domingo, 31 de julio de 2022

Santuario de la Malladeta - Villajoyosa


Aquí hubo un santuario íbero que se creó en el s. IV aC. Por las estatuillas y quema-perfumes de cerámica de la Diosa Madre (la Tanit de los cartagineses), es probable que estuviera dedicado a ella. Hacia el año 100 a. C. hubo una gran reforma que arrasó los restos anteriores y alzó series de habitaciones en terrazas. Las excavaciones de un proyecto franco-español (Maison René Ginouvès-Ayuntamiento de Villajoyosa-Universidad de Alicante) han encontrado 9 habitaciones de esta época en la ladera este y otras 5 en la oeste, aunque queda mucho para excavar.

Al comienzo del Imperio romano (hacia 25 a. C.) se abandonaron estas habitaciones, pero en la cima de la colina continuó habiendo algún tipo de templo donde ahora puede ver la torre del s. XIX. El santuario se abandonó completamente hacia 80 d. C., y seguramente el culto se trasladó al nuevo foro de la ciudad, que acababa de ser declarada municipium por el emperador Vespasiano.

En el sendero que conduce al santuario hay un panel que explica el yacimiento y en el mirador del acantilado otro que explica la Frontera Desierto, o paisaje al sur de la Malladeta. 

Vila Museu


sábado, 30 de julio de 2022

Necrópolis de la Loma de los Brunos - Caspe


La necrópolis de la Loma de los Brunos se emplaza sobre un largo cordón rocoso de arenisca situado al sur de un pequeño poblado en el que se han identificado varias fases de ocupación. Tanto el poblado como la necrópolis fueron descubiertos en 1958 por el arqueólogo caspolino Manuel Pellicer. 

Entre los años 1980 y 1982 el profesor Jorge Eiroa realizó diversas campañas de excavación en ambos yacimientos. La necrópolis, que está excavada en su totalidad, conserva restos de un total de 18 túmulos funerarios de unos tres o cuatro metros de diámetro, todos ellos de planta circular excepto uno cuadrangular. En el interior de estos túmulos, formados por un amontonamiento de piedras y tierras, se construyeron pequeñas cámaras funerarias o cistas en las que se depositaban los ajuares y las urnas o vasos de cerámica que contenían los restos incinerados de los difuntos. De entre ellos destaca por su tamaño, su posición destacada y su carácter monumental, el túmulo 10 construido mediante la superposición de anillos concéntricos de mampostería dispuestos escalonadamente con una cista excéntrica en su interior construida con grandes losas en disposición vertical. 

A unos 8 km de la Loma de los Brunos, en dirección a Alcañiz, se localiza el poblado ibérico de El Cascarujo que conserva una extensa necrópolis ibérica con varias agrupaciones de túmulos funerarios.

La necrópolis de la Loma de los Brunos se ha situado entre los siglos VII–VI a. C., en la fase del ibérico antiguo.

Iberos en Aragón

viernes, 29 de julio de 2022

Iesso - Guissona


El estudio de las estratigrafías permiten interpretar su evolución histórica a partir de un primer poblado protohistórico datable entre el siglo VII a. C. y la primera mitad del siglo IV a. C., aún poco estudiado, centrado en la zona de la plaza del Vell Pla. 

En época ibérica, tan solo debía existir algún pequeño hábitat, ya que la arqueología no ha detectado la presencia de un poblado propiamente dicho datable en aquel periodo. 

La fundación de la ciudad romana se produjo a principios del siglo I a. C., momento a partir del cual se suceden sin discontinuidad los diferentes niveles de construcciones hasta el Bajo imperio

miércoles, 27 de julio de 2022

Llometa del Tío Figuetes - Benaguacil


Llometa del Tio Figuetes es un poblado de la Edad del Bronce tardío con superposición de niveles de cronología ibérica. El yacimiento está situado en el término de Benaguacil, en la comarca del Camp de Túria. Fue excavado en 1977 por el Servicio de Investigación Prehistórica, bajo la dirección de Rosa Enguix Alemany. El yacimiento está situado en la cima y las colinas de poca extensión con el lado norte cortado de forma abrupta, por lo que es inaccesible por esta parte.

