jueves, 25 de abril de 2019

Castro de la Cerca - Aguilar de Anguita

El Castro de La Cerca en Aguilar de Anguita. Data de los siglos V-IV a.e.c. Probablemente se trata de una ciudad celtibérica reutilizada posteriormente por tropas romanas.

Tarraconensis

Castro de Buruntza - Andoain

Descubierto y dirigida su excavación por C. Olaetxea.
El monte Burunza (Buruntza en vascuence) es una pequeña elevación de unos 441 msnm, situada 12 km al sur de San Sebastián, en el País Vasco (España).
Lo rodean las localidades de Andoain (al sur), Lasarte-Oria (al norte) y Urnieta (al este), y se desarrolla desde el nordeste (alto y ermita de Azkorte) hacia el sudoeste, extremo rematado por una gran cantera (en las proximidades del barrio de Buruntza, en Andoain). El monte se levanta frente al Adarra (817 m, al sudeste) y próximo al Andatza (562 m, al oeste). Por el oeste el Burunza es bordeado por el río Oria. En su cima se levanta una gran cruz.

Accesos
El acceso principal parte del collado y ermita de Azkorte (210 m), en Urnieta. Desde aquí se cruza una valla para ir ganando altura por un sendero que avanza en dirección SW hasta alcanzar la cima. El camino está bien señalizado.

Historia
Casi en la misma cima del monte Burunza quedan restos de un poblado o castro de la Edad del Hierro. Fue descubierto en 1989 y excavado entre 1992 y 1996 por C. Olaetxea. Ocupa una superficie de 0,7 ha.

Wikipedia

Castro de Arrola o Marueleza - Vizcaya

Entre Navárniz, Arrazua y Mendata
Está considerado como el mayor poblado de la Edad del Hierro de Vizcaya y el más importante del Cantábrico oriental, es uno de los mejor conservados del País Vasco. Contaba con unas importantes defensas en las que destaca una gruesa muralla de tierra y piedras. Fue uno de los principales centros desde donde se artículó la vida de Urdaibai desde la Edad del Hierro hasta la entrada de los romanos, cuando se abandonan los castro y se ubican a orillas de los ríos y del mar.

(Escapada rural)

martes, 23 de abril de 2019

Castillejo de Fuentesauco - Soria

SITUACIÓN Y EMPLAZAMIENTO
Está situado en un cerro de escasa elevación con diferentes aterrazamientos, junto a la carretera N-122, de Soria a Zaragoza y del arroyo Molino, que desciende de la Sierra de Ontalvilla, suministrando el agua a la fuente del pueblo, situado a un kilómetro y al otro lado de la carretera.

En este poblado, no castreño, de la Edad del Hierro se han documentado tres momentos sucesivos: uno inicial de los siglos VI-VI a.C., formado por cabañas circulares; una segunda ocupación de los siglos V-IV a.C. de viviendas rectangulares y finalmente un nivel más reciente con cerámicas a torno, del siglo III a.C., como lo indican las fechas de C-14, entre 350 y 280 a.C.

Celtiberia Soria

Yacimiento de El Llano de la Horca - Santorcaz

El yacimiento de El Llano de la Horca se encuentra en Santorcaz, Madrid. Se trata de un oppidum, es decir, de una ciudad fortificada y en alto cuya posición permitía el control del territorio circundante. Se eleva unos 900 metros por encima del nivel del mar y ocupa aproximadamente 10 hectáreas. Aunque no se conserva la muralla, los restos de unos alineamientos de piedra hacen creer que posible existiera.
Uno de los rasgos más interesantes de este yacimiento es la variedad de estructuras domésticas que se han descubierto, lo que permite establecer la función de cada edificio, la planificación urbana y la ocupación del territorio, dándonos una idea lo más cercana posible a lo que pudo ser la vida cotidiana en la ciudad.
Los posibles motivos por los que se elegiría esta ubicación para la ciudad parecen ser dos: la existencia de un manantial al pie del cerro que siempre tiene agua y también la abundancia de tierras fértiles muy adecuadas especialmente para el cultivo del cereal. Además, se encontraba en medio de una ruta comercial que permitía una economía de intercambio más allá de la mera subsistencia. Se cree, además, que el Llano de la Horca pudo ser usado por las tropas romanas como cuartel de invierno.
Organización urbana
El yacimiento de El Llano de la Horca tiene una estructura urbana representativa de las ciudades carpetanas. Se basa en un trazado reticular con manzanas cerradas de casas adosadas por su pared trasera, lo que permitía el reforzamiento de las viviendas. En la zona más elevada del oppidum se abría una plaza, un espacio central en el que confluían las calles. Algunas de estas calles llegan a tener 5 metros de ancho y aún conservan las huellas de los carros.
Las casas de El Llano de la Horca tenían forma trapezoidal o rectangular y estaban divididas por tres espacios: uno que haría función de cocina y taller, otro con el hogar donde se llevaría a cabo la vida cotidiana y otro que funcionaría a modo de almacén. Además, habría que sumar el porche exterior donde seguramente se producía la mayor parte de la vida familiar para aprovechar la luz natural, escasa en el interior, y la interacción con los demás.
Los muros se construían con piedra y arcilla y los tejados, con madera y ramas. Las viviendas tenían una extensión de entre 70 y 90 m2. La separación interna se conseguía mediante tablas de madera o un entramado vegetal con barro. La ocupación pertenecía a un solo grupo familiar que solía incluir a tres generaciones: abuelos, padres e hijos.

