva-santuario, las únicas evidencias que actualmente se observan en superficie se localizan en la cumbre del Cerro del Castillo. Este sitio, de pequeño tamaño, difícilmente clasificable como un oppidum, queda protegido por defensas naturales y se encuentra muy deteriorado por una intensa actividad clandestina, que ha dejado en superficie un caos de piedras pertenecientes a las construcciones que han sido desmontadas durante años de expoliación, junto a una reducida presencia de cerámicas de tradición ibérica. Si bien resulta difícil caracterizar el poblado de época ibérica y romana, este objetivo se complica al tratar los problemas arqueológicos que plantea la existencia de un castillo en la zona de la acrópolis, que daría nombre al cerro que domina la cueva-santuario.

Europeana

domingo, 10 de mayo de 2020

Santuario del Diós Lug - Villastar

Peñalba de Villastar fue un santuario celtibérico en el actual término municipal de Villastar (Teruel, Aragón).
De carácter politeísta y con peregrinación desde diferentes poblaciones del territorio circundante, fue lugar de cultos solares y lunares, siendo una montaña sagrada para íberos, celtíberos y romanos. Fue una convergencia de la tradición de arte esquemático autóctona con la tradición celtíbera.
Presenta representaciones solares, de buitres como animales psicopompos y de dioses, además de inscripciones en celtíbero y latín.
En una de esas inscripciones se menciona al dios Lug, de carácter solar, y la familia Turos, relacionada con muchos topónimos turolenses como el mismo Teruel, y quizás con la misma raíz celta de la donde proviene Zúrich.
Más de 50 inscripciones y grabados de piedra caliza fueron extraídos por el arqueólogo calaceitano Juan Cabré, que los vendió al Museo de Barcelona, donde actualmente todavía se encuentran, como forma de financiar sus excavaciones.
En el escarpe rocoso los grabados se hicieron en roca caliza dura y hay pocas inscripciones. Juan Cabré se llevó menos cosas que del nivel con granizo de arena blanca. En muchos de esos grabados hay cruces sobreimpuestas que se pueden datar en tiempos bajo-imperiales, como elementos de cristianización.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Santuario ibérico de Torreparedones

Santuario Ibérico (siglo III a.C. al II d.C.): si bien hay hallazgos relacionados con dos templos diferentes la reconstrucción actual corresponde al del último período. Localizado extramuros del asentamiento, en la parte meridional del mismo, se trata de un ejemplo notable de la fusión habida entre la religiosidad indígena y la romana que mantuvo buena parte de las tradiciones locales.
Con clara intencionalidad astronómica su distribución sigue un eje norte-sur repartido en tres niveles a los que los fieles ascendían progresivamente a través de una rampa: primero a un vestíbulo, luego a un patio descubierto y por último a la cella, lugar en el que se situaba la piedra sagrada en la que habitaba la divinidad (una columna de 2,8 m de altura adosada a la pared norte de la misma).
Los devotos acudían al santuario atraídos por los poderes curativos de Tanit (la diosa cartaginesa más importante), venerada por los iberos como diosa madre o de la fertilidad. Tras la romanización fue primero rebautizada con el nombre de Caelestis y luego identificada con Juno, muy popular entre las mujeres romanas bajo la advocación de Juno Lucina, patrona de las embarazadas y de los partos (gran parte de los exvotos hallados en el santuario corresponden a representaciones de mujeres embarazadas).
El pragmatismo religioso ibérico y romano tenía una de sus principales manifestaciones en la ofrenda de exvotos a la divinidad. En este santuario se han hallado unos 350 exvotos que comparten características comunes: figuras antropomorfas de pequeño tamaño (entre 10 y 20 cm), en su mayor parte figuras femeninas y partes del cuerpo, talladas en piedra caliza.

viernes, 20 de marzo de 2015

Santuario de Munigua - Villanueva del Río

Munigua, es un conjunto arqueológico enclavado en la Sierra Morena, a 8 kilómetros del municipio sevillano de Villanueva del Río y Minas.
Fue descubierto en 1765 cuando dos investigadores de la Academia de Buenas Letras de Sevilla visitaron las ruinas, entre ellos se encontraba Tomás Andrés de Gusseme. Ya estos eruditos las identificaron correctamente como un Santuario, aunque la tradición popular le sigue llamando "Castillo de Mulva". Con posterioridad cayeron en el olvido hasta que en 1957 volvieron a ser estudiadas por el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid.
A diferencia de otros núcleos de poblamiento de la Baetica, Munigua sólo cuenta con dos periodos de ocupación; uno prerromano desde el siglo IV a.C. que dura hasta la época de Augusto y otro ya plenamente romano que se extiende hasta el siglo V y VI d.C.
Se conservan de este primer asentamiento restos de los trabajos de sus habitantes con el principal material de la explotación, la fundición de hierro.
El urbanismo que se diseña y se conserva para esta ciudad comienza a realizarse en época de Augusto (27 a.C. 14 d.C), prolongándose hasta finales del siglo I y principios del siglo II. La mayoría de los edificios civiles y religiosos, entre los que destacan el Santuario, corresponden al último tercio del siglo I. Este auge constructivo se atribuye principalmente al cambio de estatus jurídico que el Municipio sufre.
El emperador Vespasiano (69-79 d.C) les concede el derecho latino y eleva la ciudad a la condición de Municipio con todo lo que ello representa desde el punto de vista administrativo. Esta relación con el Imperio romano queda reflejada en la placa de bronce,tessera de hospitalidad, que los muniguenses realizan con Augusto a través de cuestor Sexto Curvio Silvino. Gracias a este documento y por medio del toponímico que en él se menciona, conocemos el nombre de la ciudad Municipio Flavio Muniguense.
La ciudad tuvo su máximo apogeo en el siglo II, después comenzó a declinar a partir del siglo IV, donde se observa cómo las casas se reparan y reducen de tamaño con su considerable descenso de población, siendo este proceso más evidente entre los siglos V y VI. Se ha constatado ocupación islámica hasta el siglo VIII por ciertas construcciones de época almohade. En estos años el núcleo de población va desapareciendo de la zona, abandonándose la ciudad