sábado, 27 de julio de 2024

Parque Paleolítico Vivo = Burgos

Recreación del Paleolítico

El parque Paleolítico Vivo se localiza en la localidad de Salgüero de Juarros a pocos kilómetros de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca.

En el interior de  un imponente bosque de robles centenarios tiene lugar  una experiencia única que aúna arqueología y naturaleza. Mediante  experimentaciones didácticas, se narra el significado del arte paleolítico,  los tipos de hábitat de las primeras poblaciones humanas -recreados en un campamento paleolítico ambientado con replicas de los útiles hallados en las excavaciones-,  las técnicas de caza  paleolíticas y  los modos de vida  de nuestros antepasados prehistóricos.

Pero la novedad más sobresaliente del parque reside en que las actividades mencionadas se ambientan en una reserva de fauna   en la que podemos pasear, entre otras especies, junto a bisontes europeos, caballos Przewalski -caballos prehistóricos en peligro de extinción-,  o grandes bovinos que recuerdan a los uros extintos. Se trata en definitiva de  un viaje en el tiempo que permite conocer cómo eran algunos de los animales que vivieron en Europa hace 10.000 años y a la vez  realizar una inmersión total en la Prehistoria. 

LOCALIZACIÓN

El parque se sitúa en las inmediaciones de la localidad de Salgüero de Juarros. Se accede a las instalaciones mediante servicio guiado que se oferta en la citada población.

Junta de Castilla y León



sábado, 20 de julio de 2024

Cueva del Parpalló = Valencia

La Cova del Parpalló es una de las cuevas más importantes del mundo del Paleolítico Superior, en la que se encontró una colección de plaquetas de arte rupestre (+6.000). Está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) y está incluida en la lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO del Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica.

Se trata de un abrigo natural situado dentro del Paraje Natural Municipal. 

 La cueva contó con presencia humana de forma continuada entre el 29.000 a.C. y el 11.000 a.C.



miércoles, 17 de julio de 2024

Asentamientos de Guardamar del Segura - Alicante

 

Guardamar del Segura cambió su ubicación original tras sufrir los efectos del Terremoto de Torrevieja.
Existen diferentes asentamientos fenicios, íberos, romanos e islámicos en diversas partes del municipio de Guardamar del Segura, así como en el cerro sobre el que se erigía, antaño, el castillo y la antigua ciudadela. Esta ubicación se abandonó tras ser asolada durante una serie de seísmo ocurridos en el año 1829. Las primeras tres décadas del siglo XIX estuvieron marcadas por una alta sismicidad que afectó, sobre todo, al sureste peninsular y, más concretamente a la Gobernación de Orihuela. Gracias al trabajo de campo que realizó el ingeniero José Agustín de Larramendi, con motivo del fuerte terremoto del 21 de marzo de 1829 y posteriores, podemos saber que, anteriormente, hubo seísmos de magnitudes similares en los años 1802, 1823 y 1828, así como centenares de réplicas o movimientos de tierra de menor magnitud que, en conjunto, formarían parte de una serie de seísmos, sobre todo los ocurridos entre septiembre de 1828 y abril de 1829.
Tal fue la actividad sísmica de la zona que, llegado el fatal día del 21 de marzo de 1829, muchas de las casas y demás edificaciones ya se encontraban seriamente dañadas. Diferentes investigadores estiman que la magnitud de este seísmo debió ser de en torno a 6,6 en la escala de Richter. Pero Guardamar del Segura, que hasta entonces se erigía en la ciudadela amurallada situada al norte del castillo (adosada a este) y, frente a esta (extramuros), en lo alto del cerro, resistió aquel día para, dos días más tarde, el 23 de marzo, ser finalmente asolada por otro seísmo que afectaría, principalmente, a esta población y a San Fulgencio.
Larramendi indicaba en su escrito que en Guardamar habían fallecido ocho vecinos a causa de los terremotos, de un total de 389. Almoradí fue la población que sufrió más bajas, lugar en el que los altos edificios colapsaron sus estrechas calles, aplastando a quienes se encontraban en estas. El mismo ingeniero fue quien se encargó de redactar los proyectos de reurbanización de los pueblos que habían quedado asolados y, así, determinó que el nuevo núcleo se debía erigir entre el cerro del castillo y la costa. La nueva planta se caracterizaba, sobre todo, por contar con calles más anchas y casas de una sola altura, en las que se debían realizar diferentes mejoras, respecto a las anteriores, para evitar que los tejados cayeran con facilidad. De este modo, Larramendi fijaba una serie de normas que determinarían la imagen de Guardamar, y de otros pueblos, con el fin de minimizar los daños en caso de que ocurriesen, de nuevo, tan graves seísmos. Pero, tal vez, a nivel general no se han tenido en cuenta sus normas.
Ya en su nueva ubicación Guardamar fue, de nuevo, amenazada por la propia naturaleza, aunque en este caso se pudo actuar con antelación para evitar males mayores. Fue a finales del siglo XIX, cuando el incesante avance de las dunas comenzó a sepultar diferentes campos de cultivo, así como algunas casas del municipio. En esta ocasión, el ingeniero forestal aspense Francisco Mira y Botella se hizo cargo del asunto y, en este sentido, determinó plantar miles de pinos, palmeras, eucaliptos y numerosas plantas sobre las propias dunas. Los trabajos se llevaron a cabo durante los primeros años del siglo XX y, finalmente, las raíces de los diferentes árboles y plantas consiguieron frenar el avance de las dunas.
Guardamar fue reconstruida una vez y salvada de ser sepultada. Una noticia, aparecida en prensa en 2016, informaba acerca de un estudio sobre la vulnerabilidad sísmica en la zona, calificando a Torrevieja como la población con más riesgo, en la cual, en torno a un 30% de sus edificios resultarían dañados ante un temblor de intensidad VII o mayor. Además, Crevillente, Elche y Orihuela sufrirían similares desperfectos, según el citado estudio. Los expertos estiman que el periodo de retorno sísmico es de 500 años, aunque podría ocurrir en cualquier momento.