La economía en el Llano de la Horca
Sabemos que en este yacimiento carpetano se desarrolló una agricultura evolucionada y muy productiva que se basaba principalmente en el cultivo del cereal (trigo y cebada) y las leguminosas, todo ello favorecido por la ocupación de nuevas tierras. Además, también habría árboles frutales de los que cosechar y también se recolectarían frutos del bosque y bellotas.
En cuanto a la ganadería, destacan los bóvidos, los ovicápridos y los cerdos, éstos últimos también como generadores de abono para los cultivos. Por el análisis de la edad de los animales sacrificados se deduce que la mayoría de los ejemplares se sacrificaban con una edad avanzada, por lo que se favorecería la reproducción de los animales y la obtención de recursos como leche y lana además de la carne.
Se han hallado restos de jabalí, ciervo, zorro y liebre pero tan sólo testimoniales y también de perro y caballo, especies no consumidas pero sí domesticadas. Este aparente desinterés en la caza podría venir de la escasez de piezas o de la ausencia de necesidad debido al ganado doméstico.
Los restos del Llano de la Horca permiten afirmar que existía un comercio muy dinámico en la ciudad seguramente debido a su situación geográfica. Un 10% de las monedas aparecidas pertenecen a cecas romanas, íberas y celtibéricas y se han encontrado piezas de vajillas campanienses, íberas, celtíberas y vettonas; de hecho, el Llano de la Horca es el yacimiento carpetano más representativo en cuanto a cerámicas de barniz negro de la Península Itálica.

La religión en el Llano de la Horca
No hay evidencias aún de la necrópolis del Llano de la Horca, que quizá estaría a una distancia de entre 200 y 800 metros del poblado. El sistema de enterramiento seguramente sería la cremación. El cadáver y sus pertenencias se quemarían en una pira de madera y las cenizas se depositarían directamente en un hoyo excavado en el suelo o se meterían previamente en un recipiente.
En general no se conocen bien las necrópolis carpetanas aunque comparten algunos rasgos. Los cementerios no tienen una delimitación espacial aunque las tumbas sí pueden señalizarse con lápidas. Dedicar un espacio a los muertos supone también una forma de pertenencia del territorio.
No se han encontrado tumbas con armas en los ajuares, que suelen pertenecer a los guerreros, por lo que se puede deducir que la actividad bélica de la zona era escasa. Esto no quiere decir que no existiera una diferenciación social dentro de una sociedad tan igualitaria, ya que eran los cabeza de familia los que tenían más estatus.

Céltica Hispana

Torreón celtíbero de Anento


Conocido como el torreón de San Cristóbal, pone de manifiesto la ocupación celtibera de estas tierras. En lo alto del valle del Aguallueve, a la margen izquierda de este, se conservan varias hiladas de un potente torreón celtíbero construido con bloques megalíticos. Probablemente date de fechas sobre los 200 a. C.
Los Celtíberos vivían en distintos tipos de asentamientos, que las fuentes antiguas denominan poleis o urbes, civitates, vici y castella.
Las poleis o urbes eran del tipo de la ciudad-estado antigua; con un núcleo urbano más o menos desarrollado y un entorno agrario dependiente de él.
Las civitates eran organizaciones políticas indígenas autónomas que podían tener o no una configuración urbana.
Los vici y castella eran los asentamientos menores en los que la mayoría de la población vivía dispersa, en aldeas o poblados o entorno a torres de defensa.
Anento pudo dar alojamiento a un asentamiento vici y castella, como demuestra este torreón.


Castro de Basagain - Anoeta

Los arqueólogos vascos han descubierto en Basagain un castro de la Edad del Hierro situado en Anoeta. Una pieza de piedra "arenisca triásica" con distintas líneas grabadas que parecen representar una calle central, con casas anexas alineadas a ambos lados, podría ser el primer plano urbano de la prehistoria ibérica.
Ésta es la principal hipótesis con la que trabajan los arqueólogos Xabier Peñalver y Eloisa Uribarri, tras 25 años de trabajos en este yacimiento, en el que encontraron esta piedra "excepcional”. Han presentado la piedra hoy, viernes, en la Diputación de Gipuzkoa en un acto al que han asistido el diputado de Cultura, Denis Itxaso, y la directora de este departamento foral, María José Telleria.
Según ha explicado Peñalver, la pieza, datada hace unos 2.300 años, tiene unas dimensiones de 36,5cm de largo, 29,5 cm de ancho y un grosor de entre 3,5 y 4 cm. Además, ha añadido que tras "numerosos trabajos de comparación", plantea la posibilidad de que las líneas grabadas en su superficie representen "una planta de una parte del poblado de Basagain".
El grabado definiría "un eje o calle central, transversalmente, y, a ambos lados, lo que pudieran ser viviendas claramente diferenciadas entre sí".
Peñalver ha precisado que este "trazado", en caso de corresponder como se piensa a un "plano urbano", con casas alineadas a ambos lados de una calle central, "guarda similitud" con las estructuras urbanas halladas en otros yacimientos de la misma época, como el poblado alavés de La Hoya en Laguardia o el navarro de Alto de la Cruz de Cortes, entre otros.
Además de esta piedra, las excavaciones realizadas en Basagain en los últimos años han permitido descubrir parte de la muralla que rodeaba el poblado completamente.

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