jueves, 11 de agosto de 2022

Iesso - Guissona


El estudio de las estratigrafías permiten interpretar su evolución histórica a partir de un primer poblado protohistórico datable entre el siglo VII a. C. y la primera mitad del siglo IV a. C., aún poco estudiado, centrado en la zona de la plaza del Vell Pla. 

En época ibérica, tan solo debía existir algún pequeño hábitat, ya que la arqueología no ha detectado la presencia de un poblado propiamente dicho datable en aquel periodo. La fundación de la ciudad romana se produjo a principios del siglo I a. C., momento a partir del cual se suceden sin discontinuidad los diferentes niveles de construcciones hasta el Bajo imperio

miércoles, 10 de agosto de 2022

Abrigo de Remosillo - Puebla de Castro


El ser humano, a lo largo de los siglos, ha dejado su huella en el entorno de La Puebla de Castro con un rico patrimonio que versa sobre la historia de un enclave que ha visto pasar a distintas civilizaciones y nutrido de su diversidad para configurar en su legado lo que es hoy. 

Los pobladores durante el Neolí­tico dejaron testimonio de sus peripecias en las pinturas rupestres del abrigo de Remosillo. 

martes, 9 de agosto de 2022

Tesoro de los Almadenes - Alcaracejos


El Tesoro de Los Almadenes es un conjunto de varias piezas ibéricas, datadas a finales del siglo II a. C., encontradas en 1926 por unos agricultores en la zona del Cerro del Peñón (Alcaracejos) cerca de la Mina de Almadenes, de donde recibe su nombre. Las piezas fueron adquiridas por el pozoalbense Moisés Moreno Castro quien, posteriormente, las entregó a Antonio Carbonell para su conservación en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba.

 Durante mucho tiempo ha estado identificado erróneamente como procedente de Pozoblanco, error que se repite incluso en sitios oficiales.

En 1929 fue expuesto en el Palacio Nacional de Montjuic durante la Exposición Internacional de Barcelona.

Alrededor de 200 monedas

7 vasos

7 fíbulas

2 torques

8 placas circulares

Anillos y pulseras

lunes, 8 de agosto de 2022

Ilipa - Sevilla


Ilipa (en griego antiguo, Ἴλιπα) o Ilipa Magna fue una antigua ciudad ibérica situada en la orilla derecha del río Betis (Guadalquivir) en uno de sus meandros que formó posteriormente parte de la provincia de Hispania Ulterior y del convento jurídico de Hispalis localizada hoy día en el término de Alcalá del Río, provincia de Sevilla, España.

Situada en el territorio de los turdetanos, la ciudad por su situación estratégica y fortificada con grandes murallas, controlaba las vías terrestres y fluviales, que enlazaban con las minas de plata de Sierra Morena y por su feraz agricultura, tuvo un posicionamiento importante. Contaba para el suministro de agua potable con un acueducto que recorría unos 17km. desde la Sierra Norte de Sevilla y del que en la actualidad no se conservan restos.​ Por eso la dieron el nombre de Magna, la Grande.

Wikipedia 

domingo, 7 de agosto de 2022

Cabezo de Cantalobos - Albalate del Arzobispo


Desde los pioneros y esforzados intentos del párroco Bardavíu hasta las últimas catas realizadas en el solar del castillo, durante todo el siglo XX –y con desiguales resultados- el suelo de nuestro término municipal ha sido “horadado” con fines arqueológicos en numerosas ocasiones. Por seguir con el orden cronológico, aquí nos referiremos solamente a los yacimientos (restos y parajes) previos a la romanización.

De la llamada “Edad de los Metales” los yacimientos más significativos se hallaron en el "Barranco La Hoz" (enterramientos y útiles del Eneolítico –segundo milenio antes de Cristo-), el barranco de Valdoria (esqueletos y utensilios del Bronce Pleno –en torno al 1500 a.c.-) y “La Pinarosa” y sus alrededores, como la “Cueva Negra” (esqueletos y utensilios también del Bronce Pleno, pero algo más recientes).

En cuanto a la Edad de Hierro y las civilizaciones que surgieron de ella entre los siglos X y III a.c., la opinión casi unánime de los expertos es que Albalate debió albergar no uno, sino varios de los asentamientos íberos más concurridos de la provincia. Y sin embargo, mientras en municipios tan próximos como Azaila u Oliete, existen solares íntegros de poblados íberos, aquí en Albalate, las huellas de esta fascinante civilización se reducen a pedazos de cerámica, y sillares aislados, diseminados en torno al pueblo: en el cabezo del castillo, en el del calvario, en el de la Valdurrea... Y sobre todo en el de Cantalobos (“Cabecico de La Cruz”) y el de Las Abejas (“Cabecico del Palomar”). La mayoría de estos lugares han sido “rastreados y trillados” tan repetidamente –de manera profesional, amateur, o simplemente a modo de saqueo- que la esperanza de encontrar restos de cierta dimensión o valor es bastante pequeña. Tal es el caso de los cabezos del castillo, de Cantalobos o de Las Abejas . Otros, sin embargo, han sido excavados sólo puntualmente –Valdoria, Barranco La Hoz- y por su estratégica posición parece más que probable que escondan todavía algún soterrado vestigio de pasados remotos.

Advertencia importante: Esto no es una invitación al expolio. Los restos arqueológicos son un bien de dominio público y por tanto no podemos instigar su acaparamiento en manos privadas. Como mucho animamos a la observación de estos restos y a su puesta a disposición de especialistas o museos. Y en todo caso, intentamos llamar la atención de instituciones e investigadores para que reanuden las prospecciones a nivel público y profesional –que sería lo más deseable-.

sábado, 6 de agosto de 2022

Necrópolis de La Nava - Rincón de Ademuz


Las Necrópolis de la Nava se refieren a dos lugares de enterramiento prehistóricos y dos poblados iberos coetáneos situados en «La Nava», partida del término de Castielfabib, en el Rincón de Ademuz, provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).

El opónimo «Nava», en tanto accidente geográfico, responde al concepto de «tierra llana» situada entre montañas, así como al de «valle de poca longitud, pero ancho», ubicado en lugares próximos a pasos de montaña

Poblado de El Cascarujo - Río Guadalope


El poblado de El Cascarujo se ubica en la cima y ladera Norte de un estratégico cerro próximo a la margen izquierda del río Guadalope desde el que se controla visualmente una amplia extensión de territorio. 

El poblado fue objeto de excavaciones arqueológicas parciales en 1931 a cargo de P. Paris y A. Bruhl quienes se limitaron a descubrir parte de la planta del yacimiento. La necrópolis fue parcialmente excavada por mosén V. Bardavíu y más tarde por A. Bruhl quienes localizaron 47 túmulos, en su mayor parte de cista excéntrica y planta circular. Todavía se observan alrededor del poblado hasta cinco agrupaciones de túmulos muchos de ellos de gran tamaño, de entre 4 y seis metros de diámetro. Todos ellos han sido excavados y posiblemente expoliados desde hace tiempo. Hasta el momento, se ha recuperado y consolidado una agrupación de 29 túmulos sobre una plataforma rocosa situado al Norte del poblado y se ha iniciado el proceso de recuperación de otra agrupación en el sector Noroeste. 

La necrópolis de El Cascarujo, que debe estar compuesta por cerca de un centenar de túmulos, constituye uno de los ejemplos más importantes y mejor conservados de espacios funerarios de época ibérica en el Bajo Aragón.

Cronología: Tanto el poblado como la necrópolis de El Cascarujo pueden situarse en las fases del preibérico e ibérico antiguo, entre los siglos VII y V a.C.

Iberos en Aragón