Sendas y Leyendas 

domingo, 7 de julio de 2024

Lagos de Salave [Salave, Tapia de Casariego] = Asturias

El oro se halla escondido en Tapia de Casariego. Literalmente. En concreto en las Lagunas de Salave, un paraíso de madreselvas, plantas protegidas y vegetación que forman un amplio bosque tupido a poca distancia de Tapia. Un lugar alejado del mundanal ruido, olvidado por el hombre y donde a veces es necesario perderse. Este bosque, al estilo cuento de Andersen, deja imaginarios pasajes en los que aparecen Hansel y Gretel buscando el camino a casa. Aunque si miraran debajo de las lagunas, se harían dueños de otro cuento, ya que encontrarían una antigua mina romana en el que el oro brota de la tierra. Igual llamaban a los siete enanitos para que lo extrajeran. En cualquier caso, a buen seguro que aunque no fuera su ansiada casita de chocolate, también quedarían contentos con su audacia. Una que, además, se coronaría con el espectacular paisaje boscoso que las lagunas que Salave o Silva aguarda y que culmina en preciosos acantilados que bordean la costa Cantábrica. Estas lagunas conforman un sendero que alberga una de las rutas más enigmáticas de la localidad, dotándola de una riqueza paisajística sin igual, donde lo material pierde importancia. Y es que cuando uno llega hasta Salave, entiende por qué el oro decidió ocultarse aquí

Guía Repsol 



domingo, 9 de junio de 2024

Peña Sacra de Ranchiles = Tarifa - Cádiz

La Peña La Peña Sacra de Ranchiles es un yacimiento arqueológico situado en el municipio español de Tarifa (Cádiz).

Se trata de un afloramiento de arenisca de aproximadamente 16 x 12 metros de dimensión y 4 metros de altura, en el cual fue tallado un recorrido en espiral, constituido por escaleras y zonas allanadas, que asciende en sentido contrario a las agujas del reloj hasta la cúspide de la roca.

El acceso se hace a través de cuatro peldaños toscamente tallados en el lado Este, que ascienden hacia el Norte. Junto a dicha escalera 

- E.A - e inmediatamente a la izquierda, se distingue una plataforma rectangular, enteramente rebajada en la roca. El último peldaño de la escalera abre paso a una especie de pasillo recortado artificialmente, con unos 60 cm de anchura, que contorna la cúspide de la roca, girando unos 90° por el lado Norte y conduce a un nuevo tramo de escaleras que remontan la roca hacia el punto más alto. Esta segunda escalera 

– E.B - se distingue tipológicamente de la anterior, con siete peldaños más regulares y bien tallados que suben hacia el E. El último escalón da acceso a un conjunto de cuatro cavidades de origen natural, que se disponen en cascada, a diferentes alturas, rebajando su capacidad hacia el NE. La plataforma rectangular que se extiende hacia el sur parece corresponder, sin embargo, a los cimientos de una construcción, encontrándose los laterales sur y este en perfecta escuadría

Wikipedia



miércoles, 5 de junio de 2024

Yacimiento de Gatas = Almería

El yacimiento arqueológico de Gatas está situado en el municipio de Turre, en la provincia de Almería, España y pertenece al grupo argárico. Se levanta sobre la meseta superior de un cabezo de 120 m de altura y difícil acceso en las estribaciones de Sierra de Cabrera. Sus coordenadas son 1º 53´ 6´´de longitud Oeste y 37º 7´ 46´´ de latitud Norte. La cota superior del cerro tiene una ubicación UTM WG993100. Está rodeado por ramblas, barrancos y manantiales, teniendo el mar a cinco km. Sus principales actividades eran las agrícolas y minero-metalúrgicas, documentadas por percutores y picos, minerales de cobre, piezas de desecho para refundir y un molde de hacha. Cuenta con murallas en las partes más accesibles y dos galerías subterráneas que, quizás, servían para proveerse de agua.

