sábado, 7 de septiembre de 2019

Castro de Langosto - Soria

Elementos arquitectónicos: Castro defendido por el norte y nordeste mediante muralla de mampostería y piedras hincadas.

Estado de conservación: Ruina Progresiva

Causas del deterioro:
Erosión, Abandono

Datos históricos: La cerámica demuestra su utilización hasta época romana

Amigos de los Castillos

Castro de ”Hoya del Mesado” - Olvega

Castro de”Hoya del Mesado” o más conocido como “Castro de La Muela”.
Ubicado en el kilómetro 3 de la Carretera Provincial P-2000, más conocida como “carretera de las curvas del ocho”, por sus pronunciadas curvas antes de salir al Puerto del Madero en la N-122..
Como todos los castros celtibéricos se eleva sobre un montículo para favorecer su defensa. Su situación permite divisar los movimientos hacia el casco urbano actual de Ólvega, y por otro se divisa toda la llanura de Campiserrado rodeada por la Sierra del Madero; y al fondo Muro, donde se ubicaría más tarde la ciudad de Augustóbriga, muy posiblemente sobre un castro anterior de mayor importancia.
El terreno interior ha sido utilizado como finca de labor.
Es de suponer que dada su ubicación la actividad principal de los celtíberos moradores, pocos por la superficie del castro, sería la ganadería.

Geocaching

viernes, 6 de septiembre de 2019

Castro de Espinaredo - Piloña

Situación
El castro de Espinaredo se encuentra próximo a localidad del mismo nombre, en el término municipal de Piloña, provincia de Asturias.

Protección
Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

CastillosNet

Castro de las Rabas - Cantabria

Rabas (Cervatos, Campoo de Enmedio) ha sido desde hace décadas un referente en el conocimiento de la antigua Cantabria prerromana. Desde las primeras excavaciones realizadas por el equipo de Miguel Ángel García Guinea en 1968-69 (incluso antes) se sabe de la gran importancia del mismo, aportando hallazgos y materiales de incalculable valor arqueológico e histórico. Situado a unos 997 metros sobre el nivel del mar, al noroeste del pueblo de Celada Marlantes, el castro de Las Rabas tiene unas características muy peculiares. A diferencia del Monte Bernorio o del Monte Ornedo, no tiene una amplitud visual que permitiese poder tener controlada una vasta llanura. Su importancia fue más bien "estratégica" que "visual", ya que son dos términos que, aun pareciendo ligado siempre, pueden tener sus matices. La importancia del castro de Las Rabas estriba en el control de una de las vías de acceso naturales entre la Meseta (a través del puerto de Pozazal) a la cuenca de Reinosa y por lo tanto a las vías de acceso a la costa. Esta última circunstancia nos lleva pensar que en sus orígenes pudo estar concebido para tener una función meramente "comercial" más que militar.
Según se cree, el castro se extiende sobre una superficie aproximada de 10 hectáreas, aunque no se sabe a ciencia cierta debido a que no existen “delimitaciones” claramente definidas. Respecto a su cronología, hasta hace no mucho tiempo había informaciones dispares. Se realizaron dataciones aproximadas en base a los objeto encontrados en las diversas excavaciones arqueológicas, creándose un amplio espectro temporal entre los siglos IV a.C y el I d.C. Por ejemplo, García Guinea y Rincón dataron el castro en el siglo III a.C, sobre todo basándose en los resultados de sus excavaciones y cotejándolos con los objetos similares aparecidos en Numancia. En otra vertiente se situaron otros arqueólogos como Moret, que lo enmarcaba no más allá del siglo II a.C, o Bolado del Castillo y Fernández Vega que en base a sus últimas actividades en el mismo lo sitúan entre el siglo IV/III a.C y el I a.C.
Respecto al final del castro de Las Rabas existen varias teorías, ya que la datación realizada en varios materiales indica que incluso antes de la llegada de los romanos pudo ser asediado o destruido en alguna ocasión. Debemos que tener en cuenta que la antigua Cantabria era un lugar donde los problemas sociopolíticos entre las tribus del norte eran más que frecuentes. Otra de las teorías (de las más aceptadas) es que, el castro de Las Rabas fue tomado y destruido en el avance de las tropas romanas lideradas por Antistio durante el año 25 a.C. en el transcurso de las Guerras Cántabras. Resulta ineludible pensar en esta secuencia lineal (Monte Bernorio, Monte Cildá, Monte Ornedo y por último castro de Las Rabas) de destrucción hacia el interior de Cantabria.
Es en definitiva, el castro de Las Rabas es una de las joyas de nuestra región y una fuente inagotable de objetos y hallazgos relacionados con la “Cantabria” prerromana. Desde Regio Cantabrorum queremos hacer también una mención especial a las arqueólogos Pedro Ángel Fernández Vega, Rafael Bolado Del Castillo, Joaquín Callejo Gomez y Lino Mantecón Callejo por su increíble trabajo de campo en los últimos años, los cuales nos ha permitido escribir esta humilde sección.