Este yacimiento fue descubierto por Antoni Hidalgo Gadea y Domingo Gomeç Senent.​ Ambos autores realizaron un estudio inicial, donde constataron la extensión del poblado, delimitaron los muros de las diferentes estructuras y llevaron a cabo la excavación de la casa b. Esta intervención permitió el descubrimiento de dos vasos eneolíticos, fragmentos de cerámica ibérica, molinos barquiformes, dientes de hoz y hojas de sílex, así como una gran cantidad de fragmentos de hierro de forma indeterminada. Algunos materiales de esta actuación fueron depositados en el Servicio de Investigación Prehistórica de Valencia (SIP), como el vaso carenado y gemelar, pero otros permanecieron en poder de sus descubridores.

Según el archivo de yacimientos del SIP, se constató la existencia de un poblado ibérico superpuesto a un argárico.

Tras esta intervención fue visitado en numerosas ocasiones por miembros del Servicio de Investigación Prehistórica. De hecho, en 1954,​ el capataz Montañana hizo una prospección nuevamente el yacimiento. En 1967, volvió junto a la profesora Milagro Gil-Mascarell  para recoger material cerámico diverso, que fue estudiado y depositado en los almacenes del Museo de Prehistoria de Valencia.

Con la información obtenida gracias a los trabajos precedentes y con el fin de esclarecer si existía continuidad de poblamiento entre los niveles de la Edad del Bronce y los ibéricos, en 1977 el Servicio de Investigación Prehistórica, solicitó el permiso de excavación en la Dirección de Patrimonio Artístico y Cultural. Bajo la dirección de Rosa Enguix Alemán se dio inicio a la única campaña de excavación realizada en este poblado, entre el 3 y el 16 de julio de 1997.

Los primeros esfuerzos se centraron en la delimitación del perímetro del poblado. Así, se pudo determinar que el yacimiento contaba con una superficie de unos 25 m de largo, de entre 9 y 12 m de ancho y una potencia estratigráfica de 0'80 m de profundidad.

Posteriormente, las catas realizadas y el análisis estratigráfico han sido claves para determinar que no existe continuidad de poblamiento entre ambas épocas al igual que ocurre en otros poblados del bronce valenciano con superposición de asentamiento ibérico como: la Ermita de la Madre Señora de Montiel, El Alteret, Cova Foradada o Puntal dels Llops.

Wikipedia 

martes, 26 de julio de 2022

La Monravana - Liria


La Monravana (en valenciano la Mont-ravana) es un poblado ibérico situado a unos 10 km al noroeste de Liria (Valencia, España). Corresponde al tipo de pueblos que configuran las segunda categoría de poblamientos edetanos, con base económica agropecuaria y funcionando como fuentes de aprovisionamiento de la capital.

Tiene una superficie de entre 6000 y 8000 m² y conserva todo el recinto amurallado. Este está construido siguiendo uno de los modelos más sencillos que utilizaban los íberos: constituye, al mismo tiempo que muralla, el muro posterior de las viviendas.​ En el interior, las viviendas están adosadas entre sí y abiertas a calles que recorren el asentamiento longitudinalmente.

Las paredes de adobe estaban construidas sobre zócalos de piedra, y ambos encalados y pintados de rojo y blanco. Los suelos estaban apisonados o enlosados. En las casas del sector sur, adosadas a la muralla, se aprecian claramente dos estancias diferenciadas.​ También adosadas a la muralla se encontraron cinco largas dependencias, probablemente un complejo industrial destinado a la transformación de alimentos, con zonas de molienda, lagares y áreas de prensado. Estos últimos espacios se entienden como anexos del sector doméstico.