Fue excavado inicialmente por los hermanos Enrique y Luis Siret que publicaron sus resultados en castellano bajo el título de Las primeras edades del metal en el sudeste de España en 1890. Los materiales recogidos en éste y otros yacimientos similares constituyeron el corpus básico para singularizar este grupo cultural. A mediados de los años ochenta del siglo xx se puso en marcha un proyecto sistemático de obtención de datos paleoecológicos, económicos y sociológicos.

Gatas fue un asentamiento calcolítico, reconstruido con principios muy diferentes en la transición al Bronce. Durante sus primeros siglos de desarrollo no tenía las características de lugar central que desempeñaría en el II milenio a. C. Las fases estratigráficas argáricas serían tres:

II, entre 2250 y 1950 a. C.

III, entre 1950 y 1700 a. C.

IV, entre 1700 y 1550 a. C. y una extensión que ha llevado a calcular unos 300-500 habitantes.

El espacio 109-210 de la zona C del yacimiento presenta una acumulación de elementos de molienda y almacenamiento que excede las necesidades y capacidades del asentamiento. El cereal era almacenado sin malas hierbas. La mano de obra no debía proceder únicamente del poblado, sino también del exterior.

La normalización de los contenedores cerámicos de cereal encontrados sugiere la existencia de un sistema estandarizado de medidas. También se han hallado unas estructuras circulares de piedra interpretadas como hórreos.

Se han documentado bien las actividades agropecuarias, detectándose en época argárica el cultivo de cereales (cebada mayoritariamente), de leguminosas, la horticultura y la arboricultura de olivos, así como una ganadería basada en la cabra, la oveja y el cerdo, además del buey y el caballo.

Los artefactos líticos fueron fabricados con materiales recogidos a varios kilómetros de distancia del asentamiento, aumentando su producción en más de un 300 por 100 con respecto al Calcolítico. La materia prima metálica parece que procede del centro u oeste andaluz, lo que sugiere la existencia de redes de intercambio a larga distancia.

Fueron excavados dieciocho enterramientos de los cuales solo la mitad tenían ajuar. Uno de ellos, una urna femenina, contenía diez elementos de plata, entre los cuales destaca una diadema.[8]​ También ha sido hallada una sepultura conmemorativa (cenotafio), con ajuar pero sin restos humanos. El estudio de los huesos de los individuos encontrados y sus ajuares ha permitido asociar una mayor esperanza de vida con las ofrendas más importantes. Se ha comprobado que algunos elementos cerámicos funerarios se fabricaron especialmente para cumplir con tal función, sobre todo en el caso de la élite.Todos estos datos indicarían la existencia de una fuerte estratificación social, en línea con otros grandes poblados como Fuente Álamo, El Oficio o El Argar.

Wikipedia 



lunes, 3 de junio de 2024

Cueva de Atxurra Guipúzcoa

La boca de la cueva de Atxurra se localiza en la pared oriental de la pequeña hoz que forma el arroyo Zulueta tras discurrir junto al barrio del mismo nombre, a unos 10 m. de altura, al E de la carretera BI-2405, de Markina a Lekeitio.

Tiene forma triangular con 1,3 m. de anchura en la base y una altura de 1,9 m.

Da acceso a una galería en rampa no muy ancha de unos 7 m. de longitud tras lo cual se alcanza una pequeña sala de 6 m. de anchura por 5 m. de longitud, en las cuales se ubicó la excavación arqueológica. Tras ella una gatera comunica con las galerías más amplias que provienen de la cueva de Armiña. Ambas cavidades forman parte del amplio complejo espeleológico de Lamiñas, con más de 4 km. de galerías y que tiene su surgencia en el arroyo Zulueta, a unos cien metros al N de Atxurra.

Tras su descubrimiento por J.M. Barandiaran en 1929, el mismo realiza una excavación arqueológica entre 1934-35, junto a T. Aranzadi. Se localizaron 4 niveles de ocupación humana, con una secuencia crono-cultural que va abarca el Solutrense, Magdaleniense V-VI, Aziliense y Eneolítico Bronce.

Esta secuencia será revisada recientemente por D. Gárate, confirmando una ocupación del Gravetiense al Magdaleniense, característica única en toda la cuenca del río Lea. Por lo tanto, se presenta como un yacimiento de interés primordial para el conocimiento de las dinámicas de poblamiento durante el Paleolítico Superior.

Posteriormente a esta valoración, el año de 2015 se localizaron manifestaciones de arte paleolítico en sus paredes. La cantidad y calidad de los motivos descubiertos –a la altura de los grandes conjuntos como Ekain o Altxerri-, así como la existencia de suelos intactos asociados, con material arqueológico (incluyendo piezas líticas y carbones), hacen de Atxurra un lugar excepcional para el estudio de los comportamientos artísticos y simbólicos durante el Magdaleniense.