Actuaciones arqueológicas
Sondeo arqueológico en el castro de Las Rabas. MUNIBE (Antropologia-Arkeologia) Como bien hemos citado anteriormente, el yacimiento del castro de Las Rabas se conoce desde mediados del siglo pasado. Su presencia arqueológica esta estrechamente unida a las excavaciones realizadas en Juliobriga en la década de los años 50, cuando las exploraciones del trazado cubierto por la vía romana citada en el Itinerario de Barro, llevaron a los historiadores al entorno de Celada Marlantes y su increíble historia.
Fue el equipo de Miguel Ángel García Guinea quien comenzaría a finales de los años 60 (1968-69) a excavar en el yacimiento, obteniendo increíbles resultados. Fue en esta época cuando se intentó ligar el final del castro de las Rabas con el conflicto bélico de las Guerras Cántabras, pero no se encontraron vestigios arqueológicos que así lo constatasen. No sería hasta la estos últimos años cuando realmente se pudo vincular el final del castro de Las Rabas con un confrontamiento de las Guerras Cántabras. En 1999 se identificaron ya dos objetos muy sintomáticos: 2 placas de bronce que podrían relacionarle con la lámina decorativa de una vaina de "gladius". Es a partir de aquí, cuando las evidencias arqueológicas apuntan a que el castro de Las Rabas fue tomado y destruido por el ejército romano. Se encontró a posteriori un as perforado de Cneo Pompeyo, una hebilla en “D” decorada de balteus y una segunda hebilla con pasador y chapa de bronce de menores dimensiones. Todos estos elementos fueron relacionados directamente con una de las estructuras campamentales romana localizada en la zona, escasamente a unos 800 metros en el alto de La Poza.
En los sondeos realizados en 2009 y 2010 por el equipo de Pedro Ángel Fernández Vega, Rafael Bolado del Castillo, Joaquín Callejo Gómez y Lino Mantecón Callejo se siguió atestiguando la presencia de elementos romanos dentro del castro de Las Rabas, lo que termino por determinar que su final se encontraba íntimamente ligado a las Guerras Cántabras, y la romanización de la zona. Se presupone que las legiones romanas acampadas en el campamento principal (castra principalis) de La Poza, apoyadas por las unidades acantonadas en el castellum de El Pedron, terminaron por destruir el castro de Las Rabas.

Regio Cantabrorum

jueves, 5 de septiembre de 2019

Cueva de la Zarzamora- Segovia

En la orla caliza de edad cretácica que aflora entre la sierra del Guadarrama y la ciudad de Segovia se abre la cueva de la Zarzamora, objeto de estudio desde hace cinco años para un pequeño equipo coordinado por Nohemi Sala y Milagros Algaba, que desarrollan su investigación en el Centro de Evolución y Comportamiento Humanos dirigido por Juan Luis Arsuaga. 
El estudio arqueológico de la cueva de la Zarzamora, cuya última campaña ha finalizado este verano, ha sido posible gracias a la complicidad de varias instituciones: Junta de Castilla y León (que ha concedido los permisos de excavación y financió la primera campaña en 2008), la Obra Social de Caja Segovia (que ha financiado las tres últimas campañas de excavación, entre 2010 y 2012), la Fundación Ancestros (que ha proporcionado apoyo logístico y económico) y el mencionado Centro de Evolución y Comportamiento Humanos (que proporciona instalaciones y laboratorios). 
Gracias al enorme valor paleontológico de los fósiles recuperados, se ha podido establecer que en los alrededores de Segovia, hace más de cuarenta y cinco mil años, corrían enormes manadas de caballos. También había uros, bisontes, rinocerontes y depredadores como leopardos y hienas. Precisamente eran hienas manchadas las que tenían uno de sus cubiles en la cueva de la Zarzamora. 