Las primeras excavaciones las llevó a cabo del Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia en 1958, centradas en el extremo norte del poblado. Entre 1978 y 1983 un equipo de la Universidad de Valencia limpió todo el perímetro de la muralla y prosiguió las excavaciones en el poblado, que han continuado de forma inconstante hasta la actualidad. Se han recuperado materiales desde su aparición en el siglo V a. C. hasta su destrucción y abandono a mediados del siglo II a. C. Los principales hallazgos incluyen cerámica ibérica similar a la recuperada en Edeta (Tosal de San Miguel), así como cerámica griega de figuras rojas y algunos textos escritos, aunque destaca la figura de un toro, que es la única muestra de escultura ibérica que se ha encontrado en el Campo de Turia.​

En la ladera sur, a unos 53 metros al sudeste de la muralla, se hallaron dos tumbas aisladas en hoyo, con urnas de incineración. Ambas estaban acompañadas de su correspondiente tapadera y muestran decoración geométrica pintada.

Wikipedia 

domingo, 24 de julio de 2022

Iponuba - Baena


Iponoba​ es el nombre de una ciudad ibero-romana de la Bética asentada en el actual cerro del Minguillar, en el término municipal de Baena.

Citada por Plinio el Viejo, de sus restos se han obtenido numerosos descubrimientos arqueológicos de gran relevancia: torsos, ánforas griegas, la famosa Leona de Baena, etc.

Wikipedia 

lunes, 18 de julio de 2022

Yacimiento de la Fonfría


Un vecino de Fonfría, en Torre del Bierzo, ha encontrado diferentes hallazgos históricos. Entre ellos, destacan dos pinturas rupestres, un altar con 45 dibujos grabados sobre la roca y tres canales con posibilidad de ser de la época del Imperio Romano.

En una zona un tanto profunda, con apariencia de cueva, semejante a un refugio, un hombre de la zona se sorprendió al toparse con unos elementos poco usuales. En primer lugar, halló dos pinturas, una antropomorfa y otra más abstracta, sin poder definirse, con dos rayas extrañas. El primero de estos dibujos carecía de la parte correspondiente a las piernas del monigote, pero el resto del trazo permitió deducir que se trataba de una figura humana. Una vez producido este hallazgo, el vecino se puso en contacto con un ingeniero de la Junta de Castilla y León experto en la materia, Roberto Matías, quien se acercó a la zona para presenciar lo encontrado. Según su análisis preliminar, las pinturas datan entre el Neolítico y la Edad de Hierro.

Por otro lado, también aparecieron tres canales; dos de ellos, con probabilidad de ser romanos, tal y como vaticinó Matías. Este arqueólogo regresará en las próximas semanas a Fonfría a averiguar más detalles como, por ejemplo, a dónde conducen. Uno de estos canales está cortado por roca y presenta dos agujeros. Su utilidad, explica el experto, es para el paso del agua, uno de ellos, y para el paso del cuidador del canal, el otro.

Junto a estas novedades, el lugareño se topó también con una roca con 45 petroglifos, que son dibujos grabados sobre la roca. Este tipo de cazoletas fueron creadas por el Homo Erectus, Neanderthalensis y Sapiens como una vía de comunicación entre ellos, especialmente sobre temas de fertilidad, astronomía o topografía. Sin embargo, datarlos supone una labor más complicada, pues necesitan algún otro elemento asociado para poder hacerlo. Aun así, el vecino se aventura y pronostica que “puede ser del Paleolítico”.

Estos no son los primeros descubrimientos de este aventurero hombre, pues el otoño pasado, ya halló una fíbula de entre los siglos III y IV a.C., y más tarde su arco. Al igual que en esta ocasión, llamó a un experto de la Junta para que acudiera al lugar y, actualmente, estos objetos se encuentran expuestos en el Museo de León. Asimismo, el próximo viaje de Roberto Matías también será aprovechado para que verifique una posible mina de oro presente también en la zona, y otro posible canal romano, carente de agua.

La Nieva Crónica