Segovia Directo 

martes, 3 de septiembre de 2019

Colenda - Soria

Colenda fue una ciudad celtíbera cuya ubicación concreta se desconoce en la actualidad. La ciudad sólo es conocida por un texto del historiador griego Apiano, Iber. 99-100, quien indica que fue conquistada después de la ciudad de Termes (Montejo de Tiermes, Soria), en la Hispania Citerior, por el cónsul romano Tito Didio entre 97 y 95 a.C., tras un asedio de nueve meses. Sus habitantes se rindieron finalmente, tras lo cual fueron vendidos, incluidos niños y mujeres, como esclavos. Tras este episodio la ciudad desaparece de las fuentes.

Propuestas de localización
Por haber sido conquistada inmediatamente después de Termes, se ha propuesto ubicar Colenda en varios yacimientos urbanos de época celtibérica situados en el alto Duero suroccidental y no muy lejos de Termes, siempre al Oeste de esta última, como en: El Cerro del Castillo (Ayllón, Segovia); Cuéllar (Segovia), oppidum vacceo situado en el alto Cega,​ oppidum celtíbero arévaco situado en el alto Duratón, Los Quemados (Carabias, Segovia); oppidum celtíbero arévaco situado en el alto Riaza o Sepúlveda (Segovia). También se podría buscar en algún oppidum vettón oriental, en el medio Duero meridional.​ Siguiendo una hipótesis totalmente diferente cimentada sólo en la interpretación del texto de Apiano se ha propuesto relacionar Colenda con Numancia.
Wikipedia 

lunes, 2 de septiembre de 2019

POBLADO FORTIFICADO DE MORU (ELGOIBAR)

En este monte situado en el barrio San Pedro de Elgoibar hallamos un recinto fortificado de aproximadamente 1 Ha de superficie.
Esta superficie se halla delimitada por un muro semiderruido en la vertiente Nordeste del monte correspondiendo aproximadamente con la curva de nivel de 445 m. de la cartografía 1/5.000. Este muro tiene su continuación en la zona Suroeste del monte en otro muro que parece de factura más reciente.
Todo este conjunto de muros y restos de muros encierra una planicie que se encuentra en lo mas alto del monte, cuya defensa natural es notable en tres cuartas partes de la misma por ser las vertientes que caen sobre el río Deba prácticamente inaccesibles.
El lugar es muy estratégico ademas por hallarse justo encima de lo que hoy en día es un nudo de comunicaciones muy importante, el cruce de Málzaga que abre el camino hada el paso para la provincia de Araba a través de la cuenca del Deba y el puerto de Arlaban.
En la vertiente Nordeste de dicha planicie y a unos 50 m al N. del buzón del monte Moru observamos que una pista había cortado los restos de la muralla. Observando con detenimiento los cortes de la misma pudimos ver una mancha negra regular que denota un nivel de incendio. A ambos lados de dicha pista y en los cortes de la muralla pudimnos recoger numerosos fragmentos de cerámica a mano porosa, similar a la que se había venido observando en los yacimientos ya conocidos de este mismo tipo.
También hallamos diversos fragmentos de otro tipo de cerámica anaranjada, hecha a torno. En el mismo lugar se observaban abundantes restos de incendio formando una masa compacta de carbón, tierra, huesos quemados, fragmentos de cerámica y hasta algún pequeño fragmento de cobre o bronce casi irreconcoble
Siguiendo la linea de la múrala hacia el Norte y a unos 50 m. encontramos varios fragmentos más muy deteriorados de la misma cerámica anaranjada a tomo y la miad de otro pequeño vasito hecho a mano.
Por todo esto, y a la vista de los resultados de una mera prospección visual consideramos que Moru es el cuarto poblado fortificado de la Provincia de Gipuzcoa que guarda similitudes con el resto en cuanto a las cerámicas a mano, pero que plantea un dilema con estas cerámicas anaranjadas a torno que futuras investigaciones podrían aclarar.

Carlos Olaetxea